Mi pecado

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Capítulo 9 Zaid Habbak

ZAID HABBAK

Irám se la pasa todo el camino al hotel dándome un sermón, diciéndome que tengo que agradecer que Samira lo llamo a el y no a su padre, que debí quedarme con ella, que no debí salir.

- Ya confirmamos que sospecha de lo tuyo con Nathalia, y vienes tu! Y en vez de quedarte con tu esposa en tu noche de bodas, vas y te metes en la habitación de Nathalia….!! Que mierda estas pensando??? Has aguantado tanto y ahora que estamos tan cerca de lograr el objetivo, vienes y haces ESTO!!!  - me Dice golpeando el volante.

- Cálmate que te dará algo y luego mi hermana queda viuda! – le digo con ironía.

- Estas de coña verdad? – me Dice molesto.

- Que te dijo Samira…?

- Que en cuanto llegaron a la habitación te fuiste como molesto, he pasado toda la madrugada buscándote, Omar fue quien te localizó! Zaid sabes que te quiero como un hermano, pero la estas regando, concéntrate!

- Quien la rego fue mi querido suegro Samir al inmiscuir a Nathalia en esto!

Veo como Irám, suspira molesto sabe que tengo razón, sabe muy bien que Samir no debió meter a Nathalia en este asunto…

- Quería que tu rompieras el pacto! – me Dice llegando sal hotel.

- Y no lo hice… necesito que por favor cuiden de Nathalia, se que algo trama Samir... – le digo abriendo la puerta de su auto para bajarme.

- Tranquilo que de eso me encargo Yo… 

Me bajo de su auto confiado en que el la cuidara, yo no puedo verme inmiscuido porque Samir lo descubrirá todo… entro al hotel, y subo a mi suite que se supone comparto con Samira.

En cuanto abro la puerta ella aparece…

- Zaid, donde estabas!!! Me tenías preocupada… - Dice al verme e intenta tocarme pero no me dejó.

- Que haces despierta? Deberías dormir… - le digo pasando a su lado.

- Estaba preocupada, tuve que llamar a Irám… 

- Si lo se, el fue quien me trajo.. – le digo mientras me siento en el mueble de la sala, la veo arrodillarse ante mi y quitarme los zapatos con delicadeza – no hagas eso Samira… 

- Quiero hacerlo… - me Dice acercándose a mi, dándome un beso en la mejilla.

- Samira, no estoy de ánimos… por favor vete a dormir… - me levanto y la dejó allí..  no puedo y no lo haré no me acostaré con ella.. ya es demasiado el daño que se le está haciendo.

La escucho llorar pero la ignoro por completo, abro la puerta de una de las habitaciones, entro y cierro la puerta detrás de mi y me dejó caer en la cama… 

El sol ya está haciendo estragos en la habitación, y yo sólo pienso en mi bella Nath, en ese vestido dorado, en lo perfecta y maravillosa que estaba …. 

Cuando intento quedarme dormido un nombre viene a mi mente.

- Zeit! – digo en voz baja…

Busco mi teléfono en mi americana, lo apague para que nadie me encontrará, así que lo enciendo… busco su número y lo llamo.

- Sobrino! Que haces despierto tan temprano?

- Que hacías con Nathalia? – le pregunto molesto.

- Sólo la ayudaba, se desmayó en la fiesta… sabes te quedaste corto con su descripción, esa mujer es bellisima, es una diosa!

- Ni se te ocurra Zeit! Ella no se toca…

- Eres el magnífico dueño de un imperio, te enseñe todo lo que sabes, te busque mujeres para que la olvidarás y ahora tu me dices a mi que tengo que hacer… no se te olvide soy tu tío y tu no me das órdenes!

- Zeit por favor…

- Haber si entiendo, estas casado y estas pensando en otra mujer? No crees que ella merece lo mismo que tú, hacer su vida, casarse… tener hijos… 

- Lo hará conmigo! 

- Estas casado!!!! Te recuerdo… y sobrino encárgate  de Samira que bastante que a sufrido bajo el yugo de su padre… y por Nathalia no te preocupes que yo me encargare de hacerla feliz y quizás hasta me veas pronto casándome con ella, porque esa mujer merece eso y mas! - y tranca dejándome así con tantas cosas que decirle.

Siento que la sangre me hierve, Zeit no se quedará Quieto, hará todo lo que este a su alcance para acercarse a Nathalia y eso me mata… 

Escucho un ruido en la sala así que me levanto para ver que ocurre, y me encuentro con Samira sentada en la sala desayunando sola…

- No quise molestarte! – me Dice bajando su mirada.

- Samira no bajes la mirada cuando me hables, no estamos en la época de la esposa sumisa por favor .. – le digo acercándome a ella.

- Disculpa es la costumbre…

- Lo se, tu padre te crió así cierto?

- Sil 

- Que haces con el hiyad puesto? – le pregunto sentándome frente de ella.

- No sabía si me permitirías quitármelo, en casa sólo me lo podía quitar cuando estaba en mi habitación… - llevo las manos a mi cara frotando mis ojos exasperado ese Samir es un troglodita 

- Ok, no es obligado que lo uses, puedes quitártelo sin problema… es tu decisión donde lo usas… no porque dejes de usar velo, dejaras de ser musulmana, quítatelo por favor! – la veo dudar pero cuando ve que me le quedó esperando quita las horquillas que lo sostienen y poco a poco va dejando al descubierto su cabello, el cual es de un castaño claro y largo le llega hasta las caderas… nunca la había visto así… - eres bella Samira con el y sin el… - le digo siendo sincero.



Marijo Marino de briceño

Editado: 30.12.2018

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