Mas allá de los sueños.

Tamaño de fuente: - +

Los sueños revelan la verdad.

Gabriel me guió a través de las puertas que daban al final del recorrido, ya no podía prestar atención a todos los actores que aun faltaban por ver, por lo visto no nos habíamos tardado tanto en la pelea el grupo apenas tenia cinco minutos afuera esperando.
-Nena ¿que te paso?- Rox me examino, viendo rasguños y moretones que apenas se estaban formando, levanto su mirada y dio su fría mirada de "estas en problemas" a Gabriel, ella es característica por ser como una mama gallina, cuidadosa siempre. Como no respondí volvió a hablar pero esta vez a Gabriel.
-Esperó que esto no tenga nada que ver contigo, no me gusta tu cara, tu aura es de que no traes nada bueno- Volteo hacia mi- ¿vas a decirme que paso?- Valentina secundo lo que dijo Rox.
-Ahh...-Empecé a decir, pero Gabriel me interrumpió.
-Ella se cayó en el cementerio, como todo estaba oscuro no sabia donde estaba se asusto y se hizo esos rasguños con las ramas de allí, yo solo me di cuenta que no estaba en el grupo y fui a buscarla, y aquí estamos.-Dijo con tanta convicción que hasta yo me lo habría creído si no supiera lo que realmente paso.
-¿Y tu eres?- valentina se paro en frente de Gabriel con los brazos cruzados en el pecho.
-Es mi amigo- Por fin me había atrevido a hablar en todo el rato que estaban discutiendo.
-¿Ah si?- Dijo Gabriel con cara de sorprendido.
-Si- Dije mas para las chicas que para mi.- Lo siento chicas estoy toda sucia y rasguñada sin contar que cansada, disculpen por arruinarles la noche.- Me dispuse a caminar a mi casa y todos me retuvieron.
-¿Necesitas que te acompañemos?-Se ofreció Rox incluyendo a Valentina, realmente tenía miedo de irme sola, pero quería probarme que no tengo de que tener miedo y aun era capas de defenderme.
-Yo la acompañare.- Todas nos volteamos sorprendidas a ver a Gabriel.- ¿Que? También estoy preocupado por ella.- Me miro a los ojos y me dio con la mirada una advertencia de que siguiera el juego, porque necesitábamos hablar.
-El me acomparañara a casa, ¿están mas tranquilas?- Las chicas asintieron algo vacilantes.
-Avisas al llegar por favor- Dijeron las dos casi al mismo tiempo.

