Más Que Sueños

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capitulo 1

1

 

 

A las tres de madrugada las primeras gotas habían comenzado a caer, lo sabía porque no había dormido, aunque había prometido comenzar a hacerlo, por la noche estuve leyendo uno de los libros de historia que hay en la gran biblioteca de mi madre, que por cierto no puedo tocar hasta que no se presente el caso. En cada libro se responde una de mis tantas dudas sobre quien soy, lo que seré capaz de hacer y los peligros que posiblemente encuentre en el camino. La historia de mi familia está escrita en libros que tienen más de mil años y se debe tener exagerado cuidado con cada uno, el que leía hablaba sobre los riesgos que se enfrentan al salvar a una persona, nombraban a muchos antepasados, cada caso, ninguno igual pero nunca uno tan salido de la realidad.

Luego de guardar el libro me encaminé a la cocina, preparé mi especial de galletas con mantequilla de maní y salsa mora, a penas entré a mi habitación sonó la alarma, tomé un duchazo y bajé a desayunar, saludé a mis padres quienes inmediatamente notaron que no había dormido, unos bostezos (que no pude evitar) me delataron.

Luego de una corta charla ¡gracias a que debía ir al instituto! tomé un paraguas y caminé lentamente hasta llegar a lo que parecía un castillo con una reja a su alrededor, varios estudiantes se abrazaban y hablaban de sus vacaciones, de inicio de año se esperaba una larga charla del director y la presentación de los profesores, me puse unos audífonos escondidos por mi larga cabellera rojiza y dispuse a esperar que la bienvenida se diera por terminada.

Creo haber escuchado que hoy se sumó un nuevo profesor al instituto Sangre Azul y al parecer esté tenía asignado a el curso de Decimo B. Tarde diez minutos en recordar que soy parte de Decimo B.

Para nuestra suerte aun no llegaba, era el único que faltaba, así que la secretaria nos guio a nuestro nuevo salón y nos dejó a la espera de nuestro director de curso que según el horario nos daría solo una materia, creo haber leído que era Filosofía, pero puede que esté equivocada.

Una hora después entró por el marco de madera un hombre de traje, dejando sorprendidos a los estudiantes que habían armado una revolución en el salón, yo, en cambio seguía en la última esquina de la fila derecha escuchando música, llevada por mis pensamientos. Cuando él entro, en segundos se sentaron todos, aquel profesor en medio del salón miraba firme a mis compañeros, sin expresión alguna en su rostro, en silencio dirigí mi mirada a sus ojos quienes parecieron percatarse y como respuesta comenzaron a mirarme disimuladamente, era joven, podría tener de veintiséis a veintisiete años, pero no más, en un mínimo de segundo me sentí mareada, mis ojos parecían querer cerrarse y aunque con fuerza me obligue a no cerrarlos, ellos seguían luchando.



D.A.Romero

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En el texto hay: profesor alumna, amor, pesadillas

Editado: 16.01.2019

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