Mi Piel DÁmara

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Por Amor parte 1

 

Cuando me despierto a la mañana y los recuerdos de la noche anterior regresan a mi mente, siento cosquillas en el estómago y me ruborizo. Después pongo los ojos en blanco indignada con mi propia reacción. Voy a tener que controlar los sonrojos o emborracharme a diario para manejar la situación con Evans.

Me levanto de la cama y aspiro entre dientes al notar el frío que hace fuera de las mantas. La calefacción debió de apagarse en algún momento de la noche y todo el calor ha fallecido.

Me pongo el pijama, unos calcetines gordos y el abrigo por encima de este, y descorro la cortina con sigilo. Todas las corinas están cerradas menos la de Evans, cuya cama está vacía.

Frunzo el ceño ante mi decepción. Va a ser complicado mostrarme fría y torturarlo, sino consigo pasar ni una hora sin querer correr a sus brazos. Por suerte su ausencia me exime de tener que poner a prueba mi autocontrol.

Cojo mi teléfono y veo que tengo un mensaje de Evans.

Buenos días Maléfica. Dormir solo y en el suelo me ha provocado una lipotimia, estoy en el hospital... vale, no estoy en el hospital... pero mi madre me requería en el pueblo, subiré en cuanto pueda con tráfico de cruasanes.

Le sonrío a la pantalla como una tonta, pero él no está allí para verlo. Será mi pequeño secreto.

El mio de chocolate!!!! El de Cas con azúcar glas y para Dryle... trae todo lo que tengan en la panadería.¡¡¡agota existencias!!!

Me siento sobre el alféizar de mi ventana y me deleito en las maravillosas vistas de la montaña al amanecer. No creo que pueda acostumbrarme nunca a esas vistas. Alzo mi teléfono para inmortalizar ese amanecer blanco, pero antes de hacerlo, vuelve a vibrar.

¿¿¿Dryle????

Me río, y tecleo.

Dryle viene de Drake + Kyle. Es que los shipeo fuertemente... No es ni normal lo mucho que me fascina verlos besarse.

Evans no tarda nada en responderme.

Demasiada información, Baker

Adjunta un GIF de un actor poniendo una mueca de disgusto que me hace reír.

No le respondo a eso, y aprovecho para tomar la foto antes de que el sol se alce más y desaparezcan los tonos del amanecer.

Después apoyo la cabeza en el cristal y contemplo absorta el bonito lugar en el que aún me quedan dos días completos. Creo que hacía tiempo que no me sentía tan bien. Ahora que Evans es consciente de la locura de su padre y puede bloquearle, se ocupará de él y solo voy a tener que preocuparme de Yadra. Pero no estoy sola, tengo a Electric Blue para ayudarme con la Reina.

Se me ocurre algo entonces. Electric Blue ha debido cruzarse con Yadra cuando estaba con Victor Dobrev, ¿me pregunto si ha visto algo de su muerte? ¿Qué puede ver de alguien que es teóricamente inmortal?

Hago una nota mental para preguntárselo, cuando el rabillo de mi ojo capta un movimiento a pie de calle. Me pego más al cristal para curiosear, creyendo que debe tratarse de alguno de los inválidos de otras plantas o cabañas; pero frunzo el ceño al ver de quien se trata.

Karen Armstrong, está cerrando las dos portezuelas exteriores de una especie de sótano que hay en la cabaña contigua a la nuestra.

¿Qué demonios está haciendo la niña a esas horas aquí arriba?

A juzgar por la forma en la que mira de un lado a otro tras cerrar el candado, parece que se trata de algo ilícito. Pero a Karen no se le ocurre mirar hacia arriba y no me ve en la ventana, sino que se mete las manos en los bolsillos como si quisiera aparentar inocencia y camina hacia el lateral de la casa. Hago lo posible por pegarme al cristal y seguir sus movimientos, es entonces cuando veo una furgoneta aproximarse por la calle. Se detiene a la altura de Karen, quien se monta y desaparecen. No he podido ver al conductor, pero sé que hay algo muy extraño en todo eso.

Salto del alféizar de la venta y me coloco las botas sin molestarme en abrocharlas. Voy hasta la alcoba de Electric Blue y me asomo a través de la cortina. Drake y él están dormidos sobre su cama.

—Electric —lo llamo con tono suave pero firme.

Drake levanta la cabeza ceñudo y adormilado.

—¿Qué quieres?

Me retuerzo las manos un tanto ansiosa.

—Creo que está ocurriendo algo.

Drake pestañea como si no lograra verme bien, y se frota los ojos.

Impacientada, rodeo la cama y me cierno sobre la cabeza rubia platino que de lado en la almohada con el cuerpo bocabajo

—Electric —insisto en tono normal.

—Eres una ilusa si creer que vas a despertarle así —me asegura Drake con voz rasposa.

Me empiezo a poner aun más nerviosa.

—Tengo un mal presentimiento —le confieso a Drake y pongo mi mano en el hombro del rubio— ¡Electric, despierta!

El muchacho ni se inmuta.

—Enserio, necesitas una trompeta o algo así para traerle de vuelta —se burla Drake, sin dar importancia a mis palabras.

Es la gota que colma mi vaso. Me pongo de rodillas sobre la espalda de Electric Blue y empiezo a sacudirlo con todas mis fuerza. El joven da un salto de la cama y me mira con sus bonitos ojos azules desconectados de la realidad. Después pestañea y parece reconocerme.



Beca Aberdeen

Editado: 12.02.2019

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