Mi Destrucción #2

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[CAPITULO 20]

 

 

 

 

- ¿Estás segura de que esto me queda bien…? Lo veo demasiado…pegado al cuerpo. – le digo viéndome el vestido que me queda más como si fuera una especie de segunda piel, era de un azul oscuro bastante bonito y de alguna forma hacia que tuviera pechos, pero si era demasiado…ajustado a mi cuerpo y me sentía bastante expuesta.

- Ashley. – se acerca a mí, sus labios están en una línea recta y su ceño bastante fruncido, se que esa es la cara que pone cuando va a darme un sermón. Pone sus manos sobre mis hombros y me sacude un poco pero me quedo en mi lugar mientras la observo en silencio. Ella suspira pero mantiene sus manos delgadas en mis hombros. - ¿Sabes que odio de ti? De que a veces te juzgues, que no te aprecies como deberías. Eres jodidamente hermosa y más que eso, tu inteligencia también es hermosa. Eres increíble en un montón de formas que demasiadas personas no.

Si supieras, Atlanta.

Le di mi mejor sonrisa falsa y eso pareció tranquilizarla porque me abrazo con fuerza, también la abrazo. Ella tenía razón, quizás no tenía el cuerpo de lo más sexy pero ¿Y qué? Me importaban una mierda los estereotipos, debía concentrarme en lo que en verdad me importaba de mi y gustarme, no gustarle a otro.

- ¿Nos maquillamos? – dice apartándose de mí por completo, me da una sonrisa de emoción y retengo un suspiro de frustración, solo asiento de la cabeza y ella corre de un lado a otro buscando varias cosas, habla bastante rápido y con cierto entusiasmo, se nota que a ella le gusta hacer que nos veamos un poco bonitas al menos. Ella se acerca a mí con un pequeño bolso de mano, me da una sonrisa con un brillo que me aterra y me inclino hacia atrás alejándome de ella.

- Que sea algo…simple.- le digo antes de que pudiera poner sus manos sobre mi rostro, ella alza una ceja.

- No.

- Atlanta.

- ¡Bien! Lo hare natural…pero los labios no.

Hago una mueca y solo niego con diversión, entonces ella empieza con todo su trabajo.

 

 

 

- Creo que ya están afuera. – murmura Atlanta con la oreja pegada a la puerta, termino de abrocharme mis zapatos de tacón negros y la observo con el ceño fruncido.

- ¿Quienes?

- Los amigos de Aarón, boba. – murmura y baja un poco su vestido, para mí se le sube demasiado pero es de los vestidos más bonitos que tiene según ella, y se siente cómoda que es lo más importante.

Asiento en respuesta y me levanto mientras miro el reloj en mi muñeca, ya era la hora así que hinche mi pecho de aire y me acerque a Atlanta, ella me guiño un ojo y ambas salimos del cuarto, caminamos por el pasillo como si un ventilador golpeara nuestro rostro y nos hiciera ver bien sexys, solo que yo soy la típica que le entra un cabello en la boca y arruina la escena. Pero eso para mi suerte no paso. Cuando llegamos hasta el final del pasillo nuestra escena es opacada totalmente.

¿Vieron que en las historias siempre hay un trió de chicos, sexys, calientes y que bajan las bragas de todas con solo su presencia? Bueno, en definitivamente ellos eran ese tipo de chicos. Chicos que tiene una sonrisa que pueden deslumbrar a cualquiera, que quieres que te follen los tres juntos y al mismo tiempo, ellos son esos chicos.

El primero en notarnos es Aarón, el nos da una repasada rápida con la mirada pero el brillo de deseo incrementa en su mirada, supongo que por Atlanta, ella estaba jodidamente hermosa con su vestido azul eléctrico. Era una bomba. Los dos amigos de Aarón se voltearon y los pude ver muchísimo mejor y si amigos, tenía razón. Tuve que apretar mis piernas para que mis bragas no se bajaran. El primero de los chicos tenía un cabello negro azabache que parecía sedoso y suave, como si su cabello fuera sacado de una de esas propagadas de shampoos, pero lo más deslumbrante eran sus bonitos ojos celestes, eran impactantes pero había un brillo de…¿Tristeza? ¿Vacio? ¿Soledad? No lo sabía, pero si se notaba que tenía un aire apagado y era mucho más silencioso. En cambio el otro…parecía muchísimo más enérgico y carismático, además de coqueto y bastante egocéntrico. Debía admitir que tenía mucho magnetismo y era condenadamente sexy, su piel tostada hacia el contraste perfecto con su cabello oscuro y sus ojos castaños oscuros. Tenía una sonrisa picara pero llena de brillo, era un bombón. Ambos eran unos bombones.

- Yo soy Drake. – se presento el de ojos castaños dándonos una gran sonrisa, tomo las manos de ambas y se inclino dejando un pequeño beso en estas. Tome una honda respiración porque sentía que moriría en este momento y Atlanta se ruborizo completamente, el nos guiño un ojo y luego soltó nuestras manos. – Y el amargado de por ahí es Ethan.

El nos dio un asentimiento pero nada más, nos miramos con Atlanta algo confundidas pero Drake se apresuro a decirnos que debíamos irnos. Ellos tres salieron del apartamento como los putos dioses griegos que eran y nosotras íbamos unos cuantos pasos hacia atrás susurrando acerca de los buenos que estaban.

Cuando subimos al auto estaba todo bastante silencioso, nosotras estábamos atrás hablando en voz baja, casi en susurros pero se escuchaban bastante para mi gusto. A nuestro lado iba un muy callado y pensativo Ethan que miraba por la venta, en el asiento de copiloto iba Drake que tarareaba una canción sin sentido y de piloto iba Aarón en completo silencio.



holaquetal59

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En el texto hay: mafioso, huerfana, destruccin

Editado: 05.12.2019

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