Mi amor de ensueño

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CAPÍTULO 4

Nada. Eso recibí como respuesta de parte de mi padre a mis preguntas. Luego de recibir la noticia, esperé a que terminara la cena y llegara a mi casa para hablar con mi padre. Le dije todas las preguntas que rondaban por mi cabeza y lo único que hizo fue decirme que al día siguiente hablaríamos. A la mañana volví a sacar el tema y me dijo que era por mi bien, que el por un lado, no quería tenerme lejos pero por el otro quería que este segura. Así que pese a mis insistencias y quejas no me quedó de otra que aceptar.

Ahora me encuentro sentada en el jet privado de mi padre junto a Krishna que se encuentra al frente de mí. Ambos hemos estado en silencio desde que tomamos asiento, o sea, alrededor de una hora.

—Que divertido ¡Yupi! —digo con sarcasmo—.

—Que graciosilla has salido.

—Y bueno, estoy aburrida. Cuéntate algo o no sé... ¿Qué tal conocernos mejor?

Luego de pensarlo un rato Krishna finalmente asiente con la cabeza.

—Tu empiezas.

—Bien... ¿Comida favorita?

—¿Es en serio? —arquea una ceja.

—¿Qué? Es esencial saberlo, así me aseguro de que no la comas y hacerte sufrir.

—Okey... creo que es la pizza o el sushi. ¿Y la tuya?

—¡Viva la carne!

—Mi turno. ¿Has estado en alguna relación alguna vez?

—Ey! ¿Por qué no haces preguntas normales? No se algo como tu color favorito o que te gusta hacer...eso es lo normal cuando uno se conoce.

—Lo normal es aburrido. Responde.

—Bueno pues tuve una relación hace unos años... de la cual no entraré en detalles. ¿Y tú?

—Espera que me acuerde sus nombres- se hizo el pensativo el muy...arrogante inmundo —Es mentira, Dios me miras como si quisieras matarme —se ríe—Tuve dos novias. Ninguna por que quisiera en realidad.

—¿Ninguna porque quisieras en realidad?

—Jamás me puse con alguna porque quisiera o me gustaran.

Luego de haber conversado un rato mas nos pusimos a comer y luego cada uno se perdió en su mundo. Yo a los minutos caí dormida. Al sentir un brazo en mi rodilla automáticamente me desperté sobresaltada y me aparté desorientada queriendo alejarme.

—Lo siento! No quise asustarte —me dice Krishna levantando sus manos en el aire.

—Yo eh... no es nada. ¿Ya aterrizamos? —cambio de tema.

—Sí, afuera nos estará esperando una camioneta negra y uno de los que convivirán con nosotros. Vamos.

Al bajar del jet, nos dirigimos a la salida del aeropuerto y no se nos dificulta encontrar la camioneta y a un chico de unos 24 años.

—Señor Riccet, señorita Russet. Mi nombre es James, soy parte del grupo que formaran parte de su seguridad. Suban por favor.

Ambos nos miramos y luego nos acercamos a la camioneta. En la parte de los asientos de atrás me topo con que hay otro chico de mas o menos la misma edad que James. Me detengo antes de sentarme del todo algo con desconfianza y cuando me siento me acerco un poco más a Krishna.

Luego se sube James al asiento del conductor y ahí es cuando noto la presencia de otro chico mas a su lado en el asiento de acompañante.

Lo único que me entra en la cabeza es lo siguiente: ¿Quiénes son sus padres? Necesito felicitarlos por haber creado tremendos dioses.

Cada uno es sexy, intimidante y guapo (contando a Krishna). Estoy rodeada de chicos muy apetecibles y me siento, por un momento, insuficiente a su alrededor. Tal como me hacía sentir Patrick cuando estábamos juntos. 

Esos pensamientos hacen que me tense y remueva incomoda en mi lugar.

Parecen notar todos el movimiento por lo que James me observa por el retrovisor y el chico a mi lado mueve su cabeza solo un poco en mi dirección para ver a que se debe mi repentino movimiento y Krishna también me observa. Agacho la cabeza sintiéndome aún más incómoda y guardan silencio. Aún así veo como se miran por el espejo retrovisor James y el chico a mi lado.

Luego de lo que parece una eternidad el chico desconocido abre la boca.

—Al llegar vamos a hacerles unas preguntas. Por separado-dice con voz gruesa — Les enseñaremos donde se instalarán y presentaremos a los que estarán con ustedes. También les diremos lo que pueden o no hacer.

Luego de eso reina el silencio nuevamente. Unos minutos después nos detenemos frente a unas rejas altas, éstas en silencio se abren mostrándonos una enorme casa (que parece mas una mansión) y detenemos el auto frente a la puerta principal.

Al acercarnos a esta el chico que se encontraba a mi lado en la camioneta abre la puerta y hace una seña para que avancemos. Tomo mi maleta luego de que James la sacara del baúl y me dirijo con Krishna hacia dentro.

Al avanzar nos encontramos con un salón con una mesa grande y varios sillones, seguimos al chico que nos explica todo lo que vemos y nos encontramos con la que seria parte de la cocina, luego los diferentes baños que hay, un comedor, una sala de juegos, el enorme patio con piscina, dos habitaciones y luego en el segundo piso están todas las demás habitaciones. Son alrededor de ocho habitaciones así que deduzco que seremos muchos los que conviviremos en esa casa.

—Bien, ya les mostramos la casa, ahora les haremos unas preguntas ¿Quién va primero? —nos mira el chico a ambos y ante nuestro silencio dice —Bueno, las damas primero.

Me toma del brazo y me arrastra hasta uno de los cuartos que en vez de ser una habitación es un lugar cerrado, sin ventanas, con una mesa y una silla a cada lado de esta.

—Toma asiento —obedezco— Bien, ahora te hare un par de preguntas y las responderás, luego tus respuestas se las comentare al resto del grupo para ya ir conociendolos a ambos y ver en que tendremos que estar al tanto y que no.

—¿Y es necesario actuar tan así?

—Lo es. Primera pregunta.

Y así estuvimos alrededor de una hora haciendo el las preguntas, yo respondiendo, algunas preguntas no las respondí diciendo que no era algo de lo que me gustaría hablar así que simplemente las salteaba.



Mer

Editado: 14.03.2019

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