Más Que Sueños

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capitulo 8

8

 

 

Limpié mis manos sudadas por quinta vez en mi falda sin que alguien lo notara. Mis nervios estaban a flote, Linzy no evito preguntar si quería exponer hoy, igual teníamos la opción de hacerlo la próxima clase. Pero yo sabía que Martín me sacaría entre las primeras, sabía que lo haría para ponerme un cero más rápido y no dejar esperando sus ganas por reprobarme.

Luego de Ingles y Cálculo, tuvimos el descanso, ese momento lo aproveche para reintegrarme en la hora del almuerzo hablando con mis compañeros, temas triviales que nos hacían reír a carcajadas, estar de vuelta con mi grupo era una prioridad, me hacían mucha falta.

Pero esa felicidad se fue por el caño cuando sonó el timbre. Intente escapar y buscar las posibles opciones que tenía para huir de mi clase de Filosofía. Como conclusión seguían sudando mis manos y se enterraban mis uñas en el brazo de Linzy. Seguía encerrada en lo que parecía un castillo de mala muerte con Shrek al mando.

Tres parejas pasaron y luego me llamo, sentí su inspección sobre mi indiscreta. Deseé que la tierra me tragara junto a la maldita exposición.

Le entregue la USB y espere a que las diapositivas aparecieran como reflejo en la pared. Linzy comenzó a hablar tranquila y segura de sí misma, en cambio, yo seguía nerviosa como jamás en cualquier exposición, fueron tantos mis nervios que mi mente se puso en blanco y no encontré la información en ninguna parte de mi memoria. Tener sus ojos cafés sobre mí no ayudo para nada, el silencio me abrumo, todos esperaban que yo continuara con la explicación, Linzy me miraba sorprendida, y yo, como una chiquilla de tres años que teme y no quiere ver a su alrededor, cerré los ojos en plena exposición.

Estaba enojada con mi memoria y eso me frustraba, no recordaba nada de lo que estuve practicando durante horas y horas, me daba rabia que tuviera que recurrir a una solución, como cerrar los ojos y rebuscar en mi memoria.

Yo me había preparado para dejarlo sorprendido, no para que me reprobara con gusto. Sentía que me desmayaría de nuevo, y una parte de mi sabía que Martín estaba preparado para sostenerme.

La desesperación de Linzy estaba presente, ella no entendía mi comportamiento, siendo sincera, yo tan poco lo entendía.

«¿Me escuchas?»

Sin duda alguna es una voz conocida

«¡Dios mío, me estoy volviendo loca!»

«Vas a repetir todo lo que te diga»

«La filosofía es el pilar de todo…»

No tuve más opción que repetir lo que la voz de mi cabeza me decía. Mientras me aguantaba las ganas de salir a correr llena de miedo, pensé que estaba loca, mejor aún, lo puedo asegurar: Estoy volviéndome loca. Hablo con alguien que parece meterse en mi cabeza, ¿Cómo es eso posible?

Cuando la exposición termino, abrí los ojos, la mirada de preocupación de Linzy me traumatizo, es seguro que me va hacer una profunda investigación de lo que acaba de pasar, mis compañeros estaban extrañados, aunque no creo que más que yo. Con toda la vergüenza posible fui hasta mi puesto y me senté, claramente evitando la mirada de mi profesor.

Salieron tres grupos más y cuando sonó el timbre, el profesor comenzó a dictar las notas, espere impaciente que me nombrara, pero claro, justo ahora que lo quiero escuchar pronunciar mi nombre, ¡él jodido hombre no lo hace!

Linzy salió del aula apresurada luego de escuchar que obtuvo un nueve, al parecer tenía una cita médica.

Yo próximamente tendré una cita con él psiquiatra, me imagine contándole las voces que escucho:

-Una vocecita me dijo lo que tenía que decir en una exposición

Y tres años después sale Alexa de un hospital psiquiátrico, pero claro ella ya no recordara ni su nombre a causa de las drogas que le daban para dejar de escuchar las voces.

Me acerque al escritorio del profesor.

-Falto mi nota

-¿Por qué cerraste los ojos?

Ignore su pregunta.

-Falto mi nota profesor

-Para una próxima exposición mírame, habla como si me estuvieras contando algo fascinante que acabas de descubrir, te aseguro que eso te ayudara.

-¿Mirarlo a usted, como podría eso ayudarme?

Mi tono sarcástico se hizo presente, ¡solo quería mi nota!

-Expone como si estuviéramos solos, como si habláramos



D.A.Romero

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En el texto hay: profesor alumna, amor, pesadillas

Editado: 16.01.2019

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