Menor Que Tú

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CAPÍTULO 3

—Ya estoy lista, mamá — dije bajando las escaleras.
 
—Apresúrate a desayunar, no querrás llegar tarde en tu primer día — dijo mamá desde la cocina.
 
Fui al comedor y me senté a desayunar con mamá.
 
—¿Estás nerviosa por tu primer día de escuela? — preguntó mamá.
 
—Un poco, pero estoy emocionada — contesté con una sonrisa.
 
Hoy era mi primer día de escuela, estaba muy emocionada por conocer a niños de mi edad y hacer amigos, aunque al mismo tiempo me sentía muy nerviosa, ¿y si no podía hablar con nadie?, ¿y si a nadie le agradaba?, ¿y si nadie me hablaba?, tal vez exageraba un poco, pero en realidad, además de emocionada, me sentía también bastante nerviosa.
 
Terminé de desayunar y mamá me llevó a al instituto en autobús, al llegar no pude evitar admirar el enorme instituto había dos grandes edificios, y un gran y verde jardín con cientos de alumnos entrando.
 
—¿Ely?, qué sorpresa — nos dimos vuelta y vimos a la señora Harris y a Alec bajando de un elegante auto.
 
—Chris, ¿qué hacen aquí? — preguntó mamá algo extrañada.
 
—Lo mismo digo, ¿Lía asistirá a este instituto? — preguntó la señora Harris.
 
—Sí, ¿Alec estudia aquí? — preguntó mamá.
 
—Sí, estudio en la sección de secundaria — contestó Alec.
 
Escuchar eso me alegró mucho, estudiaría en el mismo instituto que Alec, aunque yo estaría en la sección de primaria, y él en la de secundaria, pero en el mismo instituto.
 
De pronto escuchamos el timbre.
 
—Es hora de entrar — dijo Alec — vamos, Lía.
 
—Adiós, mamá — dije despidiéndome de ella con un beso en la mejilla.
 
—Adiós, cariño y suerte — dijo mamá devolviéndome el beso.
 
Entré junto a Alec al instituto.
 
Nos juntamos todos los alumnos de primaria y secundaria en un gran auditorio mientras nos separaban por grupos, después el director del instituto dió un largo discurso de bienvenida, al terminar el discurso, los maestros nos dirigieron a los que serían nuestros salones.
 
Antes de salir del auditorio, sentí una mano sobre mi hombro, me di vuelta y vi a Alec dedicándome una tierna sonrisa.
 
—Suerte — dijo y se alejó junto a su grupo, sonreí y no separé mi mirada de él hasta que salí del auditorio junto a mi grupo.
 
Un maestro asesor nos indicó nuestro salón, llegamos y nos dijo que esperáramos a nuestro maestro.
 
Me senté en un pupitre al frente de la clase, alrededor había muchos niños y niñas conversando de pie, otros en sus pupitres y otros simplemente estaban sentados en silencio alejados de los demás, al menos no era la única antisocial en el grupo.
 
De pronto una niña con un largo cabello rubio y ojos grises se sentó a mi lado.
 
—Hola, como te llamas — me preguntó animadamente.
 
—Eh..., L...Lía — contesté con nerviosismo.
 
—Yo soy Lucy, parece que seremos compañeras — dijo muy sonriente y yo también sonreí, ella realmente era muy animada su sonrisa era contagiosa, ya me agradaba.
 
—Sí, espero que seamos amigas — dije animadamente
 
—Buenos días, niños, por favor siéntense — dijo la maestra que entraba al salón.
 
[...]
 
Las horas pasaron rápido en clase, cuando llegó el receso Lucy y yo fuimos a la cafetería de la escuela para almorzar, nos estábamos llevando muy bien.
 
Al llegar a los comedores vi a Alec sentado en una mesa al fondo junto a algunos chicos y chicas de secundaria, algunas de las chicas se le pegaban de una manera que me parecía coqueta, tal vez sólo trataban de ser amistosas, pero eso me hizo sentir algo molesta, decidí ignorar ese asunto, eso no tenía por qué molestarme.
 
