Mi Loca Encantadora

Tamaño de fuente: - +

Problemas

David

Julieta toma sus cosas antes de irse, al verla alejarse me dan ganas de seguirla, no obstante, no lo hago. No recuerdo muy bien la última vez que tuve instintos acosadores, ni tampoco cuando fue que mentí tan descaradamente. Sin embargo, hoy lo he hecho y no encuentro una razón para justificar mi comportamiento, ni siquiera sé cómo fue que terminé besándola, no es que ella se haya resistido, pero la diferencia es que ella no se va a casar pronto.

«Es por el libro.», intento justificarme.

Las ventas de ese libro no han ido nada bien, el que sepa que alguien lo lee hace que me vuelva un idiota y por eso ahora este metido en un problema del cual no sé cómo salir. No tengo idea de que es lo que haré mañana en la cita con Julieta.

«Quizá dejar que la boda se cancele sería una buena idea.»

Aunque la idea es muy tentadora, no es lo idóneo. Por supuesto, que en estos momentos soy la persona menos indicada para hablar de lo que es adecuado y lo que no.

Mi celular vuelve a sonar sacándome de mis cavilaciones, al mirar la pantalla me doy cuenta de que es Bruno, el mismo que se va a casar con Sharon, o bueno eso es lo que piensa Julieta que sucederá.

―¿Qué ocurre? ¿Las musas están tan activas que no puedes responder una llamada? ―indaga burlón. Mi primo es el único que se puede burlar de forma tan descarada de mi trabajo y no consigue que me moleste.

―Ojalá fuera eso ―respondo―. Estaba en una reunión.

―¿Estabas en una reunión? ―inquiere sorprendido―. ¿Con Rulfo, Paz y Nervo? ―insiste en sus bromitas.

―¡Imbécil! ―refunfuñó― Con la organizadora de la boda.

―¡Maldición! Es de esas reuniones que nadie quisiera tener. ―sentencia―. ¿Qué vas a hacer en la noche? ―cuestiona. Mi boda con Sharon es un tema que él suele evadir, aun cuando él es el padrino. Lo que me lleva a pensar que no será muy feliz cuando se enteré que debe estar mañana en la oficina de Julieta.

―No tengo ningún plan. ―respondo. Si la situación fuera otra, evitaría una reunión con Bruno esta noche y me enfocaría a mi trabajo, sin embargo, necesito hablar con él.

―Vamos al bar de Fernando, Dereck perdió un juicio y necesita distraerse. ―explica.

―Que le llame a Mónica. ―digo. A pesar del tiempo que ha pasado desde que terminó su relación, Dereck sigue enamorado de ella, pero se niega a hacer algo para reconquistarla, según él prefiere tenerla como amiga.

―Lo mismo le dije. ―responde Bruno entre carcajadas―. ¿Nos vemos al rato?

―A las ocho. ―respondo.

―Nos vemos, entonces.

―Bien, es probable que necesite un favor tuyo mañana. ―digo antes de colgar.

―Sin problema, solo debes pagar la cuenta. ―responde sardónico.

―¡Ya dijiste! ―advierto antes de colgar. A pesar de que Bruno aseguró que haría cualquier cosa si pago la cuenta, cuando se entere de cuál es el favor va a cambiar de opinión. Siendo sincero, no hay forma de que alguien se haga pasar por el novio ya que no está en sus planes casarse y mucho menos si la novia le cae como patada en el hígado.

Soy consciente que Bruno no me va a cubrir mañana para la reunión en “Bodas Murray”, no le puedo decir a Julieta que soy el novio irresponsable y evidentemente no debo permitir que ella cancele la boda. Sharon me mataría.

«¿Qué demonios voy a hacer?»

Son las 8:10 cuando llego al bar de Fernando, cliente de Dereck, él es quien le lleva todos los aspectos legales del establecimiento y todo está dentro de la ley. El que mi amigo sea su abogado tiene beneficios, como el que disponga de un VIP para él y sus amigos, aunque quien más lo aprovecha somos nosotros, en este caso, es Bruno quien se la vive aquí. Bueno, yo también le he dado uso, sobre todo al inicio de mi relación con Sharon.

Al entrar al privado mi primo y mi amigo ya se encuentran ahí y una mesera va saliendo, al verme me pregunta que voy a querer.

―Lo mismo de siempre. ―respondo.

―Me sorprende que no haya venido Mónica. ―me mofo, mientras me siento.

―Muy simpático, David. ―responde Dereck―. Me alegro que disfrutes de tus últimos días de soltería. ¿Cuándo es la boda?

―El 21 de noviembre. ―farfullo.

―¡Ouch! Eso dolió. ―interviene Bruno. No estoy seguro si lo dice por Dereck o por mí, pero si alguien disfruta de nuestros intercambios, ese es mi primo.

―¿Ya tienes todo listo? ―insiste.

―Ese es tema aparte. ―respondo.



AleBPena

#9808 en Novela romántica
#3406 en Joven Adulto

En el texto hay: amor a primera vista, romance

Editado: 28.04.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar