Mi Piel DÁmara

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La Torna Instintos parte 1

on más de las nueve cuando Drake llama a Evans para decirle que en veinte minutos pasaran a recogernos. El restaurante ha empezado a parecer nuestra propia casa por las horas que llevamos ahí. En algún momento del atardecer nos hemos vuelto a hacer visibles, y me da la impresión de que eso alivia a Elisabeth que está encandilada con Electric Blue. Le hace preguntas y lo observa como si fuera un gatito cachorro que se ha encontrado un callejón. Un gatito con un acento precioso.

Los chicos han vuelto a cenar, aunque parezca imposible después del festín de hace unas horas, y esta vez me he unido a ellos hambrienta. Hemos tomado fajitas y nachos, y unos batidos de chocolate deliciosos de postre.

Electric Blue no ha mencionado a Ozrrat, ni le ha preguntado nada a Evans, pero hago una nota mental de afrontarle sobre ello cuando estemos de vuelta en la escuela. Quiero que se desahogue; incluso alguien como él no necesita.

Hemos creado un verdadero paréntesis de nuestros problemas, en el que hemos hablado solo de tonterías y nos hemos reído ocasionalmente. Sobre todo, cuando a Evans le ha dado por contar nuestras travesuras y cagadas infantiles más pintorescas. Es extraño verle hablar de "nosotros" de nuestra vida antes de, de esa forma; cuando ya creía que lo había olvidado todo; pero creo que lo hace por entretener a Electric Blue. Es su forma de consolarle.

El hecho de que haya tenido que forcejear con él para taparle la boca y de que nos hayamos reído juntos no es más que una consecuencia de eso...no significa nada.

Sigo diciéndome eso, cuando noto que me duele la cara de tanto reírme, y que estoy estúpidamente feliz.

Elisabeth ha encendido la televisión que tienen colgada en el techo en la pared que conduce a los servicios, al ver que llegaban parejas y familias para la cena.

Sintoniza las noticias de las nueve, y no tardo en reconocer a la mujer que está ahí.

Se nos borran las sonrisas al ver a la madre de Ozrrat llorando tras la cámara. Tiene el cuerpo girado hacia el que debe de ser su marido que también está llorando, pero se concentra en acariciarle los hombros.

Se nota que no quieren las cámaras apuntándoles en esos momentos, pero eso es algo que a los reporteros no les interesa. El espectáculo debe continuar, aunque haya unos padres llorando la muerte de su hijo...de hecho es mejor si lloran, es mejor para la audiencia.

Siempre he odiado lo que hace la televisión con las catástrofes. El hecho de que las conviertan en entretenimiento me parece enfermizo.

La voz de una reportera explica que un joven de dieciocho años ha desaparecido del tranquilo barrio de Gotam. Añade que los únicos indicios que ha dejado el desaparecido es una ristra de sangre en el salón de su casa y el mensaje de despedida que dejó en el contestador de su madre esa misma tarde.

No contentos con eso, van y emiten el mensaje para todos los telespectadores.

Se me pone la piel de gallina y se me acelera el corazón al escuchar la voz de Ozrrat distorsionada por el teléfono.

"Mamá, lo siento...vienen a por mí, lo he visto. Por favor, ya no voy a estar para cuidarte, pero no te abandones...hazlo por mí mamá. Te quiero...siempre lo haré"

Me pongo a llorar, deseando tener el mando de la televisión para apagarlo, pero en lugar de eso me subo por la mesa para ir hasta el asiento de Electric Blue y le abrazo.

Evans nos observa serio y en silencio.

La reportera continúa especulando con la posibilidad de que sea un ajuste de cuentas por drogas, o problemas con alguna banda.

—¿Es que no saben que era dámaro? —pregunto indignada, aun abrazada a Electric Blue. No llora, pero permanece mudo y tenso entre mis brazos.

—No, Ozrrat vivía bajo una identidad falsa como humano en Glinen. Su poder era demasiado importante como para mantenerlo en Dámara, siempre lo hacen con los videntes.

No es algo que yo sepa, me imagino qué porque ni mi familia ni yo somos élite, y no nos llega esa clase de información. Ahora entiendo porque se conocían desde pequeños él y Electric Blue. Ambos fueros exiliados a Glinen por sus poderes.

Le abrazo con más fuerza.

—¿Estás bien? —le susurro.

Su respuesta la que me hiela la sangre.

—Sabía que esto iba a ocurrir desde el día que le conocí —su tono es calmado pero débil—. He intentado no amarle, cariño, y he intentado amarle mucho a la vez.

No sé qué decirle...me limito a llorar las lágrimas que el parece no poder soltar y acariciarle la espalda mientras intento que mi llanto no haga ruido.

Por suerte, el telediario tiene tantas tragedias que compartir que no se detienen demasiado en la desaparición de Ozrrat.

Electric Blue se mantiene callado, mientras interrogo a Evans sobre el poder de Ozrrat y como están tan seguros de que el lugar que nos ha indicado nos ayudará a encontrar a los culpables de los ataques.

Evans me explica que Ozrrat recibía imágenes en su cabeza, pero sin poder controlarlas en absoluto. Lo que quiere decir que ve indicios a los que seguir la pista. Como el nombre y el número de la calle en la que algo grande va a ocurrir. Me tiemblan las manos al escucharle, porque sé que es allí donde nos encaminamos.

No puedo evitar mirar a Electric Blue de reojo, preguntándome si Ozrrat no es la última muerte que va a callarse hoy. Si lo ha hecho con su amigo de la infancia, y primer amor, no me chocaría que lo repitiera con cualquiera de nosotros.



Beca Aberdeen

Editado: 12.02.2019

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