Máscaras

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Las lágrimas de un rey

El chico le arrebato la hoja de las manos junto con la pluma y escribió en letras enormes una precisa negativa, ella tomo la hoja de nuevo y comenzó a escribir.               

-Sé que está molesto mi señor, y no le niego que está en lo correcto, pero si le prometo que podremos hablar mañana cuando hayas descansado, ¿Te tomarías él te? Le doy mi palabra de que así será.

Nathaniel tomo entonces la hoja.

 -Canta algo para mí, por favor.

Incluso sabiendo que tal vez no la escucharía, Evangeline decidió darle el gusto y comenzó a cantar, después de que se hubiese tomado el té, no tardó mucho en comenzar a sentirse adormecido, por lo que no noto que estaba escuchando a la jovencita cantar, pensó que tal vez lo soñaba. La canción permaneció en su mente hasta la mañana al despertar por un alboroto en el palacio.

-¡Abraham! ¡Has que se callen! ¡quiero dormir!

Aún estaban las palabras en su boca cuando se percató de que escuchaba todo perfectamente, salió de la cama tan de prisa que por poco olvida cambiarse antes de bajar al comedor, pero antes de llegar allí, movido por un presentimiento volvió a subir regreso al tercer piso del palacio justo al lugar donde se encontraba aquella habitación llena de espejos, levanto suavemente la cortina, pero la princesa no se encontraba allí, habría entrado de no saber lo que sucedería si lo hacía. Bajo de nuevo la cortina y regreso al comedor donde lo esperaban, después del desayuno, busco a Evangeline por todo el palacio pero no logro dar con ella, le pregunto a Damián si sabía dónde estaba, pero él le dijo que no la había visto, se fue directo al estudio a terminar con unos documentos y para su sorpresa allí estaba, leyendo un libro.

-¿Por qué no has desayunado con nosotros?

-Majestad, se encuentra bien, que maravilloso.

-Me hizo falta tu compañía.

-Pensé que tal vez, aun estaría enojado.

-De ninguna manera, ayer tampoco lo estaba, al menos no contigo, aunque no puedo decir que estaba contento, con el dolor de cabeza que aquel desafortunado incidente me causo.

-Lo lamento mucho.

-¿Qué es lo que sucedió?, ¿Cómo es que terminaste así?

-Evelyn robo mi reflejo para que las personas sintieran miedo al verme.

-No luces como alguien a quien deba temerle.

-Eso fue lo que dijo, no sé cómo luzco, no puedo mirar mi reflejo en ningún lugar.

-Pero en esa habitación.

-No sé de dónde ha salido ese lugar, pero allí estaba mi reflejo, pero es como si se hubiese tomado personalidad propia.

-No parecía muy feliz de verme.

-Evelyn menciono que esa criatura te adoraría, tanto como a un intenso dolor.

-Ya veo, con que eso hizo, quizás buscando una manera de doblegarme a mí, esto te ha pasado por mi culpa.

-No comprendo.

-Ella mencionó que desde que perdiste la blasfemia habías cambiado y yo también me di cuenta de eso, pero no te había visto desde entonces, hasta el día que estuvimos en la celda, y ya tenías el rostro cubierto, atrapó tu reflejo y junto con el la parte más fuerte de quien eres, la Eva testaruda, estúpida y prepotente.

- Ya veo, que no nos llevábamos muy bien.

-Lo lamento madame, realmente no era del todo su culpa, yo también estaba siendo dominado por una criatura que me hacía perder los estribos, tal vez ni siquiera fuiste una niña mala, yo sé que no lo eras, es solo que comenzamos de la forma equivocada y es como que si tú no lograras recordarlo.

-Yo lo recuerdo, es solo que no me molesta.

-Pero no ha sido lo correcto.

-Lo sé, pero no había más alternativas.

-Quizás sí.

-Al final el resultado sería el mismo.

-Ves a lo que me refiero, estas resignada Evangeline, te arrebate a tu padre, no niego que me habría encantado que lo asimilaras de esta forma antes, pero no porque alguien te obligara, sino porque tú misma lo comprendieras.

- ¿Acaso es malo estar resignada?

-No, por el contrario, está bien, pero no está bien que te falte la energía para discutir cuando piensas que tienes razón, solo digo que es bueno que seas malcriada de vez en cuando, solías discutir conmigo por casi cualquier cosa y tal vez me habría tomado más tiempo confiar en ti.

-Evelyn dijo que tú no querrías esa Eva de regreso.

-Quizás en otras circunstancias, pero en este momento…

-No comprendo sino nos soportábamos.

-Quizás sea difícil de entender, pero no soportar ciertos de tus momentos era divertido, quiero descubrir como traerla de vuelta.

-¿Incluso si me fuese lejos?

-Supongo que será el precio que tendré que pagar si así fuese, pero la verdad, extraño esa parte de ti, incluso si después no me perdonas por todo lo sucedido.

-Si descubriera como revertirlo ¿La traerías de vuelta?

-Lo haría sin dudarlo ¿Acaso sabes qué hacer?

- No y el tiempo se agota.

-¿Qué quieres decir?

- Puede que no me sienta como una anciana, pero mi cuerpo se deteriora como el de una, no estoy cansada, ni me siento adolorida, pero Evelyn dijo que sin duda mi tiempo se había acortado más de lo que podía imaginar, no se cuanto sea, pero no debe ser demasiado a estas alturas.



Victoria Silva

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En el texto hay: fantasia, principes, mascaras embrujadas

Editado: 09.02.2019

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