Maldita Fantasía

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C54: Tú te amo ya no me convence

Voy camino en taxi, sentada en la parte trasera y con la pistola en mi cadera, recordándome que es lo que tengo que hacer por que si, aunque eso me duela en el alma es lo correcto     

Voy camino en taxi, sentada en la parte trasera y con la pistola en mi cadera, recordándome que es lo que tengo que hacer por que si, aunque eso me duela en el alma es lo correcto...

Todavia recuerdo las veces en las que Scott me dijo "Te amo" recuerdo lo que me hizo sentir nuestro primer beso, recuerdo todas las sensaciones que me trajo consigo cuando lo vi por primera vez, todavía recuerdo cuando choque con el en el campo de fútbol americano después de que haya ganado su partido, todavía recuerdo la vez en que me pidió ser su novia, todavía recuerdo la vez en que me regalo la pintura sobre mi, hecha con sus increíbles manos... todavía recuerdo las veces en las que me ha apoyado, todavía recuerdo las veces en las que no he podido dormir pensando en el... todavía recuerdo la primera fantasía que tuve con el, todavía recuerdo que siempre he tenido fantasías con el en los últimos dos años y medio... todavía recuerdo cuando me entregue a el y me dio su inmortalidad... todavía recuerdo cuando le dije te amo por primera vez. 

Y todo eso, todos los momentos que hemos vivido se han ido... se han convertido en recuerdos muy lejanos... como si hubieran pasado hace siglos.... y todo ha sido por el. 

Scott Dallas, el chico de ojos arcoíris, mirada coqueta, sonrisa sincera, cuerpo perfecto y alma pura me ha traicionado. 

Ha matado a mi hermana y eso, no puedo perdonarlo. No puedo. 

Me bajo en frente del campo de fútbol de Eastwood y con una habilidad que no se de donde he sacado, salto la reja... sin importarme nada. No hay luces, no hay nadie... me coloco al centro en el cielo nocturno. 

El alcohol debió ayudarme a olvidar sus besos.

El alcohol debió ayudarme a olvidar sus caricias.

El alcohol debió ayudarme a olvidar su sonrisa. 

El alcohol debió ayudarme a olvidar lo que siento por el. 

Y, sin embargo ha aumentado cada beso, cada caricia, cada sonrisa, cada sentimiento que siento por Scott... el alcohol ha desaparecido de mi sistema y sin embargo, me siento sedienta de hacer lo correcto, de agarrar la pistola y jalar el gatillo. 

Estoy justo en medio del campo cuando aparece el chico, el chico de mis fantasías, el chico del que alguna vez me enamoré. Y ahora, me ha traicionado. 

Scott se acerca con una sonrisa pero desaparece al quedar en frente mío y verme bien. 

—¿Alaska... estas bien?—sus ojos se tornan morados y casi quiero llorar— me tenías preocupado...

—¿mataste a mi hermana?— esa simple pregunta hace que Scott se calle, hace que el campo de fútbol sea silencioso, no se atreve a mirarme pero cuando lo hace, cuando por fin me mira a los ojos... se vuelven azul claro.

—si— responde y esa simple respuesta hace que rompa en llanto y mi corazón se destroce, se haga trizas

—¿porqué? ¿ah?—pregunto, desesperada— ¡confíe en ti!— digo, gritando— ¡eras todo para mi, Scott!

—porque Grecia iba a morir de todas formas... iba a hacerlo y si no la mataba, se llevarían a los gemelos— trata de explicarse pero niego, niego con millones de lágrimas en mis ojos 

—¡eso no te da derecho a matarla!— grito y el trata de calmarme pero me desespero y saco la pistola, apuntando directamente a su frente. Scott se queda callado 

—Alaska... no lo hagas...— pide— ¡lo hice por tu bien!

—yo hubiera estado feliz con solo estar a tu lado—digo, con el corazón hecho... nada— y me lo pagaste así...— los ojos de Scott se vuelven rosas y trato, desesperadamente de no caer, de olvidar todos esos momentos que pasamos juntos... de olvidar sus te amo. 

¡Mierda, que difícil es esto!

—Alaska... yo te amo...— pero lo interrumpo

—tú te amo ya no me convence— una lágrima resbala por mi mejilla cuando agrego— pero si, Scott Dallas... tú eres el único que tendrá una parte de mi alma consigo...

—te amo— dice, sus ojos se vuelven azul claro— eres lo mejor que me ha pasado en esta vida— me regala una de sus sonrisas que tanto amo— Maldita Fantasía la que nos unió— y, haciendo mi mano a un lado, se acerca a besarme... nos fundimos en puro amor. 

Siempre, los besos de Scott se sienten como el primero. 

Pero, eso no basta para apaciguar la ira que traigo conmigo, eso no basta para traer de vuelta a Grecia. 

Cuando nos separamos, apunto el arma a su cabeza. 

Olvido todo lo que hemos vivido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



BRAVE-N

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En el texto hay: amor mistico

Editado: 16.04.2018

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