Menor Que Tú

Tamaño de fuente: - +

CAPÍTULO 12

Han pasado dos años desde ese verano en el que me descubrí lo que sentía o más bien lo que siento por Alec. Las cosas en mi vida siguen totalmente igual, sigo siendo la hermanita menor de Alec Harris y él sigue siendo mi sueño imposible.

Están por acabar las vacaciones de verano, ya tengo nueve años y estoy por entrar a cuarto de primaria, Alec ahora tiene quince años y está por ingresar a la preparatoria, eso significa que asistirá a otra escuela, me siento realmente triste por eso, ahora pasaré menos tiempo con él, los últimos meses estuvo muy ocupado ya que estuvo estudiando y buscando información para ingresar a una escuela muy prestigiosa en la ciudad, así que no pasamos mucho tiempo juntos. Tal vez las cosas si han cambiado un poco, pues ahora él pasa más tiempo con amigos de su edad y sale con ellos, en estos dos años él no ha tenido otra novia, en una ocasión me atreví a preguntarle si quería tener novia y él me dijo que por ahora no pensaba en novias y que prefería sólo tener amigas, sentí alivio al escuchar eso, pero eso fue hace casi un año, tal vez ahora piensa diferente. A mí no me agrada la idea de que él tenga novia, pero sé que debo apoyarlo, siempre me digo a mí misma que si en verdad lo quiero debo ser feliz al verlo feliz y eso es lo que quiero, que él sea feliz.

—Lía, ¿puedes llevar esto a la mesa nueve? — preguntó Anna, entregándome una bandeja con dos cafés.

—Claro — dije tomando la bandeja para llevarla a una mesa en donde se encontraban dos chicas conversando.

—Yo lo hago, Lía — dijo Noah tomando la bandeja de mis manos y la llevó a la mesa, en cuanto me di vuelta escuché a una de las chicas coquetearle a Noah.

—¿Cómo te llamas? — preguntó una de las chicas, era pelirroja y de ojos negros.

—Noah — contestó él.

—¿Te gustaría salir más tarde a dar una vuelta conmigo? — preguntó la chica coquetamente. 

—Resbalosa — escuché detrás mío, me di vuelta y vi a Anna mirando molesta la escena y yo sonreí ante su comentario.

—¿Estás celosa, Anna? — pregunté con una sonrisa.

—¿Q...Qué?, claro que no, pero que cosas dices — dijo Anna nerviosa, a veces pienso que a Anna le gusta Noah, pero ella trata de disimularlo. 

—Disculpen, pero tengo que atender a las otras mesas — dijo Noah, nos dimos vuelta y vimos a Noah alejándose de la mesa e ignorando la pregunta de la pelirroja y en cuanto se acercó al lugar en el que nos encontrábamos Anna se dirigió a la cocina.

—¿Por qué no aceptaste su invitación? — pregunté a Noah.

—¿Escuchaste? — preguntó y yo asentí.

—Bueno, es que ya hay una chica que me gusta — dijo sonriendo y mirando hacia la cocina.

—¿Es Anna? — pregunté notando hacia donde se dirigía su sonrisa.

—¿Eh?, pero... ¿cómo lo supiste? — dijo Noah sorprendido y yo reí.

—¿Por qué no se lo dices?

—No es tan fácil, cuando crezcas lo entenderás — dijo rascando su cabeza con nerviosismo, quisiera decirle lo que Anna siente, pero supongo que eso es algo que ella misma debe decirle, además no estoy cien por ciento segura de eso.

—Por ahora guarda el secreto — dijo poniendo su dedo índice sobre sus labios en señal de silencio.

—Lía, a comer — dijo mamá que recién llegaba a la tienda con bolsas con comida comprada en sus manos.

Durante las vacaciones de verano, pasábamos dos o tres semanas en Miami, cuando íbamos a visitar la tumba de papá y el resto de las vacaciones nos quedábamos en Denver, pasaba todo el día con mamá ayudando en la cafetería, excepto los días que salía al parque con Lucy y Alec o a jugar videojuegos.

Al llegar la tarde cerramos la cafetería, nos despedimos de Anna y Noah, y fuimos a casa para cenar.

—Lía, mañana Chris vendrá a buscarte para llevarte a al instituto — dijo Mamá.

—Sí, mamá — contesté terminando de cenar.

Mañana comenzaban las clases, entraría a cuarto de primaria, normalmente estaría feliz, porque podría pasar más tiempo con Alec, pero ahora el asistirá a otra escuela.

Terminé de cenar y fui a mi habitación para bañarme antes de arreglar mis cosas para ir mañana al instituto, salí del baño y me puse mi pijama, fui a mi armario, colgué en un gancho para ropa mi uniforme y alisté mis zapatos. No me sentía nada emocionada por volver a clases. Me fui a dormir y coloqué mi alarma para levantarme temprano.

[...]

Tomé mi mochila y coloqué dentro unos cuadernos nuevos junto con otros útiles, bajé a la cocina y desayuné con mamá, escuché un claxon fuera de casa y tomé mi mochila para salir.

—Me voy, mamá — me despedí de ella con un beso en la mejilla.

—Nos vemos más tarde cariño, suerte — dijo devolviéndome el beso. 



ivi-matsu99

Editado: 25.05.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar