Más Que Sueños

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capitulo 14

14

 

 

-¡¿Segura que está bien?! ¿Acaso no ve que no despierta?

-Profesor, la chica debe estar por despertar, deje de gruñir y tómese una pastilla para el dolor

Escuché otro bufido

Abri lentamente los ojos y note cómo salía del pequeño cuarto la enfermera. Martín estaba sentado en una incómoda silla mi lado.

Sonrío al verme abrir los ojos.

-¿Cómo te sientes? - Preguntamos a la vez

Sonrió de lado

-Linda- Susurre

Pareció confundido.

-¿Qué es linda?

-Tu sonrisa

Su expresión cambió de repente, ya no sonreía, a mi defensa, yo seguía bajo el efecto de muchas pastillas, eso afecta mucho la conexión entre lo que piensas y lo que dices y yo no debí decir eso. Aunque una parte de mí no se arrepiente.

-Estuviste inconsciente por tres horas

-Tres horas en las cuales usted no se movió de la silla profesor

Linzy apareció de pronto, su comentario imprudente molesto al profesor, que no tardó en levantarse de la silla.

-Voy a que me soturen la herida

-¡¿No lo ha hecho?!

Mi enojo fue claramente una sorpresa para el profesor.

La daña momentos de mi amiga volvió a interrumpir.

-¿Acaso no entiendes que no se levantó de esa silla?

El profesor se retiró en silencio, dejándome con la loca y desesperada de mi amiga.

-¿Cómo demonios terminó el profesor en la biblioteca?

-No lo sé Linzy

-¡Por Jesus, Alexa! El colegio era un alboroto, todos estaban asustados, hubieron tres desmayos, todos rezaban por no morir, ¡hasta el director! Nadie vio a entrar al maestro de Filosofía, ¡Imaginate al llegar en sus brazos!

-No comprendo, explicate

-Apenas paro el temblor, todos comenzaron hablar como era de esperarse. Los profesores no tardaron en poner todo en orden. Luego aparece el profesor Martín cubierto de sangre ¡contigo en brazos! Alexa estabas inconsciente, te llevó a la enfermería y no se movió de ahí ni un instante. ¡Ni siquiera para curarse las heridas, por 3 horas, carajo!

El director está sorprendido, fue un milagro… como si sólo hubiera aparecido para salvarte.

-¿Y él está bien?

-Voy ha averiguarlo

-¡No!

Me levanté apresurada.

-Yo voy

Y aún con las contradicciones de mi amiga fui en busca del profesor de filosofía. Entré preocupada al otro cuarto de enfermos, Martín estaba sentado con el brazo extendido en dirección a la muchacha que cuidadosamente sutura la herida, los gestos del profesor demostraron que le dolía cada particula, al verme entrar su semblante fue de frustración.

-¡Deberías estar en la camilla!

-¡Y usted debió situarse la herida hace tres horas!

-¡Eso no te importa!

-¿Eso creé?

Me ofendió.

-Señorita Listosella será mejor que vaya a descansar

Lo ignore e inicié una conversación (que no incluiría a Martín) con la enfermera.

-¿Es muy grave?

-Tendrá que regresar para cambiarle los puntos

-¿Cuántos fueron?

-Quince puntos

Me espante.

-¿Algo que tenga que aplicar a la herida?

-Sólo utilizar gasa y alcohol para que no se infecte, dos veces al día.

-¿Cuándo debe volver?

Martín puso los ojos en blancos y suspiró exasperado.

-Dentro de quince días.

Y diciendo eso último la muchacha dio por terminado su trabajo.

-Gracias

En el momento dónde el profesor sacó su billetera para pagar (ojalá fuera gratis) lo llamó el director. Justo en ese instante aproveché para sacar de mi bolsillo trasero el dinero y cancelar la cuota. Además del vendaje que le tendrían que hacer y los próximos procedimientos, firme un papel y salí de la blanca habitación.



D.A.Romero

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En el texto hay: profesor alumna, amor, pesadillas

Editado: 16.01.2019

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