Metahumanos #1 |saga "Evolución"|

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Capitulo treinta y ocho

El señor Petrov es el dueño de una de las compañías de telecomunicaciones y armamento ruso más importante del mundo, por ende su hijo ha pedido ayuda para la causa. Misael sabe muy bien que si no están preparados y no tienen un buen respaldo no podrán ganar esta inminente e inevitable guerra de poder; su padre ha aceptado ayudar a los jóvenes metahumanos del mundo y para ello deben tener una zona en dónde solo ellos puedan habitar, contando con la tecnología de la compañía y las habilidades de los chicos podrán formar una base propia donde estarán a salvo y muchos jóvenes del mundo serán bienvenidos a refugiarse allí.

-Estoy seguro que podrás llevar a cabo ésto, por ende le he pedido a mi abogado que tuviera listo los papeles necesarios para hacerte heredero de todos mis bienes y servicios de inmediato- dice el hombre frente a todo el grupo.

-¿Qué? Pero padre, es tu compañía..
- el chico no cae en la cuenta de lo que ha dicho su padre.

-Lo sabemos Misael- Alissa camina hasta su hijo. - Hemos formado con mucho esfuerzo ésto y tú debes usarlo para una buena causa. Tú y tus amigos lo necesitan, y quién sabe cuantos jóvenes más en el mundo se hallan en peores circunstancias.

Jhona sale de la habitación con calma, extrañado su hijo deja a su madre y corre tras él; no entiende el comportamiento de su progenitor y no puede creer que lo haya dejado a cargo de todo lo que con esfuerzo y años de trabajo logró levantar.

-¡Papá! ¡Espera!- el chico lo alcanza en medio del pasillo.-¿Qué es lo que no me estás diciendo?

-Misael, quiero que mi legado esté contigo en todo momento. Yo... Yo no tengo mucho tiempo de vida, me encuentro enfermo y no esperaré a último momento para hacer lo que debo. Además quiero que cuides a tu madre- dice el pelinegro observando a su hijo.

—Papá, quizás hay otra forma de curarte, una de mis amigas tiene esa habilidad y...— el chico parece desesperado.

—Tranquilo Misael, todo estará bien. Así debe ser, ya cumplí con mi misión aquí; criarte fuerte y prepararte para éste día. Ya no es mi turno de cambiar el rumbo de las cosas sino el tuyo— explica el hombre tranquilo y sonriente.

Misael abraza a su padre, jamás hubiera imaginado que su padre padecía de alguna enfermedad mortal; tiene sentido para él en éstos momentos todo lo que ha mencionado anteriormente.
Carlos y Darel se dedican a observar un mapa en busca de la ubicación perfecta para una base, cuartel o escondite; son más que consientes de que debe ser un lugar con las características necesarias que le permitan sobrevivir pero que además esté lejos del alcance de las nuevas naciones.

-Ya está, vivamos en el triángulo de las Bermudas- dice Carlos.

-Deja de bromear y ayúdame- dice Darel observando más a fondo sus posibilidades.

—Ya se me secó el cerebro— responde frustrado.

—¿Había algo que secar?— Darel ríe y Carlos lo fulmina con la mirada.—No te enojes era una broma.

—Tengo el lugar perfecto— dice Liesse— El archipiélago Svalbard.

—En español por favor, más precisamente en latino si no es mucho pedir— dice Carlos sarcástico.

—¿Dónde queda eso exactamente?— Misael ha vuelto y la idea de la chica le parece interesante.

—El archipiélago Svalbard anteriormente Spitzberg por la isla mayor, está situado en el Océano Glaciar Ártico, al norte del continente europeo, que hace algunos años formaba parte del reino de Noruega.— explica Liesse.—Consiste en un grupo de islas que abarcan desde los setenta y cuatro grados a los ochenta y un grados norte y de los diez grados a los treinta y cinco grados  este; forman la parte más septentrional de Noruega.

—¿Cómo carajos sabes todo eso?— Carlos luce totalmente sorprendido.

—Te dije que su mente es asombrosa— Darel ríe divertido.

—Demasiado frío, moriríamos— explica Florencia.

—Sin mencionar que luego de la última guerra esa parte del mundo quedo prácticamente olvidada— señala Víctor.

—Pero tenemos los recursos para hacerlo habitable.— Jamie se une a la conversación.

—¿Nadie las ocupó antes?— pregunta Francis.

—Sólo tres islas estaban habitadas hasta hace quince años; Spitsbergen, Isla del Oso (Bjørnøya) y Hopen. El poblado más grande era Longyearbyen. El Tratado de Svalbard de mil novescientos veinte reconocía la soberanía noruega sobre Svalbard y el Acta de Svalbard de mil novescientos veinticinco hacía a Svalbard parte de este país. Pero luego de que lo bombardearan Rusia y Alemania este quedó desolado— dice Liesse buscando algunos mapas de la región.

—Podría funcionar— Micaela sonríe.

—Entonces, sólo para dejar claro, ¿Seremos una especie de X-Men?— pregunta Carlos emocionado.

—¡Claro que no!— exclama Darel-— seremos mejores que ellos.

Todos sonríen satisfechos, están listos para pelear; sobrevivirán a lo que venga.



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Editado: 20.04.2019

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