Mi amor imposible

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Caputulo 62 " No esta bien"

~Narra Liam~
Al principio creia que Sarah no estaba convencida de mudarse a casa, pero luego la senti cómoda y eso me tranquiliza. Llevamos conviviendo tres semanas y por mi parte vamos muy bien, se que es poco tiempo y es apresurado sacar conclusiones pero creo que en cuanto me den el alta ella se quedara.
Ya estoy muy bien de mi rodilla, aun que debo cuidarme y no exigirla demasiado, aumente la carga de peso en el gimnasio, puedo hacer  ejercicios de fortalecimiento muscular más intensos. Voy al club una vez a la semana, me ayuda a distraerme ademas de ponerme al corriente con mis compañeros. Hecho de menos jugar, es demasiado dificil ver la pelota y no poder patearla.
Estaciono el vehiculo y encamino hacia mi sesión, una hora de natación; Sarah solia acompañarme pero por la universidad ya no puede hacerlo, puede sonar tonto pero ya la extraño y apenas hace tres horas se ha marchado.
Entro a cambiarme, tras ponerme el traje de baño me dirijo hacia la piscina, alli se encuentra Charlie, me acerco y lo saludo, él responde amable mientras me indica los primeros ejercicios; comienzo a hacerlos, miro hacia la derecha donde se encuentran unos bancos blancos donde siempre se sentaba Sarah cada vez que me acompañaba y lo veo vacio, algo en mi interior se remueve; intento concentrarme pero llevo mi vista nuevamente a ese maldito banco y algo no esta bien conmigo, no esta bien ser tan dependiente a una persona. Debo distraerme aprovechar esta hora para desconectar mi mente y sobretodo distraerme, inconscientemente llevo mi vista nuevamente a mi derecha y otra vez la imagino sentada mirandome y sonriendo
-esto no está bien- digo. Charlie me mira y enarca una ceja. -lo siento pense en voz alta- digo.
-Liam necesito que te concentres- dice. Yo asiento mientras decido prestarle atención y obedecer a sus peticiones.
Giro a la derecha y veo a Sarah de pie, ella mira sonriente, luego deja su bolso de la facultad encima del banco y levanta su mano en forma de saludo, yo repito el gesto.
-bien es todo por hoy, espero mañana estes mas despierto Liam- dice Charlie mientras toca mi hombro y sale del agua. Yo lo imito. Sarah saluda a Charlie y luego camina hacia mi, entrega mi albornoz
-¿tan rapido me quieres cubrir?- pregunto divertido. Ella asiente
-puedo verte en casa - responde.
-tienes razon- respondo colocandome la bata, ella sonrie
-no te esperaba- digo
-sali antes, falto una profesora y estoy segura de que nos costara muy caro haber salido temprano. Seguramente un trabajo practico de mil hojas o talvez leer diez libros en tres dias- habla pensativa. Yo solo niego divertido -pero ya eso no importa hoy estoy aqui y quiero que hagamos algo- dice.
-esta bien, me cambio y nos vamos a donde quieras- respondo. Dejo un casto beso en sus labios y me dirijo a buscar mi ropa y cambiarme, despues de hacerlo busco a Sarah y no la veo, salgo del edificio y me encuentro con ella junto al coche
-vine a guardar mi bolso- dice.
-esta bien ¿a donde quieres ir?- indago
-a tomar un helado- responde. Nos subimos a mi auto.
-luego regresamos por el tuyo- digo.
-es tuyo- corrige.
-pero tu lo ocupas- aclaro, aunque para mi ya es de ella; pero no voy a discutirlo en este momento. Condujo hasta una plaza en la que solia correr todas las mañanas, es muy tranquila y casi no anda gente; al frente hay una heladeria, estaciono el auto y ambos bajamos.
Nos dirigimos en busca del helado, Sarah pide de chocolate y dulce de leche, yo de chocolate con almendra y fresa. Regresamos a la plaza a disfrutarlos.
Despues de comerlos en silencio miro a Sarah
-¿hay algo que deseas hacer pero no has hecho? - pregunto.
Ella lo piensa unos segundos antes de responder.
-si, siempre quise montar a caballo pero no me anime-
-¿por que no?- indago
-porque me da miedo que el animal se enloquezca o algo asi y caiga - sonrie
-eso no pasará si tienes un guía- digo.
-es cierto pero nunca averigue si hay lugares para hacerlo. ¿Y tu?
-no se me ocurre nada, lo pensare y despues te respondo. La verdad es que no logro concentrarme en estos momentos.  Debo guardar este dato en mi memoria y recordarlo cada dia hasta poder hacerselo realidad.

