Matrimonio de Conveniencia (#1)

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Capítulo 17

Abrió los ojos. Era de día ya, se dijo mirando hacia la ventana por donde la luz del día entraba. Cassie se sentó lentamente en la cama y miro hacia su lado. Chris no estaba a su lado, debía de haberse ido ya. Frunció los labios, no se había despedido de ella, que malo era. Se bajó de la cama y se puso sus pantuflas, salió de la habitación hacia la cocina, tenía mucha hambre y quizás podía comer algo. Cuando entró en la cocina, algo llamó su atención. Pegada del frigorífico con un imán decorado, había una nota con la letra de Chris.

Cassie despegó la nota.

Cassie… Sé que te enfadaras como la esposa que eres…—comenzaba la nota, Cassie rodó los ojos, vaya, la conocía muy bien. Siguió leyendo la nota—…Al irme sin despedirme de ti, pero te veías hermosa durmiendo y no quería despertarte, ya que tienes que descansar. Estaré fuera por tres días, volveré la tarde del sábado. Así que cuídate y ve a casa de tus padres, no te quedes sola en el piso, por favor… Tampoco vayas a trabajar, me enterare si lo haces…—Cassie frunció el ceño, ¿acaso la tenía vigilada el maldito?—Ah… Y ve al hospital para que te chequeen. Quizás si me das una sorpresa es posible que regrese antes.

—Vaya bobo…—murmuró Cassie.

Chris se despidió de ella en la nota, diciéndole por último que le cedía su coche pero que lo cuidara muy bien.

—Genial, se preocupa más por su coche que por mí.

Cassie dejó la nota sobre la encimera. Así que Chris volvía en tres días, ¿Qué haría en esos tres días sola? Bueno, él le había sugerido que se fuera a casa de sus padres, pero… Umm… Aunque ella había hecho las paces con su padre y la casa estaba tranquila ahora, no era lo mismo, ya se había acostumbrado estar en aquel piso, a estar rodeada del calor de Chris. Ummm quizás podía pasar los días en casa de sus padres o en el trabajo, aunque pediría aquellos días libres, ya que aún se sentía algo cansada.

Ella suspiro mientras se acercaba al frigorífico y buscaba algo de comer. Encontró un cartón de leche, que se le antojo y cuando lo abrió el olor de la leche le revolvió algo el estómago, tuvo que correr hacia el baño del pasillo a vomitar. Una vez que se calmó, se levantó y se lavó los dientes. Genial, si aquello era estar embarazada no le gustaba para nada. A ella nunca le había dado ganas de vomitar solo por oler leche.

Fue hacia la habitación mientras se decidía que no iba a comer nada por ahora. Quería ir a ver a Hayley para que la acompañara, porque iba a ir al hospital para revisarse, para ver si estaba embarazada o si era su mente que le estaba jugando una mala jugada. Se ducho y se cambió, poniéndose unos shorts de color blanco y una blusa sin mangas rosa. Se ató el cabello en lo alto de la cabeza y se calzó unas sandalias blancas. Tomó su bolso, entrando su móvil y las llaves del piso. Salió de la habitación hacia la cocina, donde encontró las llaves del auto de Chris enganchada en un llavero. Las tomó. Se preguntó que mosca le había picado a Chris, encogiéndose de hombros salió del piso y bajo en el ascensor hasta el estacionamiento subterráneo del edificio.

Buscó el auto de Chris con la mirada, encontrándolo. Se acercó al coche de Chris que era negro, no sabía de qué marca era, pero debía de ser caro y el malvado parecía nuevo, con el mando lo desbloqueo y se escuchó un clic. Cassie dio un salto feliz, ya que el coche en si le gustaba, y era posible que se lo quitara a su esposo. Se acercó y abrió la puerta del piloto, entró en el automóvil sentándose en el asiento. Tiro su bolso en el asiento del lado y aspiró el aire, por alguna razón le pareció oler la colonia que Chris usaba en el ambiente del auto, debía de estar loca. Moviendo la cabeza y diciéndose que estaba más loca que un loco en el manicomio encendió el auto y salió del subterráneo, partiendo a casa de Hayley.

Como la casa de Hayley no quedaba muy lejos del piso de Chris y que a la hora que partió no había mucho tráfico, llego a eso de 10 minutos. Aparcó frente a la grande casa de su amiga y su novio. Apagó el motor para quitar las llaves del contacto y salió del auto tomando su bolso, caminando hacia la entrada de la casa. Tocó el timbre varias veces, hoy era miércoles, así que William debía de estar en casa y Hayley era una vaga sin oficio. La puerta se abrió cuando Cassie iba a tocar el timbre otra vez.

—Cassie…—dijo una voz masculina.

Cassie le sonrió a William.

—Buenos días, Will, ¿espero no haberte despertado?—le dijo al chico.



Denisetkm92

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En el texto hay: romance, amor, matrimonioforzado

Editado: 03.11.2019

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