Mentes Brillantes.

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Capitulo 3. Regresaste.

RINGGGGG!, ¡RINGGGGG!, ¡RINGGGGG!

Lucifer escucho el despertador y esta vez no corrió porque se la hacía tarde, hacia una semana ya desde que dejo su trabajo de las mañanas, estaba más descansada lo único que le dolía era su despedida fue muy triste.

Carlos lloro y le dio su liquidación no sin antes decirle que tenía todo su apoyo, quería que se quedara, quería decirle que él se podía hacer responsable de ella, decirle que en el momento que ella quisiera podía trabajar en su negocio, pero ya la conocía y sabía que si le mencionaba algo de lo que pensaba ella nunca iba a regresar, prefería dejar así las cosas.

Quería que supiera que podía seguir visitando a Natalia y quedarse en su casa como cuando iban juntas a la preparatoria, pero ese tiempo en que su hija era amable y empática había acabado, Carlos creyó que llevando la a una escuela de paga tendría un mejor futuro, pero se equivocó, desde que entro a la universidad empezó a tener amistades toxicas siempre trataba de estar a la par con ellos comprando esto o aquello, volviéndose intolerante. Tenía señales ya de que humillaba a Lucia y de alguna manera envidiaba su carácter fuerte, cuanto se equivocó dejando pasar todos sus caprichos, pero ya era tarde Lucia se iba y él se quedaba solo sin su apoyo.

Ella por su parte sabía que no podía regresar, el incidente que tuvo con Omar era como la gota que derramo el vaso, Natalia en efecto la humillo miles de veces con sus nuevos amigos, con chicos que apreciaban más su belleza que la de su amiga, burlándose de la ropa de segunda mano que compraba o por el hecho de que su padre era una especie de prostituto, no se equivocó al irse de allí, Natalia busco de una manera desesperada humillarla en el poco tiempo que estuvo allí, la encerró en el baño, tiro pintura en su ropa, le dijo a los chicos interesados en ella que si querían una buena enfermedad venérea salieran con ella. Siempre lo supo, pero nunca fue capaz de enfrentarla, ¡no!, a ella no después de todo lo mucho que la quería, antes que empezara a odiarla se fue.

Ahora su rutina había cambiado, con sus ahorros podía dejar de trabajar por lo menos un mes o dos si se administraba correctamente y podía relajarse en su pasatiempo favorito, como Omar lo dijo estaba trabajando en un prototipo de celda solar que contaminara menos ya la había probado antes pero todos los materiales con los que intentaba no eran totalmente adecuados, hasta que un día leyó sobre unos conductores de electricidad y encono el grafeno solo que al menos un gramo costaba unos quinientos pesos mexicanos,

      - Es enserio quinientos pesos no pagare algo como eso- le dice a don miguel quien la acompañaba en un tallercito que tenía este mismo -se supone que debe de difícil no caro.

      - piensa a futuro mi luz hoy a lo mejor es una inversión- dice tratando de animarla.

Miguel es un tipo de abuelito muy dulce, a lo mejor no el que le toco en la vida pues sus abuelos maternos fallecieron antes de que ella naciera, y los paternos nunca aceptaron a su madre como la esposa de su hijo. Era un hombre soltero nunca se casó, la única mujer que amo decidió que lo mejor para ella era un licenciado y el en ese tiempo era un simple sastre, uno muy bueno tanto personal como laboralmente, poco apoco fue creciendo su negocio y pudo comprar una propiedad lo vio a futuro y supo que rentar cuartos era una manera fácil de pasar su vejes sin necesidad de un trabajo forzado. De la mujer que amo solo se enteró que el licenciado solo la había embarazado pues ya estaba casado, de alguna manera el sabía que solo se apechaba de la pobreza de su amada. Cuanta lastima sintió cuando la volvió a ver, no como la muchachita de familia que era y de la que estaba orgulloso de decirle amor, lo que era ya había acabado, su ocupación la tenía como la nueva prostituta del bar del barrio.

      -No pagare tanto antes prefiero hacerlo yo misma.

      -Eres una mocosa coda- dice agitando su brazo para hacerle saber que está en desacuerdo -como sea, ¿tu mamá que ha dicho de tu padre?

      -Pfff, (sopla para acomodar su cabello) después de que le dije lo que era la mentada enfermedad y ella lo comprobara al otro día lo corrió de la casa con un palo.

      -jajajajaja, muchacha que cosas dices- dice invalidando su historia.

      - (se toma de los brazos en desacuerdo) pues es cierto lo grave todo- saca un celular de su mochila y comienza a enseñarle como su madre había corrido a su papa con el palo de la escoba mientras corría bajando de las escaleras -lo ve, no miento.

      -Estas locas ¿porque lo grabaste?

      -Es un recordatorio por si mi mama se pone nostálgica de nuevo- guarda su celular y ahora saca de la mochila una hoja impresa -mire lo que tengo aquí.

      -Haber deja saco mis lentes- camina por el taller hasta llegar a una mesa donde dejo sus lentes -listo, haber aquí dice más o menos que Un investigador de Dublín ha dado con una receta tan sencilla que hasta se podría probar en casa. Los ingredientes son: agua, polvo de grafito (la voltea a ver sorprendido) se puede obtener de los lápices, también detergente y una batidora, se puede apreciar- ambos ríen por los tecnicismos que están usando -que es algo sencillo colega.



BrendaGM

Editado: 13.05.2019

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