Caminamos a paso ligero y en silencio, ya casi íbamos por la mitad del camino y no aguantaba mas la curiosidad, pero cuando fui a abrir la boca el me miro con cautela, me quede callada y espere a que fuera el el que empezara esta conversación.
Al cabo de unos minutos casi ya llegando a mi casa fue que empezó a hablar.
-¿Recuerdas la historia que te conté aquel día en el bosque, en tu sueño?- Su voz era baja, su mirada resignada.
-¿Como entraste en mi sueño?- Estaba asustada por la respuesta que podrían recibir.
-En realidad tu llegas a mi en sueños, estas no son las primeras veces que pasan, ya lo habías hecho hace muchos años, cuando eras niña- Empecé a tener destellos de recuerdos de aquel niño que estuvo en mi sueño hace unas noches.
-¿Y no sabes como?-No entendía el porque pasaba eso, suponiendo que sea real.
-No lo se, por años he intentado averiguarlo, aunque después de un tiempo desapareciste y no supe mas nada.
-¿Siempre ha sido en el bosque?- pregunte recordando como de familiar es el bosque cuando estoy allí.
-Si, solo cuando estoy allí llegas a mi- Ya casi llegábamos a mi casa, esta noche mi madre no estaría, había salido con unas amigas del trabajo y se quedaría con una de ellas.
El siguió hablandome por un rato pero la mente me daba vueltas y olvidaba preguntar sobre el ángel del cementerio del templo del terror.
-Espera un momento, ¿que era el chico que me ataco? ¿porque me ataco? ¿quienes vienen?- mis preguntas salieron rápidas y desesperadas, creo que el lo noto en mis ojos porque me vio con condescendencia.
-El era un ángel, creo que acaba de caer, pero realmente no estoy muy segura de porque ellos te están buscando, por lo que se, eres humana, lo único que no entiendo es como viajas en sueños.
-Oh- Dejamos de hablar y entonces llegamos a mi casa, el me dejo en la puerta.
-Lamento tener que dejarte, pero te veré en tus sueños, cuando estas confundida suele venir a mi- Sonrió, casi coquetamente y siguió su camino al bosque que estaba detrás de mi casa.
Yo abrí la puerta con una sonrisa tonta en la cara, por algún motivo me parecía dulce que esperará que fuera a el en sueños, recorrí la casa después de poner seguro en la puerta, estaba sola, no había intrusos y estaba segura, por algún motivo me sentía segura pensar que Gabriel estaba cerca, el me inspiraba una sensación extraña entre seguridad y peligro, investigue un poco en internet la tarea de historia de las artes camine por la casa abriendo la nevera y los gabinetes, no tenía sueño porque aún era temprano, mi celular sonó con un mensaje de texto.
-¿Llegaste bien a casa?¿si acaso llegaste? Te hubieras molestado siquiera en avisar estamos preocupadas- el mensaje era de Rox, había olvidado por completo el avisarle a mis amigas que había llegado y por su puesto se preocuparían ya eran casi las diez.
-Lo siento mucho chicas, si llegue bien, hace raaato, Gabriel es muy buen chico.- les envíe el mensaje a ambas con la pregunta de que tan cierto era eso que acababa de decir de que era un buen chico, no lo conocía solo por haberlo visto todos estos años en mis sueños.
Deje el celular en la mesita sabiendo que llovería una retahíla de preguntas sobre Gabriel, preguntas que no sabia la respuesta ni para mi misma, me prepare para la cama, me cambie la ropa que llevaba y me puse una camisa grande, recordé que era posible aparecer en el bosque así que opte por usar unos pantalonsitos cortos para no andar mostrando demás, me acoste en la cama y cerré los ojos, los sonidos que había por afuera no me dejaba agarrar el sueño, hasta que por fin me sumergi en una bruma oscura.
Y ahí aparecí, en el bosque, sentado en un tronco estaba Gabriel mirando a la luna.
-Tardaste, casi pensé que no vendrias hoy- sonaba un poco cansado.
-¿Alguna vez duermes?- pregunte.
-La verdad es que muy poco, últimamente es más difícil, escucho los susurros mas fuertes cada día.
-¿los susurros?-pregunte mientras yo misma susurraba.
-Ah si, a veces olvido que ya no recuerdas, hace años tuvimos esta conversación, pero el pasar del tiempo creo que tu cerebro borro cada rastro de irregularidad en tus recuerdos, el cerebro puede ser tan mal jugador que borra lo que no cree que sea cierto o bueno para ti, obviamente creo que eso fue lo que paso, pues bien los susurros para resumirlo, hace mucho tiempo alguien escucho una leyenda sobre ángeles atrapados en montañas-Señalo unas grandes montañas que hacían recordar el perfil de un hombre y entonces comprendi - ellos son esos ángeles, aquí están debatiendo si seguir con dios o seguir con lucifer, ellos son gigantes y al levantarse destruirían gran parte de la humanidad.- Su solemne mirada me asusto, al parecer estábamos en peligro y no tenía ni idea.
-¿porque ellos están ahí atrapados y tu no?.