Lucy y yo fuimos a comprar nuestra comida y nos dirigíamos a una mesa. De pronto un niño se cruzó en mi camino y al chocar con él accidentalmente mi comida le cayó encima, enseguida se escucharon risas y murmullos alrededor.
 
—¡¿Qué te pasa?!, ¡¿Acaso no ves por donde caminas?! — gritó el niño de piel blanca y ojos azules, sin darme si quiera la oportunidad de disculparme, se veía enfadado, sus manos se volvieron puños y temí que me golpeara, yo no dije nada sólo retrocedí unos pasos temiendo que me golpeara.
 
—Tranquilo, fue un accidente, no tienes que gritar — dijo Lucy algo molesta poniéndose frente a mí.
 
Alrededor había algunos alumnos observando la situación, pero no parecían querer hacer algo para detener la situación más bien esperaban una pelea, era obvio que tenía desventaja este niño era más alto que yo, y que Lucy, pero al parecer eso a nadie le importaba.
 
—¿Por qué tanto escándalo? — preguntó la profesora que se acercándose a nosotros.
 
—Esta niña me tiró su comida encima — dijo él señalándome con molestia.
 
—N...No sólo... fue un accidente — dije con miedo de que me castigaran, no quería meterme en problemas.
 
—Es verdad profesora, ella no lo hizo a propósito — me defendió Lucy.
 
—Está bien, por ser el primer día no los llevaré a la dirección, pero que esto no vuelva a pasar — dijo la profesora y me sentí aliviada — y tú ve a limpiarte antes de que las clases continúen — le dijo al niño.
 
—Esto no se quedará así — me susurró el niño cuando pasó a mi lado al salir de la cafetería — eso me puso muy nerviosa, mi primer día y ya me estaba metiendo en problemas.
 
—Vamos por más comida, Lía — dijo Lucy.
 
—Claro — contesté con una falsa sonrisa, al parecer ella no había escuchado lo que el niño me había dicho.
 
Mientras nos dirigíamos a comprar más comida noté que Alec ya no se encontraba en los comedores, me alegró que no hubiera visto el escándalo que ese niño armó.
 
El resto del almuerzo pasó con toda normalidad, Lucy y yo hablamos mucho acerca de nuestras vidas y nuestras familias para conocernos mejor.
 
Al terminar el almuerzo nos dirigimos a clases y al entrar al salón lo primero que noté fue que el niño del almuerzo estaba sentado en el fondo de la clase y en cuanto entré me miró con mucha ira, ni siquiera había notado al inicio de clases que éramos compañeros.
 
Me senté en mi lugar junto a Lucy, me sentía realmente nerviosa y al parecer Lucy lo notó.
 
—Tranquila él no te hará nada — dijo Lucy tratando de tranquilizarme — él siempre es así, pero seguro que no te causara problemas, no creo que se atreva a golpearte.
 
—¿Tú lo conoces? — pregunté.
 
Suspiró y miró atrás discretamente con mirada que parecía molesta — se llama Logan Wester, estábamos juntos en el jardín de niños, nunca fuimos amigos, sólo llegamos a hablar un par de veces, él es muy idiota, siempre está amargado y no le gusta estar cerca de las niñas — parecía que a ella no le agradaba.
 
—Niños, guarden silencio — dijo la maestra que recién entraba al salón.
 
[...]
 
Al finalizar las clases salí del salón lo más rápido que pude con Lucy, no quería que Logan se acercara a mí. Sin importar lo que Lucy dijera, estaba casi segura de que él quería golpearme y que sí se atrevería a hacerlo.
 
Llegamos al jardín y nos dirigíamos hacia la salida cuando de pronto alguien me tomó bruscamente del brazo e hizo que me detuviera de golpe. Me di vuelta y ahí se encontraba Logan sujetándome del brazo con una expresión muy molesta.
 
