Menor Que Tú

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CAPÍTULO 16

—Bueno, quería saber lo que piensas de ella, porque Susan... me gusta — dijo Alec con una sonrisa y sentí una opresión en mi pecho, como si sus palabras presionaran y martillaran mi corazón.

—¿Te... gusta? — pregunté con voz temblorosa, me dolía mencionar esas palabras. 

—Sí, y quería pedirle que fuera mi novia — dijo Alec con una sonrisa y con cada palabra suya, mi corazón dolía más.

—¿Y... por qué me lo dices a mí? — dije bajando la mirada hacia mi limonada, si lo seguía mirando a los ojos no podría seguir escuchándolo y mis lágrimas no tardarían en salir. Sentía mis ojos arder.

—Eres la amiga mujer más cercana que tengo, aunque aún seas una niña. No quería hablar de esto con mi madre ella armaría un escándalo y me atacaría con mil preguntas — dijo riendo por lo bajo — ¿tú qué opinas? — preguntó.

—«Que te olvides de ella» — pensé, eso se sintió muy egoísta — si te gusta, sólo pídele que sea tu novia y ya — dije fingiendo que no me importaba mucho el asunto, aunque por dentro me estaba derrumbando, mi mirada seguía fija en la limonada no tenía el valor para decir eso mirándolo a los ojos. Alec nunca me había pedido mi opinión sobre alguna chica y eso me hacía pensar que Susan realmente le importaba.

—Lo haré, la citaré mañana en el parque — dijo y mi corazón volvió a doler, pero al menos sabía que Susan era una buena chica y que Alec podía ser feliz con ella. Me repetía a mí misma, "sólo debo desear su felicidad", aún cuando sentía que su felicidad me costaba la mía.

—Vamos a continuar jugando — dijo Alec terminando su limonada.

—Claro — dije tratando de sonreír.

Continuamos jugando unas horas más, aunque apenas podía concentrarme en el juego.

Al llegar la tarde Alec me llevó a la cafetería.

—Nos vemos el lunes — se despidió Alec.

—Nos vemos — dije entrando a la cafetería y pensando que, si Susan decía que sí, el lunes Alec ya tendría una nueva novia, y no dudaba que ella dijera que sí.

Entré a la cafetería no había mucha gente, había sólo unas cuantas personas. Mamá estaba en la cocina al parecer horneaba un pastel, el olor a chocolate inundaba la cafetería, aunque eso no era extraño ya que siempre había un dulce olor a pastel aquí.

Anna y Noah hablaban muy acaramelados en la barra, entonces entraron unos clientes y Anna fue a atender, me acerqué a Noah que tenía su mirada fija en Anna con una sonrisa de enamorado.

—¿Ya son novios? — pregunté y Noah salió de su trance.

—Sí, gracias a ti — dijo Noah con una sonrisa — ¿cómo supiste lo que ella sentía por mí? — preguntó con curiosidad.

—Ella me lo dijo — dije con una sonrisa.

—¿Y por qué no me lo dijiste? — preguntó Noah.

—Ella me dijo que no te lo dijera y tú también me habías dicho que no le dijera que te gustaba, así que pensé que lo mejor era que tú mismo se lo dijeras, por eso te dije que le dijeras lo que sentías — dije y Noah sonrió.

—Gracias, Lía. Eres una pequeña cupido — dijo Noah, Anna se acercó a la barra a preparar dos cafés.

—Felicidades a los dos — dije y Anna volteó a verme extrañada — hacen muy linda pareja — dije y un sonrojo azotó las mejillas de Anna mientras preparaba los cafés con una pequeña sonrisa en sus labios.

El fin de semana pasó muy rápido no había visto a Alec en estos dos días, estaba ansiosa y aterrada por saber que le había respondido Susan a Alec, temía saber que ya era su novia. 

Escuché el claxon y salí de casa para subir al auto de la señora Harris, al abrir la puerta ahí estaba Alec concentrado en su celular.

—Hola, Alec — Saludé.

—Hola, Lía — saludó Alec despegando la vista un segundo de su celular.

—No has soltado el celular desde que salimos de casa — se quejó la señora Harris — ¿con quién hablas? 

—Con Susan — dijo Alec y sentí mis manos temblar, ¿ya serán novios?

—¿Ya es tu novia? — preguntó la señora Harris y mi corazón comenzó a latir con fuerza temía escuchar la respuesta a esa pregunta.

—Sí, desde el sábado — dijo Alec y volteó a verme con una sonrisa, como agradeciendo por el consejo y sentí mi corazón contraerse, yo sólo de devolví una sonrisa fingida. 

—Deberías llevarla a comer a casa un día de estos para conocerla — dijo la señora Harris animadamente, al parecer a ella le encantaba la idea de que Alec tuviera novia. Desde hace más de dos años que terminó con Stephanie, no había salido con otra chica.



ivi-matsu99

Editado: 25.05.2019

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