Mi amor de ensueño

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CAPÍTULO 8

NARRA ISABELLA

La luz se había ido luego de unos minutos de que Zedd y Nara se hubiesen marchado. En el momento en que nos quedamos a oscuras, Krishna y Mason que se encontraban entrenando cesaron sus movimientos y luego nos envolvió a todos en el sótano un silencio tenso. Todos sabíamos lo que estaba ocurriendo o al menos teníamos las sospechas. Mi primer impulso fue ir a ver que sucedía. Así que al avanzar unos pasos hacia la salida el susurro de James me detuvo en seco y tuve que obedecer a regañadientes la orden de permanecer en mi sitio. A la que costó mantener quieta y en silencio fue a Xandra, pues su deber era proteger a Nara en momentos como estos y la sola idea de pensar que podría sucederle algo sin que ella pudiera protegerla como era su deber la ponía inquieta, histérica.

James nos ordenó a todos que mantuviéramos silencio para ver si nos enterábamos de algo que llegase a ocurrir fuera del sótano. Luego de unos minutos nos debatimos en al menos ir en busca de Zedd y Nara o de alguna arma. Así que ahora estaba caminando cuidadosamente por el largo pasillo que llevaba a las escaleras procurando no hacer algún ruido.

Y lo abría conseguido de no haberme topado con alguien que, luego de golpearla, me diera cuenta que era Nara.

Luego de cruzar unas palabras nos dirigimos hacia uno de los pequeños cuartos de seguridad que había por casi toda la casa y me explico detalladamente todo lo que había ocurrido desde el momento en que salió del sótano hasta ahora.

Por cierto, mi crush me quiere.

Con los pelos de punta al haberme enterado de todo eso, salí dejando a Nara en el cuartito y me dirigí hacia donde debía haber ido Zedd ya que Nara me dijo que había ido sin nada con que defenderse y que era mejor ir a ver si se encontraba bien ya que de seguro quienes habían entrado si tenían armas.

Cuando al fin llegué a donde debían estar las instalaciones en donde trabajaba Jackson vi movimiento a mi derecha por lo que me giré apuntando hacia el lugar.

Encontrando a mi crush con los brazos en alto.

Así te voy a tener pronto...

Serias Isabella, serias.

Bajé el arma aliviada y me acerqué a el abrazándolo. Lindo perfume.

-Casi haces que te vuele la cabeza imbécil -susurro.

-Ya lo has hecho.

Me aparto para mirarlo a los ojos, aun sin dejar de abrazarlo.

-Nara me ha dicho...que tú...

-Enith te ha dicho...?

-Que tu...pues eso.

- ¿Un poquito más específica?

-Oh vamos, ya sabes de que hablo.

-Pues si hablas de lo que creo que hablas entonces sí, es cierto guapa.

Bueno mas detalles de lo que paso a continuación no creo que sean necesarios ¿no?

Pues nos besamos, claro está. Y mientras estábamos todavía procesándolo sentimos un estruendo en el piso de abajo. Rápidamente pensé en Nara, aunque creo que ambos pensamos en eso porque Zedd, tomándome de la mano, nos arrastro abajo antes de agarrar una de las armas que había traído para el.

Matar personas al principio fue algo que no me gusto para nada. Aun no me sigue gustando, pero en el momento en que llegamos con Zedd al piso de abajo y vimos a Nara de aquella manera con esos dos tipos, en lo único que pensé fue en volarles la cabeza. Sin remordimiento alguno.

Zedd no lo dudó, disparó y el hombre que no le hacia algo a Nara aún, cayó muerto en el piso de nuestra sala. Yo, saliendo de mi estupefacción disparé hacia el hombre que se encontraba sobre Nara, estrangulándola. Lastima que no lo mate.

Pero ahora, me siento feliz de no haber acabado con su vida. En unas horas iríamos a intentar sacarle información, por las buenas o por malas. Si era por las malas, esas eran mi especialidad y no dudaría en usarlas.

Mientras tanto Mason, Theo y Jackson estaban revisando todo el perímetro de la propiedad. Tal parece que solo habían sido solo los dos hombres con los que se cruzo Nara. Krishna no estaba mejor que todos los demás, había estado, desde que le permitieron salir del sótano, caminando por el pasillo en donde Nara se encontraba en una habitación con James y Xandra curándole las heridas y viendo si despertaba. Krishna luego de caminar como un león enjaulado de un lugar a otro, cuando se sentaba comenzaba a mover los pies y luego volvía a hacer la rutina. Caminaba, se sentaba, el piecito, caminaba, se sentaba, el piecito.

-Eh tío, ya cálmate, estas poniéndome mas inquieto y si sigues así voy a noquearte. -Dice Zedd.

-Lo siento. -Dice sentándose nuevamente y ya quedándose quieto mirando fijamente hacia la puerta donde Nara se encontraba.

- ¿Crees que se gusten? -me susurra Zedd.

-No creo...Nara me ha dicho que se conocen solo hace como una o dos semanas. Por cierto, tu y yo mas tarde hablaremos, no intentes hacerte el loquillo como si no hubiese sucedido nada.

-Yo no huiré, tu no lo sé, preciosa.

-No es como si quisiera hacerlo...

James sale por la puerta interrumpiendo nuestra conversación.

-Se encuentra un poco mejor, se le inflamó el cuello por el estrangulamiento y tiene algunas marcas en los brazos por el forcejeo, también un pequeño corte e inflamación en la cabeza por el impacto contra el suelo. Iré a informar sobre lo sucedido a los superiores... de seguro nos harán algunos cambios y...-

- ¿Algunos cambios? -interrumpe Zedd.

-Siempre cambian algo los superiores cuando suceden problemas como estos Zedd, o nos cambian de ubicación, infiltran más gente o en raros casos, cambian a los guardaespaldas por otros.

Nos quedamos en silencio luego de que James se marchara. Lo que menos queríamos era que nos transfirieran o algo. Ahora que al fin puedo llegar a tener alguna oportunidad con el sucede esto.



Mer

Editado: 14.03.2019

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