Maldita Fantasía

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C44: Ojos verdes

Estaba increíblemente maravillada con lo que podía hacer, no puedo creer que ya pueda respirar bajo el agua     

Estaba increíblemente maravillada con lo que podía hacer, no puedo creer que ya pueda respirar bajo el agua. Lo descubrí por que al momento de caer no aguante la respiración y cerré los ojos, comencé a respirar y abrí los ojos para darme cuenta que ni siquiera estaba al aire libre, estaba todavía bajo el agua. 

La isla es pequeña si, pero donde nos lanzamos Scott y yo es solitaria pero da perfectamente los últimos rayos de sol, es un atardecer. Ambos nos acostados en la playa... para disfrutar el espectáculo de colores naranjas, rosas, azules del cielo. Ninguno de los dos habla y como no hay gente, es un silencio total. 

—es hermoso— digo, refiriéndome al atardecer. Los ojos de Scott son de color rosas... por dios, me encanta ese color en el. 

—Alaska, cuando miro tus ojos pienso que veo un amanecer en ellos—dice, con sus ojos fijos en mi—una vez Celia me dijo que me amaba— mi sonrisa se borra pero, lo escucho— yo no se lo pude decir... porque no lo hacia— explica—sabia que no era mi alma gemela y también sabía que en el momento en que llegará yo sería de ella, que me entregaría completamente a ella— agarra mi mano y sus ojos se pigmentan azul claro—Alaska, soy completamente tuyo— dice— y solo te pido que me ames como si me fueras a destruir... con intensidad. 

—te amo, Scott—le contesto

—¿porqué tardaste tanto en nacer?— pregunta pero sin esperar una respuesta— aunque, yo te hubiera esperado un y mil años más... te amo, Alaska Stone— la voz de Scott se torna ronca y comienza a acercar sus labios más a mi— y te amaré una eternidad más.

Nuestros labios se juntan en un solo movimiento, Scott tiene la habilidad de que nuestros besos se sientan como si fuera la primera vez que nos besamos... pero, esta vez es diferente.

El beso se tranforma a pasíon, deseo... necesidad. Siento como mil cosquillas invaden mi sistema en el momento en que Scott besa mi cuello, con dulzura pero también con ferocidad. 

Yo he tenido sexo pero ninguna se ha sentido como lo que esta haciendo Scott, en ninguna he sentido la pasión, el deseo y la necesidad como cuando Scott comienza a besar mis pechos, por encima del bañador. 

Y todo mi mundo comienza a girar justo cuando me quita la parte de arriba, quedando dispuesta ante el, pero no me hace sentir incómoda, me hace sentir... deseada. 

Pequeños besos van bajando por todo mi abdomen y soy consiente de que pequeños gemidos produce mi cuerpo. Cuando por fin las manos suaves y expertas de Scott llegan a mis bragas y las quita de un tirón, siento el placer y excitación como me palpa en mi zona más sensible, más íntima. 

Scott se quita su bañador y como es de una sola pieza me deja ver como es en realidad y, casi quiero gritar por cuan hermoso y perfecto es. El se coloca encima mío y con una rápida embestida, me penetra. Gimo ante el placer que eso conlleva, gimo por que la excitación me abruma en dimensiones desconocidas. Me da pequeños besos antes de moverse y yo los recibo, gustosa y es cuando puedo notar que sus ojos son de un verde brillante, de un verde jade. Es la primera vez que lo veo así, es la primera vez que el color verde se hace presente en sus ojos... el verde es placer. 

Comienza a moverse primero despacio y después, como si el mundo dependiera de ello. Me doy el lujo de poder gritar a mis anchas sin que nadie me oiga. Los únicos que están presentes en nuestra entrega de amor es simplemente el hermoso atardecer que se ve de fondo y el ruido de las pequeñas olas chocando entre si. 

Mis piernas comienzan a temblar y noto la suave capa de sudor que tiene Scott, noto que también esta apunto de terminar. 

Y nos dejamos llevar, como almas gemelas que somos. Ambos terminamos al mismo tiempo en un estremecedor orgasmo y, puedo jurar que fue el mejor de mi vida. 

Quiero gritarle al mundo que amo a Scott y que no lo voy a dejar ir. 

Nuestras respiraciones siguen siendo inestables pero Scott me agarra de la cintura y hace que me acueste encima de el, justo al lado de su corazón. Y su palpitar del mismo me calma, me calma la esencia de Scott. 

No hablamos y solo nos quedamos viendo como el sol termina de meterse. 

Es y será el mejor día de mi vida.

Y, caigo en cuenta que ya soy inmortal.



BRAVE-N

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En el texto hay: amor mistico

Editado: 16.04.2018

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