Mi excitante Mate (2)

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Bodas y sorpresas

Tres meses han pasado desde que nos enteramos de la desaparición de Savanha, sin más Franco dice que no la dará por muerta sin un cuerpo el cual reconocer, pero aún no se sabe absolutamente nada de ella, mi amigo sigue derrumbado en el dolor y desesperación, no deja de buscarla y como forma de distracción lo invite a mi boda, al principio Selenia no estaba de acuerdo, pero al verlo cada vez más decaído acepto inmediatamente, lo cual agradecí.

Hoy es el día de mi boda y estoy junto a Johan en el altar improvisado en el Jardín de la casa de Selenia esperando por nuestras futuras esposas, me siento nervioso, sé que no debería estarlo, pero no puedo evitarlo.

-Johan—una voz conocida me hace voltear a mirar a esa persona, pero lo que veo me deja sin aliento.

-¿Qué haces aquí? Te dije que no iré contigo— la toma de la mano y se la lleva del lugar, decido seguirlos, quiero saber qué hace ella aquí, puedo ver como su vientre esta abultado.

-Johan, no vine para llevarte conmigo, solo quiero que me perdones, que me escuches, hace poco pude recordar todo y lo lamento—ella llora abrazándolo.

-No puedo perdonarte, es que no entiendes que verte me recuerda a todo lo que viví—dice alejándose y dándole la espalda.

-Te amo, ella te amo, hasta su último aliento intento protegernos, entiende que nos separaron de una mala manera, todos se querían vengar de algo que ella no hizo, al igual que me culpan a mí solo por ser su hija, gracias a Dios ella logro mantenerte al margen, pero a mí no pudo, todo paso por culpa de mi padre, ella te dio su apellido y te dio amor, te protegió—se voltea a mirarla y ella retrocede un poco.

-¿Me amo? Si fue así, ¿Por qué me abandono en las penumbras del bosque?—niega efusivamente tocando su vientre.

-No te abandono, cuando quería alejarnos de los que la buscaban, nos escondió en el hueco de un árbol, me pidió que te cuidara y que si ella no volvía buscara refugio, pero no le hice caso y te abandone, por eso te pido perdón, era una niña muy asustada y solo quería saber si ella estaba bien, cuando regresamos por ti ya no estabas, me regaño fuerte, lloro, pasamos días buscándote y fue cuando mi papa nos encontró y luego ella murió—suspira con pesar.

-Te creo, pero explícame ¿Por qué no soy un hombre lobo como tú? ¿Por qué no tengo tu apellido?—ella lo mira con tristeza, lo abraza fuerte y besa su mejilla.

-Eres hijo de un hechicero mandado por mi padre para violar a mi madre, pensó que ella moriría, pero ella al saber que estaba embarazada de ti, pensó que no valía la pena sufrir y decidió tenerte con todo su amor, además yo le pedía un hermanito con ansias—el cuerpo de Johan tiembla y trata de alejarse de ella pero ella no se deja.

-¿Por qué me dices todo esto? ¿Por qué apareces cuando voy a formar una familia?—ella lo mira a los ojos.

-Lo sé, yo no te quiero alejar de ella, pero yo no tengo familia, mi Mate me odia porque piensa que mi madre mato a su familia, me aleje y le oculte de mi embarazo, pero como te dije mi padre tiene la culpa de todo, ese maldito de Savelio Santoro, quiero estar cerca de ti, mi única familia, quiero decirle a mi hijo que tiene un tío buen mozo, muy lindo, que es un hechicero y conoció a su compañera la cual es muy hermosa y están casados para compartir una eternidad juntos— acaricia sus mejillas y la abraza.

-Puedes venir a visitarme cuando quieras, estaré contigo para el nacimiento de mi sobrino, me alegra saber que tengo una hermana tan hermosa y sensual como tú—ella se ríe y le da un beso en la frente.

-Ve a esperar a tu Mate, te deseo toda la felicidad del mundo—se vuelven a abrazar un rato mientras ella llora, cuando se separan Johan camina de regreso y ella se queda viéndolo alejarse, luego me sorprende al mirarme directamente a los ojos, limpia sus lágrimas con brusquedad y se acerca a mí.

-Hola—la saludo.

-Señor Lisandro, le pido por favor no le diga a Franco que me vio, yo regresare a buscarlo cuando mi cachorro nazca—me dice viéndome suplicante.

-Eres una mujer lobo, ¿Por qué antes no lo sentí?—le pregunto sorprendido.

-¿Por qué mi loba estaba dormida? Hace unos días despertó cuando estaba en peligro, después que recupere la memoria ella despertó por completo, por favor prométame que no le dirá a Franco que me vio—niego.

-Él está muy dolido y arrepentido, sé que se lo merece pero de verdad te ama y quiere recuperarte—le digo intentando que cambie de opinión.



Mary

Editado: 25.10.2019

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