Maxi y sus Historias 2

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Isabella y los gusanos babosos

Isabella estaba cansada, pero debía seguir batallando. Su hermanito estaba desmayado escondido detrás de unas rocas. Los gusanos gigantes lograron bañarlo con su roció paralizante.

El caracol no estaba en su lugar, no tenía tiempo de buscarlo. Solo oraba a Dios en silencio por fuerzas y ayuda.

Su hermano y primos estaban en otro sector ayudando a los aldeanos víctimas de estos monstruos, mientras ellos inspeccionaban la tierra, no estaba en sus planes la lucha con ellos.

Mientras oraba venían a su mente las palabras de su amada "mami", su abuela: "Cuando pareciera que todo esta en nuestra contra y las fuerzas se nos acaban, Dios se glorifica mostrando que es su poder, no el nuestro".

- Gracias mami, ahora se que hacer.

Padre, no soy yo sino tú ne mi. Es tu batalla, no la mía, gracias por tus ángeles aunque no los ve, se que batallan a mi lado.

Padre, ¡armarme con tu armadura de efesios!

De la nada aparece una armadura y arman a Javiera elevándola en el aire..

Cuando esta lista recuerda las historias bíblicas que su mamá les lee, siendo su favorita cuando la ciudad en que vivía Eliseo estaba sitiada con los soldados sirios, sus enemigos y su empleado al verlos teme y le dice a él. Este solo ora para que Dios le abra la vista espiritual y hablan más ángeles con ellos.

- Si señores gusanitos, pareciera que estoy sola pero hay miles de ángeles conmigo protegiéndonos a mi hermanito y a mi.- su vista espiritual se abre, y si, estaba rodeada de ángeles.

Vamos señores gusanitos - les dice agachando su pierna preparándose para la batalla y llamando con señas a los gusanos-

Llego la hora de aniquilaros, no debieron tocar a mi hermanito.

Al decirlo, se incorpora, levanta su nueva espada y grita.

- ¡Por el Rey, el Cordero y los hijos del Rey! - lanzándose contra el gusano gigante baboso lanzando rayos con su espada quemandolo.

Los ángeles que luchan com ella exterminan a toda la camada sin dejar ninguno o forma em que pudieran procrearse.

Cuando todo termino Isabella se dirige donde Maxi, su hermano menor que estaba despertando. Lo abraza y este se pone a llorar asustado.

- Ya hermanito, los horribles gusanos se fueron.

- Yo pensaba que era mi amigo, era como suma ramita que se movía, me sonreía... me recogió mi bolita y me la tiraba...

Después de un rato salio esa cosa- seguía llorando.

- Maxi, todos pudimos ser engañados, somos niños aún.

Igual no te debes alejar de nosotros, estas tierras no son como casa.

Vamos donde Patricio y los primos, deben estar preocupados por nosotros.

- Si vamos

Oye, te ves bonita con la armadura, ¿tienes una para mi?

Javiera ríe

- Me la acaba de dar el Señor, debes pedírsela a él.

- Yo quiero una Señor

Mmmm, me dice que soy muy pequeño aún, pero hará una especial para mi.

Javiera sonríe, acababa de ver el caracol, con el nerviosismo no se había dado cuenta de que Maxi estaba arriba de el.

Piensa que fue mejor así, o no, hubiera podido entender que era más que vencedora por medio de El, es su fuerza, su poder en ellos y no ellos mismos o su propia fuerza.

 



paola quilodran

Editado: 02.10.2019

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