Mi excitante Mate (1)

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Encuentro excitante

Me levanto temprano y emocionada, no sé porque ansío salir ya, mi loba no me ha hablado pero la siento inquieta, anoche no pude dormir lo suficiente pero aun así me levante temprano, me meto en el baño para hacer mis necesidades y rutina de limpieza, una vez lista bajo al gimnasio de mi casa, comienzo haciendo calentamientos, luego vendo mis manos y me acerco al saco de box, me cuadro en forma de ataque y lanzo mi primer golpe, luego otro y otro, así sigo sumando patadas, duro unos cuantos minutos más y decido culminar tomando agua de una botella que estaba en mi pequeño refrigerador que mande a instalar, voy a las máquinas y empiezo mi rutina, me sobresalto al sentir una fuerte nalgada, volteo la mirada incomoda y me consigo una hermosa presencia sonriente.

-Eres una traviesa—le digo correspondiendo a su sonrisa.

-Así me quieres—dice haciendo ojitos.

-Porque eres mi hermanita.

-Ya no soy una niña y lo sabes.

-Sí, lo sé, pero te vi y te cuide desde que tenías días de nacida, me sigues pareciendo la cosita más linda que he visto—le aprieto sus mejillas ella arruga la nariz disgustada.

-Jejeje, siempre tan linda, te quiero mucho y lo sabes ¿verdad?—dice con emoción fingida y pestañeando demás.

-También te quiero, ¿dime que deseas?, no siempre vienes al gym solamente para verme.

-Me conoces muy bien, escuche que vas al pueblo, ¿puedes traerme unos lápices de colores? Los míos ya están acabados—hace un puchero y pone sus ojitos tan tiernos.

-No puedo decirte que no cuando pones esos ojitos de cachorrito, eres muy hermosa.

-Gracias, gracias—me abraza fuerte y me da un beso en la mejilla para luego irse corriendo, siempre hace eso cuando quiere algo— ¡Ah! Y se me olvidaba, compra helado de vainilla que ya se acabó—se ríe y sale corriendo dejándome con la boca abierta.

-¡Te dije que era mi favorito, porque te lo comes todo!—exclamo negando con la cabeza, no puedo hacer nada, así es mi dulce hermana.

Salgo del gimnasio y subo a mi habitación, tomo una ducha tibia para relajar mis músculos y lavo muy bien mi cuerpo para eliminar todo rastro de sudor, salgo envuelta en toalla y busco mi ropa, decido ponerme un vestido azul marino con mangas tres cuarto, no me coloco faldas porque con mis gruesas piernas no se ven nada bien, además en casa solo uso leggins, franelas y zapatos deportivos para estar más cómoda, una vez lista me maquillo con rimer, un poco de base y rubor, un labial rojo mate y listo, me coloco unos aretes de aro y un collar con el dije de un lobo aullando, me coloco la pulsera para esconder mi olor y estoy lista para salir.

Bajo a la cocina y ya tengo mi desayuno preparado, saludo a Karla mi cocinera y me siento a devorar la comida, me despido y salgo de mi casa, veo como ya están algunos miembros de la manada aseando las calles de nuestro territorio, vivimos alejados del pueblo en un bosque que convertimos en una pequeña ciudad, aquí contamos con todo lo necesario, escuela, hospitales, farmacias, panaderías, centro comercial, ect. Tengo las demás empresas solo porque no quiero a ninguno les falte nada y es una forma de que algunos puedan encontrar a sus mates, veo como se detiene un auto frente a mí y observo quien se baja, sabía quién era por el olor.

-Me dijeron que vas a trabajar como secretaria en una de tus empresas, eres la dueña, puedes ir cuando quieras y hacer lo que quieras—me dice una vez esta frente a mí.

-Buenos días para ti también Marian, me desperté con buen ánimo ¿y tú?

-Lo siento, Buenos días Mi Alfa, espero haya pasado una agradable noche, estoy bien, gracias que usted también lo está.

-Jajaja, tampoco exageres, si voy como la dueña no será divertido conocer al “supuesto ogro”.

-Así que despidió a otra chica, ya es la décima de este mes, la verdad tengo curiosidad por conocer a ese tipo.

-Te diría que me acompañes pero debes quedarte a cargo mientras yo no estoy, veré que sucede, seré su secretaria hasta que pueda conseguir a alguien más, los rumores se extienden y nadie quiere ofrecer sus servicios para el puesto, las omegas dicen que es muy intimidante.

-No más que tú, te deseo suerte amiga y espero puedas controlarte.

-Gracias, cualquier cosa nos llamamos.

Me despido de ella para subir a mi camioneta todo terreno, dos de mis guardias se suben a la parte de atrás como siempre que salgo, enciendo y doy marcha al pueblo.

(…)

Entrando en la empresa siento una mezcla de olores, hay humanos, vampiros, lobos hasta hechiceros, pero todos amigables, no hay diferencias ni discordia mientras se les dé una oportunidad para sobrevivir, ese es el acuerdo que llevamos ante el consejo. Veo que todos bajan la mirada cuando camino entre ellos, menos los humanos que se quedan viéndome con extrañeza, no tengo que pasar por recepción ya que las chicas allí son Omegas y me conocen, camino hasta llegar al ascensor y toco el botón para que este se abra, cuando las puertas se abren ya está Caroline esperando por mí, me entrega una carpeta con la mirada baja.



Mary

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En el texto hay: amor, deseo, pasion yromance

Editado: 09.10.2019

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