Mi diario de Sangre

Tamaño de fuente: - +

Hola de nuevo, Hale.

Londres Inglaterra, 2019.

Desperté, con el pecho sudado y una sensación abrasadora, que no me dejaba respirar.

-Alisson...

Veía sombras que danzaban en la oscuridad.

Sombras que me recordaban a la soledad y al miedo.

Y así, las luces se encendieron, dejándome ver a un rostro contruído por llamas.

LLamas, fuego.

Él era el hjo del fuego, vestido con el ropaje candente de las llamas.

Eso explicaba la sensación caliente en mi pecho, y aquella opresión que no me dejaba respirar.

Era un dolor agonizante, que era capaz de dejarme en el suelo.

-Quiero algo que tú tienes. -decía él, con una voz oscura y escalofríante-

-¡No sé de qué estas hablando!

Pero en lo mas profundo de mi corazón, lo sabía. Lo sabía muy bien.

-¡Dámelo! ¡O te rodearé con mis brazos y morirás!

-¿Eso crees?.-dije yo con una sonrisa llena de sarcasmo-. Tu tiempo se está agotando.

Cuando la suave luz de la mañana lo tocaba, el frío de las primeras horas del día en este tiempo invernal, lo reducía a cenizas por completo.

-¡No creas que esto ha terminado, Hale!

Lo usual era que el fuego derritiera al hielo, pero esto era diferente.

Pues había algo en él que no concordaba, había algo en él que era...Distinto.

Y, mientras aquellas palabras salían de su boca, el hijo del fuego se volvía insignificante, sin valor alguno.

Pero el dolor en mi pecho seguía y seguía, caunsándome heridas en mi cuerpo.

Y el único escape que tenía, era mi diario...Mi diario de sangre.

Tomé una pluma y empecé a escribir:

Querido diario:

No quiero que la historia se repita, no quiero que más sangre se derrame por mi culpa.

Él ha vuelto, y quiere arrebatarme algo que poseo, pero no se lo puedo entregar.

El hijo del fuego me produce escalofríos, y tengo miedo, no quiero morir.

Cada vez que lo veo, cada vez que vislumbro aquellos agujeros oscuros, veo como un camino de sangre decora el suelo, mientras yo me sigo arrastrando, sin conseguir nada.

Tengo miedo, tengo miedo de que pase lo mismo.

Aquel diario había estado conmigo cuado mi madre fue asesinada, desde que ví aterrorizada como la apuñalaban.

Sus páginas se mancharon con la sangre de mi progenitora, que siempre intentó proteger a mi padre.

Porque al parecer, Cristhian Hale era un nombre de muchos secretos.

Secretos, que poco a poco iba a desenterrar.

Tenía dolores que corrían por mi cuerpo, destruyendo mis sueños y esperanzas.

Me sentía sola, desterrada por completo del mundo bueno que conocí.

Pues ahora, con aquel ser que emergió del fuego, me sentía indefensa y devastada.

Y ahí fue cuando recordé que Antoine iba a visitarme hoy.

Ahí fue cuando el timbre de mi casa sonó.

Bajé las escaleras abotonandome la camisa que había desabrochado para ver las heridas que hervían en mi piel.

-Hola, querido. -dije yo calmada-

-¡Oh, el mundo se va a acabar! ¡Me has llamado "querido"!

Y sus ojos verdes se encontraron con la oscuridad de los mios.

-Estas muy rara, Allison. -argumentó sin quitarme la mirada de encima-

-Pues sabes que mi vida es una vida rara. Así que no puedes esperar menos de mí.

Dió una vuelta a la sala y se sentó en un sillón, con un ligero aire de duda.

-¿Y los dolores en el pecho? ¿Han seguido?.

-Sabes que sí. -respondí, jugando con mi cabello-

-Sé que saldrás de esto. Y yo estaré contigo. Porque eres...Mi gran amiga.

Antoine había estado conmigo desde la muerte de mi madre. Era un chico raro, la verdad.

Empezó a decirme unas palabras, pero yo me quedé en otro mundo, perdida en mis pensamientos.

Alisson.

Otra vez mi nombre. Y de nuevo aquella sesación de tener al mismo diablo encima de mi pecho, impidiendo que respirara.

Dámelo

Y de nuevo aquella petición, que no iba a acatar.

Estaba asustada, porque sabía que este era simplemente....

El principio de un infierno.



Lis Samarah~

#2379 en Thriller
#1048 en Suspenso

En el texto hay: sangre, paranormal, suspenso

Editado: 14.01.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar