Mi pecado

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Capitulo 7 Zaid Habbak

ZAID HABBAK.

Dentro de 2 días me casare con Samira Aram, ya estoy en Dubái en el gran Burj Al Arab, la boda se adelanto por petición de mí querido suegro, ese que siento que está tramando algo, ese que llegara hoy para la cena de compromiso, la cual se efectuara en este maravilloso hotel.

Me siento tenso desde hace días, no he logrado dormir, y eso se refleja en mi rostro, pase casi toda la mañana en el gimnasio drenando todas mis frustraciones, mi espalda y mis brazos me están pasando factura en este momento.

Observo un bolsa que esconde un traje en ella se le ve el nombre de ARMANI, un traje el cual me tendré que colocar para ser condenado a casarme en tan solo 2 condenados días…

Tocan la puerta de mi habitación, me levanto para abrir…

- Jad! – me consigo con mi hermana en la puerta.

Vestida como toda una mujer musulmana… casi me ahogo al verla, su rostro dice todo…

- No me jodas, en estos momentos, por favor.. – me dice entrando a mi habitación.

- Que le paso a mi pequeña rebelde… - le digo señalando toda su vestimenta.

- Si no me vestía así, en vez de celebrar un compromiso sería un entierro… - me dice poniendo sus ojos en blanco.

- Te ves bella… - realmente es así…

- Gracias, pero en serio no sé cómo hace Amal para aguantar…

- Le gusta… en cambio a ti no!

- Eso es cierto, pero en fin me puedes explicar porque no estas vestido si es 2 horas es tu cena.

- Porque estoy pensando en huir… - le digo levantando mis hombros.

- Yo te acompaño! – me dice riendo, lo cual me hace reír…

- Ya llego Aram?

- Si, y Samira también..

- No quiero hacerlo… no quiero… - le digo sentándome en la cama.

- Fortachón, lo sé pero que opción tenemos, Iram ya te asesoro, solo te queda a ti cumplir..

- Lo sé, bueno ayúdame a vestirme si…

- Hagámoslo.

Entro al salón en el cual se efectuara la famosa cena de compromiso, donde se encuentra gran parte de mi familia y de ella, observo todo el salón, todo está perfecto, menos yo… yo no debería estar aquí…

- Zaid Habbak! – me dice Samir Aram, quien viene con su perfecto traje a saludarme.

- Samir… - le digo inclinando mi cabeza.

- Rebosas felicidad… 

- Como no hacerlo, si pronto me casare con tu hija – le digo mintiendo a la perfección y sonriendo como he aprendido hacerlo.

- Cierto… cómo van los negocios?

- Muy bien y los tuyos?

- Excelente diría yo, pronto conocerás el mejor de los negocios que tengo… - lo veo sonreír con malicia, algo que activa en mi todas las alarmas..

Las acompañantes anuncian la llegada de Samira, la cual hace su entrada perfectamente vestida según la tradición, Samira, bueno es bella para que negarlo, tiene uno ojos árabes impactantes, pero no son los de Nathalia, ella no es mi Nathalia… 

Me acerco a ella y le ofrezco asiento a mi lado, la cena transcurre sin novedad, sin más novedad que Samir observando cada uno de mis movimientos, Samira trata de hablarme sobre los preparativos de la boda pero yo realmente no le estoy prestando atención, necesito saber qué es lo que trama Samir…

Me levanto de mi asiento y salgo al balcón del restaurant que da a la perfecta vista de la playa… 

- Que estoy haciendo… - digo en voz alta exasperado.

- Zaid! – volteo y me consigo con Samira.

- Que haces acá?

- No es tu asunto Samira, deberías entrar…

- Zaid, pronto seré tu esposa, puedes confiar en mí… - pienso en decirle todo, pero que ganare.. nada!

- Solo estoy estresado por el trabajo, solo eso…

- Zaid, sé que tal vez las cosas no se dieron como deberían entre nosotros, que esto fue un arreglo pero tú realmente me gustas y quiero agradarte… - me dice bajando su mirada apenada.

- Samira, por favor entrar… nos veremos el jueves!

- Está bien, hasta el jueves Zaid! – me dice apenada y se marcha sin más..

Subo a mi habitación, y me encierro en ella con una botella que me traje del Líbano, saco de mi bolsillo su fotografía la que siempre me acompaña..

- Te amo tanto, que nadie jamás ocupara tu lugar!!

 

Siento un corriente de agua recorrer todo mi cuerpo, un corriente fría, que me hiela mis huesos... Ese frio me saca del sueño profundo en el que me encontraba, cuando abro mis ojos me consigo con mi papa, Iram y mi madre...

- Arggg!!! - Grito al sentir el agua de la ducha recorrer todo mi cuerpo.

- Zaid, que has hecho!! Arderas en el infierno… - grita mi padre al ver todas las botellas.

- Mi vida ya es un infierno, gracias a ti.. – le digo saliendo de la ducha y agarrando la toalla que mi madre me ofrece.

Camino hasta la habitación como puedo, mi cabeza me está matando..

- Mi príncipe, hoy es tu boda y mírate como estas, tuvimos que escoger alhajas por ti y enviárselas a Samira, arreglar lo de la dote… - me dice secando mi rostro…

- Zaid prometiste que harías tu parte – me dice Iram.



Marijo Marino de briceño

Editado: 30.12.2018

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