Mark 2

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Asuntos que resolver

   —es el gran día —dijo Adrianna llegando a Cortac y mirando de abajo a la punta del edificio.  
   Entró Adrianna y atrás de ella entra corriendo Roy, la saludó, ella respondió y no hablaron más. Tuvieron que tomar el mismo elevador con otras personas, no se hablaron mediante subían, ya en el piso cincuenta se encontraron solos, pero el silencio seguía separando la charla de los dos.

   Roy estaba muy ansioso en hablarle, Adrianna le miraba y se daba cuenta de eso. 

   —quie… —dijo Roy, con muchas cosas en su cabeza para decirle, pero Adrianna le interrumpió. 

   —Dentro de una Hora comenzará la conferencia y estoy muy emocionada. ¿y tú? 

   —¿Podemos hablar? 

   —Eso es lo que estamos haciendo. Y si respondes mi pregunta, podemos seguir una buena conversación. 

   —Sabes de lo que estoy hablando, de nosotros. 

   —No creo que ahora podamos hablar, mañana con más tranquilidad podemos conversar, con la condición de que hables correcto y no te alteres, y lo más importante, con la verdad. 

   —¿por qué no puede de ser hoy? —dijo Roy, pero Adrianna le lanzo la mirada especial de “estoy en lo correcto”, que ella siempre utilizaba para que le hicieran lo que ella quería, solo fruncía la frente mirando a un costado luego levantaba una ceja mientras su mirada se dirigía hacia la persona que quería que obedezca—. Bueno, mañana será, y tranquila solo quiero hablar, no habrá gritos, y para que estés segura, mañana almuerzo en HoneyForCoffee. Ahí podemos hablar totalmente tranquilos. 

   —me parece bien, entonces hasta mañana, y me despido, porque hoy nos iremos tarde y como todo esto nos llevará mucho tiempo y esfuerzo, estaremos cansados, nos iremos rápido y no tendremos tiempo de echar plática. 
Se abre el elevador, Adrianna corre al chimorro, que era la ambiente de diseño en robótica que fue bautizado por Kalei, donde ya desde temprano estaban él y Mathew. Adrianna se dirigió a Kalei y con voz baja le dijo: 

   —¿Lo encontraste? Te envié dos ubicaciones posibles y dos ubicaciones donde dijeron haberlo visto. 

   —No Adrianna, puse a todos mis droides a buscar donde dijiste y por si no fuera poco, y a mis Drones, los puse ocho a chequear toda las tres ciudades junto con mis robotcitos, y no encontraron naca la pirinaca. 

   —bueno hay que seguir buscando —dijo Adriana, tomo un asiento, se agarro la cabeza y dio un gran suspiro —ya no sé que hacer. Sabes que Roy acaba de invitarme a HFC.

   —¡¿ahí?! Todo está cariola en ese lugar, ¿Qué majo, no? 

   —no sé, y sí es el mejor Restaurante de la ciudad, pero me dijo que ahí hablaríamos tranquilos, quiero que este ciclo termine ¡ya!  

   —Yo ya metí mi charlada con el chango y no sé si me capta. O es que hablo distinto. 

   —Sí hablas extraño —dijo Adrianna echando una pequeña carcajada —pero tranquilo, si se te entiende. Con esto ya es otro asunto que resolver. 

   Mientras Adrianna hablaba con Kalei, Mathew miraba la ciudad desde la ventana, orando y pidiendo a Dios que no volviera a ocurrir, lo que pasó hace dos años. Y Roy se puso a escribir con el dispositivo TapTic, que constan diez anillos, uno para cada dedo, que ayudan a tener un teclado en cualquier superficie; nadie sabía que era lo que siempre escribía Roy, y cuando lo hacía se iba a una esquina para hacerlo. 

   —bueno, es momento de bajarlo y esforzarnos para la aprobación de la patente y inicio de la producción—. Gritó Adrianna. Todos le miraron y comenzó todo. 
 



Fier J.J. Mendez

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En el texto hay: amor, religion, robots y humanos

Editado: 05.08.2019

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