Melanie [03]

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Capítulo 48

"No triunfa quien tuvo momentos díficiles. Triunfa aquel que pasó por ellos y nunca se rindió"

🌸🌸🌸

Neal.

Me encuentro cara a cara con el padre de Melanie una vez en el hospital. La habitación huele estéril, al igual que todos los hospitales. Me costó llegar hasta aquí. Durante el viaje lo único que hice fue temblar y suplicar que todo esté bien. Dylan y Karissa se encargaron de traerme. Yo apenas soporto respirar. Muero por dentro. Estoy tan aterrado.

Sé que debería pensar positivo, pero Caleb dijo que hay muy pocas probabilidades de que sobreviva. ¿Cómo debería sentirme? El amor de mi vida está muriéndose y debo estar listo para una despedida. Dudo que sea capaz.

Prefiero morir con ella.

Caleb luce mayor en comparación desde la última vez que lo vi. Sus ojos azules están irritados y la bolsa debajo de ellos lo hacen parecer como si lo golpearan un par de veces. Su cabello oscuro está pegado por todos lados, sus brazos están envueltos firmemente alrededor de su mujer. Bella llora en su pecho mientras él trata de tranquilizarla.

Es una escena terriblemente trágica. Duele tanto. Si hago un solo movimiento creo que voy a romperme en un millón de pedazos. Me convertiré en trizas y no quedará nada de mí. No quiero si ella no está a mi lado.

Duele...

―Vamos, Neal ―La voz de Karissa está ahogada por sus sollozos mientras me ayuda a seguir de pie.

Siento que alguien arrebató mi corazón y me dejó sangrando. Me cuesta imaginar a mi dulce Melanie en una cama de hospital y muriendo. Yo debería estar en su lugar, no ella. Haría lo que fuera para estar en su posición y no verla sufrir.

Melanie...

Esto nunca debió suceder, nunca. Es mi culpa por descuidarme y permitir que ese enfermo pusiera sus sucias manos sobre ella. Estoy devastado. Me imagino su hermosa sonrisa, el brillo en sus ojos azules cada vez que le digo algo cursi. No soportaré perderla, no puedo perderla. Es mi todo. El motivo por el cual despierto todos los días.

Es mi ángel de la guarda.

―¿Neal? ―Bella se aparta un momento de Caleb para abrazarme con fuerza. Me estoy muriendo por dentro, pero de alguna manera logro estar unido en el exterior ―. Ella estará bien, ten fe.

El nudo en mi garganta tiene el tamaño de una pelota de básquet. Hablar duele, todo me duele.

―¿Dónde está Melanie? ―sollozo.

Bella me contempla con una tristeza que aplasta mi alma.

―En estos momentos se encuentra en cuidados intensivos.

―Caleb dijo que hay muy pocas probabilidades de que sobreviva ―murmuro con agonía.

Caleb pone su atención en mí después de saludar a Karissa quien no deja de temblar. Dylan permanece en silencio con la cabeza agachada. Le llamé hace unos minutos a mamá. Está en camino.

―Eso fue antes de que llegaras ―explica Caleb con la voz ronca ―. Ella reaccionó bien, pero aún está en peligro. Es muy probable que este accidente traiga horribles consecuencias.

Mi corazón se detiene varios latidos.

―¿Qué tipo de consecuencias?

No responde.

—Díganme que estará bien —suplica Karissa entre fuertes sollozos —. Ella no merece esto. ¡Brody debería morir! Ha hecho suficiente daño.

Bella da un paso cerca de ella para abrazarla.

—Brody nunca más volverá a dañar, dulzura.

¿A qué se refiere?

Entonces el doctor entra en la sala de espera. Está pálido como un fantasma. Limpia el sudor de su frente, quitándose el gorro azul de médico que cubre su cabeza. Mi pulso late a un ritmo desesperado, mi mano está temblando. Mi cabeza palpita y mi visión se vuelve borrosa. Las lágrimas comienzan a fluir. Estoy demasiado débil para tratar de detenerlas. Un millón de pensamientos de lo que puede pasar con ella corren por mi mente y la mayoría me asustan como el infierno.

Por favor, que esta pesadilla desaparezca pronto.

―La señorita Melanie Novak tuvo dos paros cardiacos, pero logramos estabilizarla ―expone el médico, sonando tenso ―. Su cabeza ha sufrido un terrible daño por el impacto del choque. La operamos para aliviar la presión. Tiene varias costillas rotas y ha perdido muchísima sangre.

Caleb suelta un suspiro tembloroso.

―¿Ella está bien? ―Le pregunta Caleb.

El médico asiente

―Ha estado inconsciente desde que llegó. Tuvimos que sedarla para proseguir la operación. La hinchazón en su cabeza ha disminuido un poco. Sin embargo, hay algo que me preocupa ―informa con pesar ―. Sus piernas fueron aplastadas por el impacto. Ella no volverá a caminar por un largo periodo.

―Oh, Dios... ―Llora Bella.

Las lágrimas caen sin control por mi rostro, sobre mi nariz, haciéndome cosquillas en el cuello y empapando mi camisa. Me estremezco, dejando escapar un sollozo. Bella llora de la manera más agonizante. Es tan jodidamente horrible verla desmoronarse frente a mí.

Ella no volverá a caminar por un largo periodo...

Me quedo quieto, haciéndome la misma pregunta de mierda. ¿Por qué diablos la vida es tan injusta? Melanie es un alma pura y lleva luz en cualquier lugar que vaya. Es una antorcha en la oscuridad. Ella es el motivo de mi existencia.



Jessica Rivas

#238 en Joven Adulto
#648 en Novela romántica

En el texto hay: romance, amor, dolor

Editado: 26.03.2019

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