Menor Que Tú

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CAPÍTULO 6

Vi a Alec conversando con unos amigos, entre ellos se encontraba Stephanie sujeta del brazo de Alec, a él se acercaban algunos amigos que recién llegaban y le daban regalos, la mayoría de las bolsas de regalo eran grandes y comparado con eso, mi tarjeta era insignificante.
 
—Lía — me saludó alguien a mis espaldas, me di vuelta y vi al señor James, el padre de Alec.
 
—Hola, señor James — saludé con una sonrisa.
 
—Que gusto verte, pequeña — dijo con una sonrisa — hacía tiempo que no venías por aquí.

Había conocido al señor James la primera vez que había venido a casa de Alec para que él me ayudara a estudiar, según escuché es dueño de una empresa muy grande, así que su familia tiene muy buena posición, él es una persona muy amable.
 
—¿Qué tal tu madre?, ¿ella está aquí? — preguntó el señor James.
 
—No, ella está en la cafetería, vendrá por mí más tarde.
 
—¿Qué tienes ahí? — preguntó señalando la tarjeta que yo tenía en mi mano.
 
—Es una tarjeta que hice para Alec, me dijo que no le regalara nada, pero yo quería darle algo — dije un poco desanimada y avergonzada, mirando hacia el suelo.
 
—No te ves muy animada — dijo notando mi actitud.
 
—Bueno... es que... le están dando buenos regalos y comparada con todo eso mi tarjeta no es nada — dije aún muy desanimada.
 
—Alec no es un chico muy material, él ni siquiera tenía planeado hacer una fiesta, pero su madre insistió mucho, así que al final aceptó, así que no creo que el piense que tu tarjeta es muy pobre, sobre todo si te había dicho que no era necesario que le dieras un regalo.
 
Yo no dije nada y solo me quedé pensando en sus palabras y con la mirada fija en el suelo.
 
—¿Puedo verla? — preguntó y yo le di la tarjeta.
 
El ojeó la tarjeta un minuto y sonrió.
 
—Es muy linda, Lía, estoy seguro de que le encantará — dijo sonriendo.
 
—¿Realmente lo cree? — pregunté aún dudosa.
 
—Claro, le encantará — al escuchar esto me sentí más animada.
 
—Gracias, señor James — dije con una sonrisa — volteé y Alec ya no se encontraba junto a la mesa de dulces.
 
—Iré a buscar a Alec, nos vemos — me despedí.
 
—Nos vemos, Lía — se despidió también.
 
Caminé por el patio y vi a Lucy jugando con otros niños.
 
—¡Lía! — me saludó y yo me acerqué a ella.
 
—Hola, Lucy — saludé — ¿Hace mucho que llegaste?
 
—Hace una media hora.
 
—¿No has visto a Alec? — pregunté.
 
—Hace un momento lo vi, estaba con unos amigos, pero lo vi ir dentro de la casa con una chica rubia — en seguida supe que era Stephanie.
 
—¿Le hiciste un regalo? — me preguntó.
 
—Sí, le hice una tarjeta — contesté mostrándole la tarjeta.
 
—Le encantará — dijo con una sonrisa.
 
—Iré a buscarlo — dejé a Lucy con los demás niños y me dirigí hacia adentro de la casa para buscar a Alec.
 
Entré a la casa de Alec y fui hacia la sala y al entrar lo que vi me dejó sin aire.
 
Alec y Stephanie se estaban besando en la sala.
 
Me quedé inmóvil, con los ojos muy abiertos y parada a unos metros de ellos que aún no se habían percatado de mi presencia, sentí como si algo estuviera presionando mi pecho y como si se rompiera dentro de él.
 
Al separarse, Stephanie dirigió su mirada hacia mí sin decir nada, sólo con una expresión de sorpresa y Alec que estaba de espaldas se giró para verme.
 
—¿Lía? — dijo Alec, su voz me hizo reaccionar.
 
—D...Disculpen... no quería m...molestar — dije tartamudeando con mucho nerviosismo, sentía mis manos temblar.
 
—Lía — dijo Alec tomando la mano de Stephanie y acercándose a mí — ella es Stephanie, mi novia — dijo con una gran sonrisa.
 
—«¿Novia?, ¿Alec tiene novia?» — me pregunté mentalmente, estaba muy sorprendida.
 
—Stephanie, ella es Lía, mi hermana — dijo presentándome.
 
—¿Hermana? — preguntó Stephanie — pensé que no tenías hermanos.
 
—Bueno, en realidad ella es hija de la mejor amiga de mi madre, pero para mí es como mi hermanita — dijo Alec mirándome con una sonrisa.
 
—«Hermanita, él siempre se refiere a mí como a una hermana» — pensé.
 
—Ya veo, es un gusto, Lía — dijo Stephanie inclinándose a mi altura y extendiéndome su mano.
 
—Claro — dije tomando su mano con una falsa sonrisa, para mi suerte, mis manos ya habían dejado de temblar.
 
—Alec, vamos los chicos nos esperan — dijo Stephanie tomando a Alec de la mano y sacándolo de la sala.
 
—Nos vemos, Lía — dijo Alec saliendo con Stephanie.
 
Ahora Alec tiene novia y eso me hace sentir realmente mal, no sé por qué, pero no quiero que Alec esté con otras chicas, eso me hace sentir mal.
 
—Ni siquiera pude darle la tarjeta — dije para mí misma.
 
Salí de la casa hacia el jardín, sintiéndome muy decepcionada, y me encontré con Lucy.
 
—¿Le diste la tarjeta? — preguntó Lucy.
 
—No, él estaba... algo ocupado — respondí, no era exactamente una mentira él en cierto modo si estaba ocupado.
 
—¿Y cuándo piensas dársela? — preguntó Lucy.
 
—Bueno..., él está ocupado con sus compañeros — dije volteando a ver hacia donde se encontraba Alec con algunos compañeros y claro con Stephanie, conversando muy animadamente.
 
—Se la daré después del pastel.
 
—¡Chicos acérquense! — gritó la señora Harris y todos se acercaron al enorme pastel que había en la mesa de centro.
 
—Vamos — dijo Lucy tomando mi mano y nos dirigimos hacia el pastel Alec estaba frente al pastel y a su lado Stephanie, nosotras estábamos detrás de ellos y por nuestra estatura no podíamos ver nada, así que rodeamos la mesa para buscar una mejor vista.
 
Cantamos la canción de "Feliz cumpleaños" y al terminar, todos aplaudimos mientras Alec soplaba las trece velas del pastel.
 
La señora Harris y los empleados de la casa cortaron el pastel y lo repartieron entre los invitados.
 
Unas horas después, Lucy y yo, estábamos jugando con Dylan y Tyler, dos primos de Alec un año mayores que nosotras, estábamos en los inflables y yo muchas veces buscaba con la mirada a Alec. Quería entregarle la tarjeta, pero siempre que lo veía, estaba junto a Stephanie, ella parecía estar pegada a él, ya que en ningún momento soltaba su brazo.
 
—¡Chicos, hora de abrir los regalos! — gritó la señora Harris.
 
Todos nos acercamos a la mesa de regalos había muchos regalos. Alec los comenzó a abrir, había camisas, pantalones, perfumes, libros y ropa interior, cada vez que Alec sacaba de alguna bolsa ropa interior, todos reíamos, pero yo cada vez sentía que mi tarjeta era muy poca cosa.
 
Después de los regalos eran ya casi las nueve y mamá no tardaría en venir por mí, estaba con Lucy comiendo dulces cerca de lo inflables, aún no le había dado la tarjeta.



ivi-matsu99

Editado: 25.05.2019

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