Mi único amor

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Capítulo 4

Regina: estaba esperando a David, hasta que lo ve en la puerta de su salón para decir pensé que te habías olvidado de mí.

David: yo nunca. Me olvidaría de ti, tarde porque mi salón de clases está lejos del tuyo. Pero aquí estoy para llevarte a tu casa.

Ella se levanta de su asiento para salir de su salón junto a David, él era demasiado bueno con Regina sentía que su mirada trataba de decirle algo, pero todavía no lograba descifrarlo

Regina: esto no está bien. Lo único que no quiero es interferir en tu vida, seguramente tienes más amigos que tal vez te necesiten.

David: ya hablamos de eso. No me digas que no, porque te pienso llevar a tu casa.

Regina: por tu cara, no tengo más remedio que aceptar que me lleves. Quiero que me prometa que será la primera y la última vez que lo haces.

David: lo prometo. Pero solamente quiero acompañarte todos los días a tomar el autobús en la hora de la salida, así me sentiría mucho más tranquilo sabiendo que te encuentras en camino a tu casa.

Regina: eso sería lo más justo. Nada más nos veríamos en la escuela y también cuando salgamos de vez en cuando. Pero siempre respetando nuestro espacio. Le dice en verdad parecemos novios y no lo somos, esto es raro.

David: me gustaría que los demás alumnos pensaran que somos novios, no veo nada de malo y para que lo sigan haciendo voy agarrar tu mano y no la voy a soltar hasta que te subas al autobús.

Él no espero una respuesta de Regina, agarra su mano se sentía tan suave y delicada al momento de estar en contacto con ella. Salen de la escuela y espera el autobús, hasta que llegue suelta su mano, lo que no esperaba es que ella le diera un beso en la frente, se sube para después irse

Regina: no puedo creer lo que acabo de hacer. Le di un beso en la frente, mañana voy a sentir mucha vergüenza al verlo a la cara. Lo hice por impulso, no soy así. Es que cuando estoy cerca de David siento que puedo ser yo misma. Tal vez, me equivoque, pero es lo que realmente pienso. De repente algo interrumpió sus pensamientos, se trataba de una compañera de clases llamada Alma.

Alma: lamento si, te molesto. Le dice me puedo sentar contigo, es que es el único asiento desocupado.

Regina: siéntate, además ya voy a llegar a mi casa, es lo único bueno de vivir cerca.

Alma: muchas gracias, Regina. A pesar de ser compañeras de clases nunca hemos hablado en ningún momento lo único que conocemos son nuestros nombre. Ella se sienta a su lado.

Regina: tienes razón. Es que como soy una persona solitaria, no me gusta convivir con las demás personas. Prefiero leer un libro de romance para poder imaginarme que se siente estar enamorada.

Alma: pero alguna vez, te gustaría conocer el amor. No, nada más que sea producto de tu imaginación.

Regina: esa es la ilusión que tengo. Le dice ya voy a bajar fue un gusto haber hablado contigo.

Ella se levanta de su asiento y baja del autobús para posteriormente dirigirse a su casa, saca su llave de su mochila y abre la puerta de su casa como siempre su madre la estaba esperando

Mamá: buenas tardes, hija. Espero que te haya ido bien en la Universidad. No olvides que tu padre y yo estamos orgullosos de ti.

Regina: me fui muy bien y como todos los días aprendo cosas nuevas que me van a servir en un futuro cercano. Le dice todavía no llega mi padre de trabajar.

Mamá: no, pero te voy a llamar cuando llegue, para que podamos comer en familia como tu padre le gusta.



Karen Pamela De La O Jaimes

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En el texto hay: romance, celos, miunicoamor

Editado: 10.07.2019

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