Mi amigo no es gay

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- ¿Entendido Laura?- vuelvo a preguntar.

- Entendido Valentina- su voz está quebrada por el llanto.

- ¿Cuánto tiempo llevas aquí?

- Dos días, me secuestraron de una fiesta. Papá me dijo que me quedara en casa y no le hice caso.

- No hubiera servido de una mierda, yo estaba en la casa. He igual me secuestraron ...

¿Cómo pudieron acceder a mi casa sin ser visto?, ¿Cómo entraron y salieron? ¿Nadie se dio cuenta? Son tantas preguntas sin respuesta... ¿quién de confianza nos traiciono?

Las puertas se abren y ese olor, vuelve a llamar mi atención.

- Quiero que le den un mensaje a sus padres- ordena alguien.

La voz es medio robótica quizá estén utilizando un artefacto para distorsionar las voces. Me quitan la venda de la cara y veo todo borroso espero unos segundos para que mis ojos se adapte. Visualizo a tres personas, todas vestida de negro.

- Vivir o morir, dos días para tu decisión.

- Que mensaje tan ridículo- lo desafío – creí que era el típico me dan un millón de dólares y la dejamos en libertad.- me mofo de ellos.

Estoy loca sí, pero ese olor lo necesito más cerca... es muy familiar para mí.

Y como era lo que estaba buscando la bofetada me rompe el labio y escucho el chillido de Laura...

- Yo lo digo- propone ella- por favor- suplica.

- No supliques- le ordeno, una parte es por rebeldía, otra porque necesito cerca de mí al secuestrador.

- Muy valiente – me hala por el cabello y me aprieta las mejillas- no juegues conmigo Valentina. 

Observo a Laura y quedo paralizada, tiene el vestido desgarrado, la cara totalmente moreteada, los ojos rojos y anegado de lágrimas, las rodillas están raspadas y su cabello totalmente echo un desastre...

Me colocan al lado de ella, y ponen en mi regazo un periódico, ella habla pausado, y da el mensaje... salen los tres de la habitación y nos ponen una mordaza a cada una... y nos dejan los ojos descubierto y con las luces encendida.

No siento mi cuerpo, las manos me duelen, las piernas las tengo dormida, la columna me grita que necesito mejorar mis postura, el cuello me pica y me arde, tengo ganas de llorar por la impotencia.

Veo a Laura como respira pausadamente y me pregunto qué le habrán echo estos animales... es mi peor enemiga, porque al igual que yo estamos obsesionada por un hombre. Un hombre que seguramente en esto momento debe estar cargando su arma y buscándonos hasta por debajo de las piedras. .

Observo el lugar y quisiera decir que estoy en un agujero, o una pocilga de mala muerte, pero no es así... es una habitación muy espaciosa, muy iluminada, no sé si es de día o de noche. La cama es inmensa quisiera poder poner mi culo ahí.

Laura despierta y me mira con vergüenza, luego observo como se hace pipi...

No puedo evitar reírme y ella se encoje de hombros avergonzada, yo la imito es que no soportaba las ganas de mear y como ella dio el primer paso, hago lo mismo, me observa sorprendida y la hago reír.

Ahora estamos adolorida y de paso nos hemos meado encima. Y para terminar nuestro males la puerta se abre el hombre gigante me da otra bofetada y me arrastra al baño, y el pequeño toma del cabello a Laura y la mete en la bañera... la hace chillar de nuevo y sé que le está haciendo daño como este me ha hecho daño a mi...



Angélique Mut

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En el texto hay: pasion, romance, drama amor

Editado: 31.10.2019

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