~Narra Sarah~
Liam y yo llevamos unas semanas viviendo juntos y por el momento vamos muy bien, seguimos con nuestras rutinas diarias. Él va a sus terapias, y al club de vez en cuando; yo a la universidad. Milo ya no esta tan lloron, duerme en su cama al lado de la nuestra.
Miro a mi derecha y veo a Liam dormir como un angelito, se ve tan tierno y sexy a la vez con su cabello alborotado. Me levanto sin hacer mucho ruido ya que no quiero despertarlo, deseo preparar el desayuno y seguir leyendo un libro. Me dirijo al baño, después de lavar mis  dientes y cepillar mi cabello bajo a la cocina. Abro la alacena, ya no quedan cereales ni chocolate, creo que es momento de hacer las compras. Camino hacia el regri en busca de leche tampoco encuentro. Y claro mi hermoso cachorro se la bebe toda. Decido preparar café, encamino hacia el living en busca de mi libro. Regreso a la cocina con éste en las manos, busco la pagina en la que he quedado y lo dejo encima de la isla. Busco una taza y azucar; Preparo mi cafe y me siento en uno de los taburetes.
Me concentro y pierdo en la lectura, si bien aun no es tiempo de examenes me gusta leer cada vez que puedo asi me facilita comprender cuando los profesores explican sobre un tema. Doy un trago a mi cafe, y veo una silueta frente a mi levanto la vista y me encuetro con esos ojos miel que tanto me gustan. Sonrio
-buenos dias- saludo. Liam sonrie
-bueno dias, veo que esta interesante- señala el libro con su menton yo asiento.
-¿quieres cafe?- pregunto
-si pero yo me lo preparo tu sigue con eso- responde. Rodea la isla y me da un corto beso en los labios, me pongo de pie
-amor debemos hacer compras ya no quedan cereales, ni leche y creo que faltan bastante cosas- digo.
-si tienes razon, vamos en la tarde ¿te parece?- yo asiento. Luego nos dedicamos a desayunar, bueno solo a tomar cafe.
Siento unas patitas correr de un lado a otro, camino hacia la sala y veo a Milo jugando y mordiendome un zapato.
-¡Milo no!- intento quitarselo, pero es demasiado tarde lo destrozo. -eres malo Milo- digo en susurro. El pobrecito me .mira con carita de 'yo no fui', no puedo molestarme tanto. Lo cargo entre mis brazos y camino con él hacia la cocina.
-¿que hizo?- pregunta Liam.
-ha roto mi zapato- digo bajando al cachorro al lado de su tazón con comida.
-¿y lo premias dandole de comer?- dice en tono burlon. Yo lo fulmino con la mirada.
-no lo premio, pero tampoco voy a dejarlo pasar hambre- respondo tomando asiento nuevamente.
-en la lista agregare un par de zapatos para que destroce Milo- bromea.
-mejor le podemos dar unos botines negros para que los rompa ¿te parece? - digo en chiste.
-no, esos botines no se tocan- responde entre risas.
-hablando en serio debemos comprarle uno de esos huesos que son justamente para que ellos los muerdan y jueguen.
-esta bien. Tal vez debamos ir ahora a comprar. Yo asiento, mientras marco la pagina y cierro el libro. Nos ponemos de pie y encaminamos hacia el cuarto a cambiarnos de ropa, por mi parte a quitarme el pijama de ositos pandas.  



Kathee

#263 en Joven Adulto

En el texto hay: viaje, amor tristeza

Editado: 05.06.2019

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