Mi Cuento

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Ella lo hizo

--¡PALOOOOOOMAAAAAAA, LEVÁNTATE!...Vamos enana arriba. Es tarde y me tienes que hacer un favor. —me hice bolita cuando me quito las sábanas, sentí como me hacía rodar hasta quedar de espaldas, me tape la cara con los brazos, de pronto noté como mis pantalones eran quitados con rapidez, abrí mis ojos y me pare, toda sonrojada y molesta. Tan temprano y ya me hacía renegar...-- Ahora cámbiate que me acompañaras a la oficina a explicar mis golpes, quita esa cara de constipada que es tarde en menos de 10 te quiero en la barra para desayunar.

--¡No iré, debo buscar trabajo! ¿Por qué me quitaste los pantalones?

--No estás en posición de reclamar, vas o vas. Lo hice para cambiarte de ropa porque no despertabas, de paso aprovechaba y daba una miradita a ese cuerpo gordo y redondo que dices tener. Ahora, si no quieres que siga con la parte de arriba. ¡APÚRATE!

--Vete, me cambiaré. Jamás creí verte con pantalones de vestir, camisa y corbata. Tienes buen trasero Mateo...--¡no puedo creer que he dicho eso! ¡Changos, changos changos!

--Y tú, buenas piernas y culo; de arriba no sé cómo estarás, pero por lo que "accidentalmente" toque mientras dormíamos, mmmmmm son grandes—me miraba de una manera que no sabría describir, no me moví, creo que no respiraba. —Mierda, mira lo que provocas, alguien ya despertó, en serio si no quieres perder, cámbiate y ve a desayunar. —Asentí, fui a mi maleta y saque mis jeans negros, mis zapatillas blancas con negro y una blusa que me llegaba un poco más debajo de las caderas, era ancha con una pequeña abertura en el cuello, me amarré el cabello en una cola de caballo, me pase delineador negro(como siempre) y lista.

--Mateo, es—estoy lista...

--Bien, mmm me hubiera gustado que te vistas más, más ¿elegante?...Olvídalo, ¿café?

--Así me siento cómoda, si una cucharita y media sin azúcar, gracias.

--Sin azúcar eh, bueno niña tómalo rápido que el tráfico me jode todos los días. ¿Te gustan las motos?—Sonreí tan grande que parecía el guasón con su sonrisa pintada, pero...

--Sí. ¿Qué mo...

--Pues a mí también, me gustaría tener una. Por ahora sólo tengo un Jeep Wrangler 2015 Rubicon, esa máquina es mi vida, me ha costado todo lo que tenía y tengo. —BAM! Baldazo de agua fría, estoy segura que el vio mi alegría, se está vengando poco a poco, le gusta jugar. Bueno a mí me gustan los juegos y ahora que no vivo con mis padres puedo ser tan traviesa como quiera. Mateo, Mateo...

--Terminé, ¿nos vamos ya?, debo ir a buscar trabajo antes de ir a la universidad.

--Claro que si nena, lleva tus cosas, iremos a almorzar antes.

--Entro hoy a la 1 de la tarde, no cre...

--Perfecto, solo adelanto una hora mi almuerzo.

Tomó mi taza y la suya, con un movimiento de cabeza me indicó que fuera por mi mochila mientras el lavaba las tazas, corrí al cuarto, saque algunas cosas de mi mochila, la cerré y salí corriendo, Mateo ya se encontraba con la puerta abierta mirando su reloj, pasé por debajo de su brazo, bajaba las escaleras con el detrás de mí.

En el auto, (oh su auto, es tan perfecto, me encanta de verdad, de verdad); Mateo coloco todas nuestras cosas en los asientos traseros, me permitió escoger una estación de radio (busque una de mis favoritas Z rock & pop), el auto se llenó del mejor rock hispano, Mateo me miró y asintió mientras me dejaba ver una sonrisa muy bonita. Condenado estúpido, tiene hoyuelos, o los hoyuelos...

--Si tanto te gusto, dime y regresamos a casa a jugar a los recién casados nena.

--Que no me digas nena, tarado. Me gustan tus hoyuelos, tu no, lástima que tan lindo hoyuelos te pertenezcan. Mateo, ¿porque compraste este auto, no es muy de ciudad, o sí?

--Planeo viajar, no quería gastar mi dinero en boletos, en buses donde no harían paradas para poder disfrutar del viaje. Y mientras ahorro un poco más, de paso pago algunas letras de esta hermosura, me dedico a trabajar y buscar chicas con las que hacer tratos para que duerman conmigo en la misma cama. Creo que es un hobbie.

--Eres un idiota.

--Sí, uno con el que vives puppa.

--Pu ¿Qué?...

--Llegamos, no es tan lejos ahora con auto propio, bájate tienes que hacerte cargo de tus actos... Agh eso sonó muy paternal, hoy amanecí confundido—esto último lo susurro, se veía muy preocupado; esto es simplemente perfecto, prepárate que los voy a empezar a jugar.

Entramos a un edificio, cuando el portero vio a Mateo alzó una ceja y movió la cabeza riéndose, ¿cuán a menudo venía Mateo golpeado? En la recepción una chica guapa, con el cabello negro bien arreglado en un moño, una blusa color guinda recibió a Mateo como si fuera la primera vez que lo había visto golpeado. Mientras lo revisaba, me miró frunciendo sus labios pintados de rojo, le sonreí (según yo lo más dulcemente), su mirada no se suavizo, mi sonrisa no se desvaneció, hasta que una voz ronca y autoritaria nos interrumpió...



UNA MONA

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En el texto hay: sexo, problemas, malentendidos

Editado: 09.12.2018

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