Más Allá del Mar

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Andorra

Violet y Aarón estaban acostado en la cama, disfrutando del silencio. Aarón abrazaba a Violet, y acariciaba su piel con delicadeza. Besó su hombro de la misma forma. Violet le permitía recorrer su cintura con su mano cálida. No es como que ya no lo hubiera hecho antes. El sol rozaba su cara, pero no iba a pararse a correr las cortinas, estaba demasiado cómoda entre los brazos de Aarón.

Violet se giró quedando de frente al pelirrojo. Aarón pasó su mano por la cara de la muchacha, y algunos mechones se habían escapado de su cola, colocó el mechón por detrás de la oreja.

- Hermosa – dijo en voz baja.

La muchacha sonrió. Sus ojos se mantenían en contacto. Violet acarició la cara del joven llegando a su barbilla donde se alojaban algunos pelos rojos.

Recordó la primera vez que se habían visto, en el aeropuerto, discutiendo por una maleta. Violet agradecía en ese momento haber tomado la maleta equivocada.

- ¿Qué vamos a hacer hoy? – preguntó el muchacho.

- Seguir fluyendo como lo hemos hecho hasta ahora – dijo la muchacha con una sonrisa.

El muchacho sonrió sin los dientes y se quedó serio.

- ¿Sabes a donde siempre he querido ir? – preguntó el chico. La chica no respondió. – Andorra.

- ¿El pequeño país entre España y Francia? – preguntó la muchacha. Él asintió.

- Vamos – dijo ella. El muchacho sonrío.

La muchacha se paró, dejando ver su cuerpo, que no era de impacto para Violet, pero era perfecto para Aarón que no podía dejar de ver su espalda, tenía muchos lunares, recogió algo del piso, levanto la camiseta que él había tenido anteriormente, tomó su ropa interior, y se la puso, se levantó y corrió las cortinas del todo, dejando ver la calle del frente al hotel.

- ¿Qué haces ahí acostado? – preguntó ella dándose la vuelta con una sonrisa.

- Estoy observándote – dijo el muchacho pasando sus manos por detrás de su cabeza.

La muchacha estaba mirando por el balcón cerrado. El pelirrojo se levantó y se sentó en la orilla de la cama, recogió su ropa interior del piso, y se la puso rápido.

- Me voy a duchar – dijo ella, caminando al baño.

Aarón extendió la mano cuando la castaña pasó por delante de él, agarrando la mano de la muchacha. La haló un poco. La muchacha quedó entre sus piernas. Aarón puso sus manos en la cintura de la chica. La chica puso sus brazos en los hombros del muchacho. Se acercó a él y besó su mejilla, y con cortos besos trazó una línea hasta sus labios. El muchacho sonrío y pasó por sus oídos el cabello. Soltó la cintura de la chica y la dejó irse a la ducha.

La muchacha cerró la puerta detrás de ella. Violet se deslizó por la puerta y no supo porque, pero sonrío. Abrió la ducha y se metió en ella. Aarón salió al balcón de la habitación y al igual que Violet, sonrío sin saber.

Luego de una hora ambos jóvenes e encontraban de camino en autobús al pequeño país. La chica iba en la ventana, recostada del hombro del pelirrojo.

- Tengo ganas de hambre – dijo la chica, no habían desayunado en realidad, era temprano.

- Quiero comer unas ricas empanadas – dijo el muchacho.

- En mi país son bien famosas – dijo la chica. – Las venden en muchos lugares.

-Mi país es conocido por la buena comida – respondió.

- Pero en serio quiero empandas, de queso – dijo el muchacho.

La muchacha se rio.

- Es un viaje largo – dijo Violet – pero traje galletas.

La muchacha rebusco en su mochila y sacó unas galletas, le entregó una directamente en la boca al muchacho, que sonrío con la galleta en la boca. La chica comía de las galletas y le daba algunas al muchacho.

Violet sacó su teléfono y le tomó unas fotos al pelirrojo junto a ella, que sonrío inocentemente ante la cámara.

El muchacho se acercó y besó a la muchacha, que todavía grababa un video.

- Esta chica es hermosa, todo tu instagram tiene que saberlo – dijo la chica. El muchacho sacó su teléfono luego de que la chica paro. – Es mas no, todo mi instagram tiene que saberlo.

El muchacho empezó a grabar a la chica.

- Les presento a Violet – dijo el muchacho con una sonrisa – Y es la chica más hermosa de Europa, que digo de Europa, del mundo.

La chica se rio, con una carcajada, que hizo que se sonrojara.

- Vamos de camino a Andorra – dijo ella para el video. – Y ando con el pelirrojo más tierno.

El muchacho fotografió a la muchacha frente él, y quedó riendo.

- Esta es solo para mí –dijo el muchacho.

Ambos disfrutaron bastante el viaje. Violet puso música, en unos audífonos y le ofreció el audífono derecho al pelirrojo. La castaña le sugirió poner música por turnos y la verdad es que ambos escuchaban cosas diferentes, pero lo disfrutaron, porque estaban juntos.

Cuando llegaron al pequeño país, se bajaron en Ordino.



Lucille Victoria

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En el texto hay: amor de verano, accidentes

Editado: 10.11.2019

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