Mi pecado

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Capítulo 46 el final ...

Nathalia Barone.

 

Hoy me casare con mi árabe, con es árabe que desde muy joven me enseño lo que era el amor, hoy le daré el sí frente a nuestra pequeña y gran familia, la boda se organizó de manera exprés pero todo marcha como es debido, me encuentro en nuestro nuevo hogar, en la habitación principal… en nuestra habitación. 

 

- Vatra las niñas están con tu mami, y todo marcha como es debido!!

- Gracias al… ¿y Zaid?

- Esta con Jacob y su papa…

- Perfecto! 

- ¿Te ayudo a vestirte? – me pregunta Al sacando un vestido de seda color marfil como una abertura en una de las piernas y un perfecto y delicado escote…

- Por favor…

- No puedo creer que te cases… - me dice al emocionada, automáticamente bajo mi mirada hasta el anillo de compromiso que Zaid me entrego ayer, es bello delicado y único…

- Lo sé yo tampoco!

 

Quito mi albornoz, quedando en una diminuta y sexy ropa interior que escogió Aly para mí.

 

- Le darán 2 infartos al Árabe cuando te vea vestida así… - me dice al al verme.

- Ayúdame y deja de verme así… 

 

Con ayuda de Alyssa entro en mi perfecto y sencillo vestido, yo no necesito de excentricidades para ser feliz, el vestido se amolda de manera magnifica en mi cuerpo, es todo lo que en algún momento soñé…

 

Hago unos últimos retoques a mi maquillaje cuando la puerta es tocada…

 

- ¿Nathalia? – dice Amal… - ¿puedo pasar?

 

Alyssa le abre la puerta dejando que pase, sonríe al verme, Amal esta hermosa lleva una vestimenta típica musulmana en color ver esmeralda y su maquillaje es magnífico!

 

- Estas hermosa Nath, me pidieron que te entregara esto… - extiende una cajita con una rosa blanca sobre ella..

 

Yo la tomo y le sonrió.

 

- Gracias Amal… - la rosa es magnífica es blanca pero lo que realmente me llama la atención, es lo perfecta y hermosa que esta.

 

Abro la cajita, encontrando dentro de ella una nota, que se abre para mí.

 

      “ Querida Diosa,  imagino lo feliz que en estos momentos debes de estar, y eso me alegra demasiado, quiero desearte la mayor de las felicidades, y decirte que en mí siempre tendrás a un amigo incondicional, lamento no poder estar presente cosas del trabajo pero en la distancia te deseo lo mejor, sé que Zaid te hará la mujer más feliz del mundo, más le vale! Besos y abrazos a mis bellas sobrinas… las adoro con el alma.”

 

Zeit Habbak. 

Toma la nota y sonrió de felicidad, Zeit es una gran persona, aunque su apariencia física sea de hombre duro, es un amor en todo su esplendor y se merece lo mejor.

 

Dentro de la caja esta una bella y delicada pulsera de oro, con pequeños dijes de corazones, es increíblemente hermosa, le pido ayuda a Alyssa para colocármela.

 

Me queda hermosa y perfecta!

 

- ¿Cuándo envió esto? – pregunto.

- Ayer… - me dice Aly.

- Ósea que el sabia de la boda….

- Si, Zaid lo invito, pero según él tenía una agenda muy apretada… - dice Amal.

- ¿Nuestra boda estaba planeada desde hace cuento?

- Desde hace una semana – dice Aly muy tranquila mientras retoca su maquillaje. – pero por el nacimiento de Alaia, tuvimos que retrasar un poco las cosas…

- Mentirosos todos… - les digo entre risas…

- Bueno Señorita Barone, ya es hora de que sea la Señora Habbak!

- Hagámoslo.

 

Bajo las imponentes escaleras con ayuda de Al y Amal para encontrarme con mi papa, al final de ellas en un perfecto traje de tres piezas negro.

 

Me ofrece su mano y la tomo feliz, siempre he sido su niña, nunca me ha abandonado…

 

- Te amo mi niña hermosa.

- Yo también papito! – le digo con cariño.

Caminamos juntos, hasta el jardín trasero de la casa, un jardín que está lleno de árboles y de un bosque hermoso… todo es magnífico.

 

Las sillas de los invitados adornan el jardín haciendo un pequeño camino hacia un hermoso y delicado altar en el cual mi hermoso Árabe espera por mí con un traje color gris oscuro de tres piezas, a su lado esta su padre y Jacob.

 

Mi madre se levanta de su asiento y guía a mi hermosa luna, la cual lleva un vestido de tul blanco con una hermosa corona en su cabecita.

 

Luna toma mi mano y junto a mi padre me guían hasta el altar, las personas más cercanas e importantes para nosotros esta acá, quisimos algo intimo solo nuestra familia y así para mi es perfecto, es mi sueño.

 

Al llegar al altar mi árabe sonríe tan hermoso como siempre, su mejor accesorio ese par de ojos grises, que son mi perfecta perdición!

 

- Zaid te estrego lo más sagrado que tengo en esta vida… mi hija – le dice mi padre cediendo mi mano a la de Zaid.



Marijo Marino de briceño

Editado: 30.12.2018

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