-Porque yo sabia lo que quería cuando caí, yo quería ser libre.
-¿Y lo eres?- creo que mi pregunta le llego dentro porque se vio un poco abatido.
-A veces pienso que logre lo que quería, a veces deseo volver al cielo de nuevo- Me miro como si yo supiera lo siguiente que el iba a decir.- Y luego estas tu.
-No entiendo, ¿a que te refieres?.
-Cuando yo caí, estaba completamente solo, pasaron siglos y seguía solo, nunca me he fiado en los demás ángeles caídos y mucho menos en los humanos, los despreciaba por ser la razón por la que Dios enloqueciera, pero tu apareciste una noche aquí, me viste como tu querías verme, un igual.
-Entonces ¿nunca has sido un niño?- Mi sorpresa pareció hacerle gracia y se río por lo bajo mientras me miraba.
-No pequeña, desde que me viste por primera vez en aquel sueño tu mente creo lo que quería ver.- Estaba sorprendida y entonces me di cuenta, por eso el niño de mi sueño lucia tan maduro y sabio.
El sueño empezó a verse borroso y me di cuenta que me despertaba, pero algo no estaba bien, algo no se sentía bien, el me sujeto la mano e intento que me quedara pero ya era tarde, había despertado.
Sobre mi estaba una chica rubia intentando ahorcarme, desperté con el dolor y la falta de aire, luche por derribarla pero ella era mucho mas fuerte, se me estaban oscureciendo la visión amenazando con desmayarme, me concentre, sabia que podía vencerla, aunque nunca había peleado con nadie, pero quería vivir, para ello debía luchar, con la fuerza de la adrenalina la empuje lo mas lejos que pude haciéndola que impactara contra el suelo, levanto la cabeza y su cara era de sorpresa y con su expresión asesina se levantó y volvió a arremeter contra mi, en medio del forcejeó se me ocurrió preguntar quien demonios era.
-¿Quien mierdas eres?- dije intentando esquivar todos sus golpes.
-Una hija de dios, humana impura.- bien en lo poco que llevo en este campo de los ángeles caídos asumí que quiso decir que era un ángel de Dios.
-¿Y que demonios quieres de mi?- Mi voz salio mas ruda de lo que esperaba pero me dio aplomo para seguir la lucha, intentaría sacarle la información que pueda luego lo que no entendería se lo preguntaría a Gabriel.
-Me mandaron a darte un recado- dijo ella dándome un puñetazo justo en el pómulo.
-Auch- me aparte antes de que me diera otro puñetazo- Si es un recado porque coño me estas atacando.- Ella freno y su mirada desquiciada volvió a aparecer para irse con una respiración profunda.
-Fui mandada por nuestro Señor todo poderoso para advertirte que te alejes de Gabriel.
-¿Pero porque?.- no dijo nada mas y sin más me noqueo con una patada en la cara, volví a caer en un profundo sueño.
-¿A donde fuiste?- Gabriel tenia cara de haber estado en una lucha con sigo mismo.
-Una chica- cerré los ojos para volver a escuchar sus palabras diciendo una hija de dios.- Una ángel, desperté de golpe porque me estaba atacando.- Vi en el una mirada de tristeza, rabia y confusión.
-¿Te dijo que quería? - Me acerque un poco mas a el y me senté a su lado en el tronco.
-Si, me dijo que me alejara de ti.- Su mirada fue de estar herido, nunca había visto sus ojos con tanta tristeza.
-Quizás sea lo mejor- Dijo al final.
-Aunque quiera, no se como dejar de buscarte en sueños, si lo hago es porque necesitó algo de ti ¿no? Necesito respuestas, tu eres el único que me las ha dado hasta ahora.- No quería alejarme de el, no quería que nadie me dijera que podía y no podía hacer.
-Las respuestas que necesitas, están aquí.-Me toco la frente casi imperceptiblemente.- Tu eres tu propia respuesta, tienes mas poder del que te imaginas, todos los humanos en realidad, no deberías verte involucrada en esto, no es tu lucha- Puso la cara en sus manos por un momento, se veía cansado.
-No quiero alejarme de ti, si pudiera ayudarte en esta lucha lo haría, pero esto me llama de alguna manera, así que también es mi lucha , Gabriel.- Me miro de nuevo, pude imaginarme lo solo que estaba.-No quiero volver a dejarte solo ahora, no si como me dices, ya lo hice hace años.
-No quiero ponerte en peligro Lizzy, eres la única amiga que he tenido, creo que realmente en toda mi vida- aunque apenas nos conocíamos poco, bueno aunque yo recordaba poco de el sabía que lo conocía de antes.
-No se diga mas, no se como desaparecer de aquí y dejar de venir a ti en sueños, no me iré, solo debo aprender a desarrollar el potencial que dices.- Me miro un poco más alegre ya.
-Quizás podamos hacer practicas mentales...- Lo mire y asenti con la cabeza, volvía otra vez la bruma que me sacaba del sueño, pero esta era mas relajada y natural, antes de despertar por completó Gabriel tomo mi rostro delicadamente y me beso.



Margaret

Editado: 10.10.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar