Maldita Realidad #2

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C46:Paz

Han pasado casi cinco meses desde que los cambiantes han triunfado, se le ha hecho un funeral muy hermoso a Celia, a pesar de las diferencias y rivalidades que teníamos le estoy agradecida eternamente. Los gemelos siguen igual de traviesos que siempre y se han encariñado muchísimo con Baby, la perrita... cuando celebramos el 4 de abril el cumpleaños de Dominic le hicieron la mejor broma... le tiñeron el cabello de azul así que Scott no para de molestar con que ahora le llamara pitufo. En el cumpleaños de mi padre, el dos de mayo nos dio la noticia que se iría a vivir con Malia a Costa Rica porque quieren que el bebé crezca allá... estoy feliz por el. La panza de Jane esta a punto de explotar, son las semanas decisivas para esto y cada vez que vamos a su casa Ocean esta cerca de Jane todo el tiempo. Emily tiene ya cinco meses de embarazo y yo, seis pero sinceramente lo e estado llevando perfectamente debido a que Scott es muy atento conmigo y cada vez que salimos me quiere envolver en mantas o plástico burbuja para protegernos a mi y al bebé... es muy tierno. He ayudado a Leyna con los preparativos de su boda, en esta ocasión me toca ser la dama de honor, Leyna y Asher se casan mañana, 20 de Julio. Estoy muy emocionada por ellos.

Los cambiantes una vez que me recupere por completo me han pedido que convierta a más humanos en cambiantes para preservar la especie y yo, he aceptado con muchísimo gusto. Ahora somos más de tres mil cambiantes y acompañantes y aunque no me gusta ser el centro de atención tengo que acostumbrarme a que a mi esposo lo conozcan como el salvador del mundo y a mi, por tener un poder tan increíble. A donde vaya y hay un cambiante me recibe como si fuera una reina... no me incomoda del todo pero aunque ya nunca lo tendré, hubiera querido seguir en el anonimato. 

Los cazadores que sobrevivieron han sido sentenciados a muerte por los líderes de todos los países y, han aparecido varios pero no hay problema porque ya no tienen un líder y comienzan a caer uno por uno. Después del cumpleaños de Scott y una vez empezada las vacaciones de verano nos iremos a vivir a Washington. Estoy ansiosa por ello. 

Ahora mismo voy de copiloto junto a mi esposo en la camioneta que le regale pues iremos al hospital donde trabaja Alex para determinar el sexo del bebé, mi hermana viene justo detrás porque también verá el sexo de su bebé. Pudimos ir con John pero Alex insistió mucho en que quería verlo por si mismo así que, aquí estamos. Scott aparca la camioneta en el estacionamiento mientras me ayuda a salir con muchísimo cuidado. He subido de peso, ya no puedo ver mi ombligo si miro hacia abajo, las nauseas acabaron hace dos meses pero tengo muchísimos antojos y cambios de humor que tienen a Scott con los pelos de punta y el bebé poco a poco se mueve con más frecuencia. Alex sale del hospital para recibirnos y ayuda a Emily a bajar también, los cuatro vamos dentro y mi mejor amigo nos lleva a una sala, al entrar y cerrar la puerta esta una máquina con una pantalla y un cable blanco, una cama al lado de esta también. Scott me ayuda a sentar y pasa primero a Emily.

Aunque no lo admita, estoy nerviosa.

—¿cómo le piensan poner?—pregunta Scott a Alex mientras este toma un gel y lo unta en la barriga de mi hermana, al poco tiempo agarra el cable blanco y también lo pone en la barriga. En la pantalla veo figuras que no entiendo.

—si es niña, Emma—sonrío, es bonito— si es niño, Smith— contesta Alex mientras mira la pantalla con detenimiento, mi corazón se salta un latido cuando logro identificar su cabeza— aquí esta la cabeza, mi amor— le anuncia a Emily— es muy inquieto...—se queja pero sonríe al no dejarse ver—es...— su cara cambia y noto sus ojos llenos de lágrimas de felicidad— niño, viene en muy buena posición — Emily sonríe con felicidad mientras Alex termina con ella y la ayuda a bajar. A través de los pupilentes de Alex noto un naranja hermoso. A pesar de que yo tengo un mes más, mi panza es más grande—tu turno— me dice y hace que mis nervios vayan a mil por hora cuando Scott me ayuda a subir ala cama. Mi esposo no se quita en ningún momento y entrelaza su mano con la mía 

—que nervios—me susurra con una sonrisa 

—¿tu no eres doctor?—me río y el asiente 

—si, pero no es lo mismo a ver a otros niños que a tu propio bebé— admite viendo como me pone el gel, siento como el bebé se mueve. Esta frío, Alex me pone el cable y la pantalla se vuelve a iluminar. Scott mira atentamente

—es demasiado inquieto, ¿siempre se mueve?—pregunta Alex con una sonrisa—igual a mi hijo

—nunca se esta quieto—afirmo, agarro la mano de Scott fuerte

—es muy activo, también viene en muy buena posición—anuncia y saco todo el aire que no sabia que estaba conteniendo— déjame verte...— susurra y justo el bebé se mueve deja ver a Alex. Scott comienza a gritar de felicidad. 



BRAVE-N

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En el texto hay: cambiantes, amor, amor intriga misterios

Editado: 27.07.2018

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