Menor Que Tú

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CAPÍTULO 52

Llegué al restaurante. Stephen tenía razón no era un lugar nada elegante, era muy sencillo y casual, como para salir con un amigo. Me pregunté no por primera vez si a esto se le podría considerar como una cita, no estaba segura de si realmente lo era, nunca había tenido una. Las veces en que algún chico me había pedido una cita, durante la escuela secundaria, preparatoria e incluso ahora, los había rechazado. No tenía interés en salir con ninguno.

Entré al restaurante, recorrí el lugar con la mirada, era muy colorido y con mesas pequeñas, parecía un restaurante de comida rápida, pero era un lugar muy acogedor. En seguida mi vista dio con Stephen, estaba sentado casi al fondo, al verme sonrió, me acerqué a la mesa y él se puso de pie para recibirme.

—Hola — me acerqué a él y me atreví a darle un beso en la mejilla a modo de saludo.

—Hola, Lía — me devolvió el saludo con una reluciente sonrisa.

Nos sentamos ambos en la mesa, muy caballerosamente, él me acercó la silla.

—Me alegra que hayas aceptado mi invitación — dijo Stephen.

—Claro, no tenía nada mejor que hacer — en seguida me di cuenta de que eso se oía mal y me apresuré a corregirlo — no es que cenar contigo me parezca mejor que quedarme en casa haciendo nada, digo... si no hubiera venido aquí sólo me habría quedado en mi departamento viendo televisión..., digo... — Stephen me miró enarcando una ceja, sentía que sólo lo arruinaba más, me quedé sin palabras tratando de encontrar que decir.

Stephen rio un poco y lo miré extrañada, de pronto me sentía muy avergonzada, no sabía cómo comportarme en una cita, cubrí mi rostro con mis manos sintiendo que me ponía roja.

—Eres encantadora — escuché decir a Stephen y bajé mis manos. Él me miraba con una sonrisa un poco divertida — descuida, no importa si viniste conmigo sólo porque no tenías nada mejor que hacer.

—No quería decir eso — dije algo apenada — creo que... no soy buena en esto de las citas — él se cruzó de brazos y ladeó la cabeza.

—¿Cita? — preguntó extrañado, volví a sentir mis mejillas enrojecer. ¡Sabía que no era una cita!

Él rio un poco y descruzó sus brazos, apoyándolos sobre sus piernas. 

—Creí que no lo tomarías exactamente como una cita, ya que no te lo pedí exactamente así. Aunque si te soy sincero eso era lo que yo quería — me miró atentamente con una sonrisa — así que me alegra que te lo hayas tomado así.

—¿Entonces si es una cita? — pregunté con timidez.

—Bueno, si te hubiese pedido una cita te habría citado en un mejor lugar — dijo mirando alrededor. Sonreí.

—No me gustan los lugares elegantes — devolvió su vista a mí y sonrió.

—Bueno, como sea, quería una oportunidad de salir contigo sin mi hermano y su mejor amiga perdida abarcando toda la conversación — reí.

Un mesero se acercó a nosotros para tomar nuestros pedidos, ordenamos y regresamos a la conversación.

—Creo que Lucy y Logan, tenían mucho de que hablar, aunque Lucy no estaba muy convencida de ir, creo que se alegró mucho de ver a su primer mejor amigo. Él fue muy especial para ella.

—¿En serio?, ¿por qué? — preguntó Stephen.

Por un momento pensé en si decirle o no de eso, pero no creía que a Lucy le importara algo que ocurrió cuando estaban en el jardín de niños, eso al igual que la actitud amargada de Logan estaban en el pasado.

—Tal vez te parezca ridículo, pero a Lucy le gustaba tu hermano cuando estaban en preescolar.

—¿En serio? — exclamó Stephen sorprendido — vaya, desde niño ya era un Don Juan — reí, realmente me agradaba Stephen, era muy simpático, me sentía a gusto con él.

El mesero no tardó mucho en traer nuestra comida. Mientras comíamos Stephen me contó un poco de su vida en Grecia de cómo se eran él y Logan cuando recién se volvieron hermanos y como su relación fue mejorando con el tiempo.

Aunque nuestra conversación había comenzado bien y aunque sus anécdotas eran muy interesantes, me di cuenta de que yo no tenía mucho de que hablar. Entre historia e historia, Stephen hacía algunas pausas como esperando por si yo tenía algo que decir, pero no tenía ningún comentario al respecto, temí que se estuviera aburriendo de mí y arrepintiendo de invitarme a cenar. Por eso no me esperé lo siguiente:

—Lía — llamó mi atención, la cual yo tenía en mi comida — habrá un evento en unos días al que Logan y yo tendríamos que asistir, es el lanzamiento de una campaña de cosméticos franceses. Logan no irá, no le gustan ese tipo de eventos, así que... ¿Irías conmigo?

Esa era de las campañas que llevaba la empresa, ese era el evento al que yo y mis demás compañeros estábamos invitados.



ivi-matsu99

Editado: 25.05.2019

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