—¿Crees que puedes huir tan fácilmente? — dijo con arrogancia.
 
—¡Suéltame! — dije tratando de soltarme, pero fue inútil el tenía más fuerza que yo. Miré hacia los lados, pero los pocos alumnos que se encontraban ahí se dirigían directo a la salida, tal vez pensaban que estábamos jugando y no notaban nada raro, o simplemente no les importaba.
 
—¡Oye, Logan!, ¡¿qué te pasa?! — le gritó Lucy que se encontraba junto a mí — ¡suéltala!
 
—Lo que digas, Lucy — dijo con una sonrisa burlona, mientras tiraba de mi brazo para después empujarlo haciéndome caer en el césped.
 
—¡Lía! — gritó Lucy corriendo hacia mí y ayudándome a levantarme, mientras yo trataba de aguantar las lágrimas que se acumulaban en mis ojos.
 
—¡Eres un idiota! — solté casi llorando.
 
—¿Qué fue lo que dijiste? — dijo Logan acercándose a mí con sus manos hechas puños, pero se detuvo en cuanto unas manos lo tomaron por el hombro y lo hicieron darse vuelta.
 
—¿Se puede saber por qué golpeas a una niña? — dijo Alec mirando muy molesto a Logan.
 
—Alec — fue todo lo que salió de mis labios, pero fue casi como un susurro.
 
—Eres un hombre ¿no?, ¿acaso es de hombres golpear a mujeres? — dijo Alec soltando sus hombros y poniéndose a su altura.
 
—No quisiera llamar al director, así que te recomiendo que te disculpes con Lía y nos olvidemos de este asunto — dijo Alec poniéndose de pie.
 
Logan volteó a verme aún molesto.
 
—Lo siento..., Lía — dijo con el ceño fruncido y se alejó del lugar aún muy molesto.
 
—¿Estás bien, Lía? — me preguntó Alec acercándose a mí.
 
—Eh, sí, gracias, Alec — dije sacudiendo mi uniforme que se había ensuciado un poco por la caída.
 
—Llegaste justo a tiempo, niño — dijo Lucy.
 
Realmente Alec me había salvado otra vez.
 
—Alec, ella es Lucy, es mi compañera — le presenté a Lucy.
 
—Hola, Lucy, yo soy Alec, es un gusto — dijo estrechando la mano de Lucy.
 
Escuchamos el claxon de un coche y nos dimos vuelta hacia la entrada.
 
—Es mi papá — dijo Lucy — tengo que irme, nos vemos, Lía, Alec — se despidió y se alejó.
 
—¡Adiós, Lucy! — grité.
 
—Parece que te fue bien — dijo Alec sonriendo.
 
—¿Uh? — expresé confundida. Después de la situación que había pasado con ese niño Logan, era obvio que no me había ido muy bien hoy.
 
—Hiciste una amiga — me dijo con una linda sonrisa.
 
—Sí, supongo que ya somos amigas.
 
—¿Supones? — preguntó alzando una ceja.
 
—Bueno... es que sólo nos conocemos desde esta mañana — insistí, no sabía si se podía decir que en tan poco tiempo ya éramos amigas.
 
—Es más que tiempo suficiente para hacerse amigas, además vi que te defendió de ese niño — insistió.
 
—Es verdad — sonreí — somos amigas. Por cierto, gracias por defenderme de Logan.
 
—No fue nada, contigo me siento en la necesidad de cuidarte, como... si fueras mi hermanita. Siempre quise tener hermanos — dijo sonriendo y yo también sonreí.
 
—¡Lía! — escuchamos, miramos hacia la entrada del instituto y vimos a mi mamá.
 
Nos acercamos a ella y me recibió con un abrazo.
 
—¿Como te fue cariño? — preguntó mamá.



ivi-matsu99

Editado: 25.05.2019

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