Más Que Sueños

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capitulo 7

7

 

 

Linzy me habló de Scott, el sexy hermanastro que se unía a su familia, según mi amiga, él era lo único bueno que salió del nuevo matrimonio de su madre.

Justo cuando desee conocerle, me conto tres aspectos sobre él: que es atractivo, excelente académicamente y que es un mujeriego. Solo por eso ultimo decidí que quizá le conocería luego de un tiempo.

Yo no tenía mucho que contar además de las molestas invitaciones de Ethan, esto genero miles de preguntas por parte de Linzy, principalmente si me gustaba, a lo cual respondí negativamente. Lastimosamente en mi mente apareció Martín y curiosamente respondí lo que Linzy preguntaba de Ethan.

-¿Es guapo?

-Guapísimo…

-¿Te gusta?

-¡No!

«Te la pasas pensando en él» Pensé

« ¡Porque es un misterio y yo soy una curiosa investigadora!»

«¡Las investigadoras solo averiguan sobre lo que les interesa!»

«¡Que estupidez!»

Terminé con la batalla de mis emociones y volví a prestar atención a las preguntas de Linzy

-¡Deberías salir a comer con él!

-¿Cómo voy a salir con él?, ¡es imposible! Además, debe tener pareja

-¡Si tu viera pareja no te habría invitado a salir unas mil veces!

-¡Él no me ha invitado a salir! - Resalté

-¡Me acabas de decir que lo ha hecho!

-Ethan…él si me ha invitado

-¿Entonces de que otro estábamos hablando?

«Es mi fin, me ha pillado»

-Lo lamento se me ha olvidado

- ¿Hay alguien más?

-Claro que no, solo he pillado un terrible dolor de cabeza

-Entonces será mejor que vayamos a dormir de una vez

 

 

 

 

Mañana de la exposición

 

No recuerdo la última vez que estuve tan nerviosa, mis manos sudan, y me ataca un temblor en las piernas cada vez que pienso en la maldita exposición.

Creo que estoy lista, debo estar lista.

Se me ha caído mi peine unas tres veces y no he podido hacerme una coleta alta.

Mi cabello comienza a enojarse, temo que se esponje de la rabia y entonces tenga una excusa para no ir al Instituto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡A la mierda mi desayuno!

 

Se me ha regado el chocolate en la chaqueta del uniforme, Aley ha tenido que correr en busca de otra, mientras que mi padre me observa extrañado, mi madre no para de reírse, creo que le da gracia que vaya a reprobar una materia.

No consigo pasar un pan tostado con mermelada, siento que me voy a ahogar y entonces no voy a poder presentar la exposición.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Estoy Lista!

 

Es la milésima vez que me lo repito y aun no me lo creo. Me he despedido de mis padres y he salido corriendo al Instituto. Para mi mala suerte se me ha quedado el bolso y solo lo he notado cinco cuadras más adelante, cuando regreso a casa, mi madre esta parada en la puerta con una toalla de papel, unas llaves y mi bolso. Utilizo la toalla para limpiar mi sudor, cargo mi bolso y abro el garaje.

En menos de dos minutos estoy con el frio chocando con mi rostro porque he ido tan deprisa que se me ha quedado el casco de la moto.

Llego al Instituto siendo blanco de todos, apenas consigo bajarme cuando suena el timbre.



D.A.Romero

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En el texto hay: profesor alumna, amor, pesadillas

Editado: 16.01.2019

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