Melissa Una Pieza del Jardín

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Capitulo 3

Fue un viernes la primera vez que aquel hombre pagó por mis servicios. Un hombre alto, de cabello negro y piel morena, alguien a quien nunca olvidare. Un chico muy sentimental.

Pagó toda la noche, la pasamos bien, vimos una película y estuvimos hablando la mayor parte del tiempo.

Me conto sobre su esposa…

  • Y lo peor de todo no fue cuando la encontré revolcándose con otro hombre.
  • ¿Entonces?
  • Lo que más odio del caso es que aún la sigo amando, quiero seguir compartiendo con ella aún con todo este odio que le tengo.

Sobre sus problemas…

  • Me encuentro en malos términos con mi jefe, ese sujeto es un imbécil y me odia.
  • Supongo que esas cosas nos pasan a todos, pero en tu caso ¿Por qué lo dices?
  • Estuvo cortejando a mi madre y al no tener resultado lo intento con mi hija, el muy desgraciado al ser rechazado por las dos me rebajo el sueldo.

Y muchas otras cosas más, fue una noche divertida…

  • ¿En serio? ¿Y cómo saliste de esa?
  • Pues… Soy veloz, gracias a Dios me salve de la vecina furiosa.
  • Jajaja pero que travieso eras.
  • Y aún lo soy.

Aquel hombre siguió yendo repetidas veces. Algunas noches incluso me traía algún presente, como flores, chocolate, una linda lencería para que usara con él, incluso me dio unos preciosos aretes que todavía conservo. Era lindo y me estaba comenzando a gustar.

Un día accedí a tener una cita, la pasamos de maravilla, fuimos al parque de diversiones y después a un hotel.

  • Se siente raro estar en una habitación en la que no trabajo y estar sin mis guardias.
  • ¿No te gusta?
  • No es eso, en realidad es agradable… Tan solo es inusual.
  • Liss… Tranquila.

Ya habíamos pasado tanto tiempo juntos que incluso mi nombre había dejado de ser un secreto. De vez en cuando le pedí a mis guardias que me cubrieran para ir a verlo. Todo iba aparentemente bien.

  • Escapa conmigo.
  • ¿Cómo?
  • Ven conmigo, deja el prostíbulo y salgamos de aquí.
  • Podría ser.
  • ¿No quieres?
  • No es eso.
  • Entonces ¿Qué es?
  • Podría ser peligroso.
  • ¿Por qué?
  • Cosas
  • … Entiendo.
  • Disculpa, ya debo irme, es hora del trabajo.

Lo estuve pensando mucho tiempo, las consecuencias que traería mi relación con la mafia, el peligro al que seriamos expuestos y a donde podríamos ir, como viviríamos, de que trabajaría, todo a lo que él renunciaría, … Muchas cosas a las cuales no encontré una respuesta favorable, estaba muy preocupada por él, así que lo comencé a evitar, nos veíamos cada vez menos.



R. Kleit D. Andwn

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En el texto hay: trabajo, amor

Editado: 14.10.2018

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