Metahumanos #1 |saga "Evolución"|

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CINCUENTA Y SEIS

Cebú, Bisayas Centrales, Filipinas.

Cebú –Sugbo en cebuano– es una ciudad filipina situada en la costa oriental de la isla de Cebú, en la región de Bisayas Centrales. Es la cabecera de la Provincia de Cebú. Su población es de ochocientos catorce mil habitantes y dos millones  trescientos catorce mil ochocientos noventa y siete habitantes en la aglomeración.
Cebú es, tras la ciudad de Manila, el centro económico y mercantil más importante de las Filipinas. Cuenta con numerosos parques empresariales, distrito de negocios, universidades, colegios, hospitales y otros servicios. Por otra parte, en sus proximidades se halla la isla de Mactán, que acoge un nutrido turismo.
Cebú está conectada con el resto del archipiélago de las Bisayas, de las que es capital, así como con el resto del país y con diversos destinos internacionales gracias a su aeropuerto y su puerto marítimo.
Pero además, ésta pequeña ciudad cuenta con algo más, esconde un importante secreto; una base naval que contiene uno de los laboratorios más importantes, prestigioso y avanzado tecnológicamente de todo el mundo. Dicho lugar es puramente estadounidense y se mantiene en las sombras sin que las autoridades de Filipinas sepan de su existencia, y Wallace y su gobierno aprovechan ésta ventaja.
L

a zona donde está asentada la ciudad es bastante montañosa, alcanzándose los novescientos metros sobre el nivel del mar, y únicamente son llanas las zonas más próximas al mar dónde pueden verse varios buques de guerra en mantenimiento, desde la última gran guerra Filipinas dió armamento a todas y cada una de las islas que las componen convirtiéndose en una de las mejores  potencias armadas en ascenso.
Está localizada en el centro de la parte oriental de la provincia de Cebú, en una isla de su mismo nombre, situada en el centro del archipiélago antes mencionado, al sur de las Filipinas. Se encuentra a diez grados, diecisiete minutos latitud Norte y ciento veintitrés grados y cincuenta y cuatro minutos longitud Este.
Limita al norte con Mandahue, dicha ciudad es famosa por tener la mejor brigada de rescate cuando de guerras se trata, al sur con Talisay, dónde Maritza se encuentra confinada y escondida, al este con el canal de Mactán y al oeste con el municipio de Balamban y la ciudad de Toledo.

—¿Dónde demonios estamos?— Carlos observa el verde paisaje por la pequeña e improvisada ventana.

—No parece Estados Unidos— dice Liesse.

—Seguro estamos en otro país, no creo que hayan podido reconstruir lo que destrozamos aquella vez— Carlos se apoya en la pared.

—Definitivamente, incluso el idioma que hablan los soldados es distinto— la rubia piensa— Estoy segura de que no es inglés.

—Es cebuano— Caín logra decir.

—¿Cómo dices?— el mexicano lo observa.

—El cebuano es el idioma principal de la ciudad.— explica el pelinegro.

—Dada la importancia de Cebú como foco comercial, cultural y turístico del país, también se hablan otros idiomas filipinos, especialmente el tagalo. La interacción entre los tagalohablantes que intentan aprender el cebuano y los cebuanohablantes que ya han aprendido el tagalo en la escuela genera un fenómeno lingüístico denominado bisalog que proviene de bisaya  tagalog.— añade Liesse.

—Nos será imposible entender algo, ni siquiera podemos leerlo, estamos en desventaja.— habla Caín seriamente.

—¿Cómo cuernos saben todo eso? Yo ni siquiera recuerdo el nombre de las calles de mi casa— Carlos se asombra.

—Se llama estudiar— Caín se burla.

—O no tener vida social— se encoge de hombros el mexicano.

Liesse sonríe, a pesar de la situación ambos chicos son capaces de bromear y de pelear como dos niños; algo que ella por el momento no puede ser, sus nervios están a flor de piel.
Nuevamente se escuchan pasos acercarse, los tres se ponen en alerta y una figura corpulenta se hace presente; un hombre de unos treinta y seis años de edad aproximada abre la puerta de la celda, se adentra seguido de varios guardias y toman a Carlos, intentan esposarlo de seguro para poder trasladarlo a quién sabe dónde. El muchacho se opone a tal acción e incluso les da pelea, Liesse golpea a uno de los hombres y éste le devuelve el golpe lanzandola al suelo pero la chica es más rápida y logra quitarle una pequeña llavecita y guardarla en su pantalón. 
Finalmente ellos ganan y se marchan con el mexicano, la rubia sólo pide a Dios o quién sea que escucha sus plegarias que le dé las fuerzas necesarias a su amigo para soportar lo que sea que quieran hacerle esos hombres.

—Si pudiéramos comunicarnos con Misael y los demás de seguro nos encontrarían— la chica habla.

—La superficie de Cebú es de veintinueve mil ciento veinticuatro hectáreas y cuenta con ochenta barangayes, de los cuales cincuenta son urbanos y el resto rurales, ¿Crees que nos encontrarían a tiempo?— el pelinegro luce convencido de que morirán allí.



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Editado: 20.04.2019

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