Mi destino eres tú

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Capítulo 8

Carolina: yo tambien te quiero mucho hermano. Le dice muchas gracias por apoyarme en cada momento de mi vida, eso nunca lo olvidaré.

Fernando: no hace falta que lo digas. Lo único que hice fue cumplir con mi deber de hermano mayor y siempre estaré para ti, aunque seas una mujer casada.

Hectór: ahora debemos de celebrar este acontecimiento tan agradable con un brindis en honor a los novios, esto sería lo último que nos faltaria hacer.

Julio: estoy de acuerdo contigo y mi esposa tambien piensa lo mismo. Esta es la primera vez que vemos a nuestro hijo sonreir y me doy cuenta que hicimos lo correcto.

Camila: mi esposo, tiene razón. Ellos serán felices como lo dijo Carolina hace unos momentos cuando acepto casarse con mi hijo.

Fabián: falta felicitar a los futuros esposos por su reciente compromiso. Además, quiero que mi hermano me permita darle un abrazo a su prometida.

Sebastián: no tengo porque molestarme contigo. Solo será un simple abrazo y sera el último que le piensas dar, espero que te haya quedado claro.

Él conocia perfectamente a su hermano y lo hacía solamente para molestarlo, pero no lo iba a conseguir. Él estaba feliz con su boda y sobre todo con su prometida

Fabián: eso no habla bien de ti, Sebastián. Le dice la familia de tu futura esposa pensará que eres un hombre celoso y seguramente vas a querer que cambien esa opinión que siempre tendrán de ti.

Sebastián: siento lo que acaba de decir mi hermano. Pero su comentario esta fuera de lugar igual que siempre, lo único que tenemos que esperar es que guarde silencio.

Fabián: bien sabes que digo la verdad y tu prometida es una persona especial que logra cautivar a cualquier persona con una solo mirada.

Sebastián: sera mejor que empecemos con el brindis para que podamos retirarnos. Porqué seguramente Carolina estará cansada.

Carolina: muchas gracias por preocuparte por mí, Sebastián. Este un gesto que nunca hubiera esperado de ti; es lindo que pienses en mí.

Sebastián: siempre pensaré en ti, pero no tienes ni la menor idea de lo que puedo hacer, mi bonita. Además, no vas a tener ninguna necesidad de pedirme nada, porque siempre voy a saber lo que quieras y lo que anhela tu corazón.

Carolina: no digas esas cosas. Porqué estamos con nuestras familias y resulta que nos están escuchando, debes de ser más prudente, por favor.

Sebastián: no veo nada de malo que escuchen. Le dice de todos modos serás mi esposa y ellos lo entenderán, en ese sentido debes de estar tranquila.

Él estaba a punto de hablar nuevamente con Carolina, pero ahora le tocaba observar cuando su hermano se acerca a su prometida para darle un abrazo. No pudo evitar molestarse, porque él único que debía hacerlo es él. Tiempo después las sirvientas llegan con las copas para empezar el brindis y ellos brindan por la felicidad de sus hijos



Karen Pamela De La O Jaimes

#1213 en Novela romántica

En el texto hay: boda, romance, fea

Editado: 14.10.2019

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