Matrimonio de Conveniencia (#1)

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Capítulo 12

La vio dormir. Parecía una niña indefensa, aunque no era una niña ya, era una mujer, era su mujer. Chris se acomodó a su lado y movió sus labios hacia un hombro de Cassie, lo beso. Ella estaba caliente. Dios… Se colocó a bocarriba. Habían hecho el amor, porque eso era lo que habían hecho. Él había pensado en simplemente tener sexo con ella pero no fue así, había sido algo más, se había sentido tan bien, nunca había estado de esa manera con una mujer, e iba a describir el momento con palabras que no eran de su vocabulario, había sido mágico, fue tan hermoso. Dios, ¿qué pasaba con él?  ¿Qué estaba haciendo Cassie con él? Lo estaba volviendo una mierda…

Miro a Cassie de reojo. Era tan dulce y delicada, tan hermosa. Se volvió hacia ella y la envolvió en sus brazos, abrazándola fuertemente, ella refunfuño entre sueños y se volvió hacia él entre sus brazos. Su respiración era tan tranquila. Chris la soltó y dejo que durmiera. Quería estar con ella de nuevo, lo que había tenido con Cassie era diferente a lo que estaba acostumbrado. ¿Qué iba a hacer cuando llegara el momento de la verdad?

Se levantó lentamente de la cama y se quedó de pie observándola dormir. Por alguna razón su mirada se dirigió a sus manos entrelazadas delante de su cara. Un bombillo se prendió en su cerebro y se giró hacia la ropa que había tenido antes de irse a dormir, buscó entre sus bolsillos encontrando aquel objeto. Lo sacó y se quedó viéndolo, la pregunta apareció rápidamente en su mente, ¿por qué iba a entregarle aquello si en unos meses todo se derrumbaría…?

«Quizás como recuerdo…», dijo una voz en su cabeza.

Soltando un suspiro caminó hacia la cama de nuevo, se sentó al lado de Cassie y tomó su mano izquierda, se la llevó a sus labios besándola, se entretuvo besando el dedo anular, donde estaba el anillo de matrimonio, ahí iba la prueba, dejo su mano y tomó la cajita de terciopelo negro, la abrió. Dentro esta tenía una sortija de oro blanco. La saco de ahí y se quedó mirándola.

—Ummm comida…—murmuró Cassie entre sueños, girándose hacia él y Chris se rio en voz baja, debía de tener hambre, pero no iba a despertarla, se veía linda dormida.

Chris atrajo la mano izquierda hacia él y deslizó la sortija por su dedo anular, juntándola con la otra. Levantó la mano hacia la poca luz que había en la habitación, se veía bien. Dejó descansar la mano sobre la cama y se acomodó al lado de Cassie.

Sin pensarlo una de sus manos se posó sobre la cara de Cassie, y sus dedos se movieron sobre sus mejillas, eran tan suaves. Ella volvió a murmurar algo y se giró dándole la espalda, Chris dejó caer la mano y se propuso dormir. Debía de aprovechar lo poco que quedaba.

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Cassie abrió los ojos y los cerró de pronto. La luz del amanecer entraba por los ventanales de cristal. No estaba acostumbrada a la luz mañanera, había pasado tiempo desde que se había levantado temprano. Cuando sus ojos se acostumbraron a la claridad mañanera, los abrió. ¿Acaso había dormido de más el día anterior? Su estómago tomó ese momento para rugir, no había comido nada desde el desayuno de ayer, dios, en verdad había durado tanto sin comer…

Espera un momento. Noche. Chris. Virginidad. Sexo. ¡Oh por dios! Anoche paso lo que ella había estado esperando por mucho tiempo desde que supo su amor por Chris. Cassie se giró lentamente, pero la cama estaba vacía a su lado. Soltó un suspiro y llevó las manos hacia donde estaba el hundido en la cama, aún estaba caliente, eso quería decir que no hacía mucho tiempo que Chris se había levantado. Bueno… Se puso de espaldas sobre el colchón y se abrazó a sí misma, su cuerpo estaba caliente, nada más de pensar en Chris este se calentaba. En verdad que era una pervertida.

Se llevó una mano al rostro pero algo llamó su atención, algo que llamaba demasiado la atención. ¿Qué era eso que había en sus dedos? Se sentó de golpe en la cama y se quedó embobada mirando eso, eso no había estado ahí ayer, ¿acaso Chris…?

Una puerta se abrió y Cassie giro el rostro hacia dicha puerta. Se quedó boquiabierta, Chris estaba desnudo en el medio de la puerta abierta, con eso levantado, ¿aquello era la tal mañana? Él arqueo las cejas al ver su fija mirada sobre él y Cassie desvió la mirada. Se mordió los labios seductoramente. La estaba provocando con su cuerpo, él quería estar con ella otra vez.

Chris caminó hacia la cama pero no se subió en ella, se quedó de pie enseñándole todo su orgullo con las manos ancladas a las caderas. Ella cerró los ojos, era imposible no ver eso, eso llamaba toda su atención. En verdad debía dejar de llamarle eso a su pene, parecía una niña y ya no lo era.



Denisetkm92

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En el texto hay: romance, amor, matrimonioforzado

Editado: 03.11.2019

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