Mi Primer Amor 2

Tamaño de fuente: - +

CAPÍTULO 1: Viviendo con mi padre.

Han pasado dos años de que volví con mi padre, de mis amigos no supe más nada, sí, al principio nos mandabamos mensajes, pero con el tiempo nos fuimos alejando y sobre Zack, él me dejó de insistir, hasta llegar a tal punto de bloquearme de sus redes sociales, no supe más nada de ellos, ni ellos de mi.

Mi padre ahora no es tan estricto como antes, bueno en realidad ahora me deja ir a dormir a las casas de mis amigas, sobre todo a la de Emilia, aunque siempre que me quedo salimos a fiestas y luego volvemos a dormir. Emilia es una amiga y vecina a la vez que vive a dos casas de la mía, cuando se enteró que me había ido a la ciudad se enojó mucho porque no se lo había dicho, y lo se porque estos dos años me lo reprochó bastante.

Estábamos a mitad del verano y me encontraba con Emilia en su casa tomando unas bebidas bien heladas.

—¿Qué te parece si este fin de semana salimos a una fiesta?—preguntó Emilia.

—Me encantaría, pero ya sabes que no me dejaran salir—dije.

—No te preocupes, le decimos que te vas quedar a dormir a casa como siempre—respondió.

—Lo intentaré.

Salí de la casa de Emilia y me fui a la mía, tomé un baño y me senté a cenar. La mujer de mi papá además de ser una bruja no cocinaba muy bien.

—¿Cómo está la comida cariño?— dijo Mariana, la bruja.

—Muy rico cariño—respondió mi papá.

Él siempre tenía miedo que reaccione muy mal si le decía la verdad, ya que era muy loca cuando se enojaba que hasta a mí me daba miedo, así que trataba de mentirle.

—Aún que la próxima podríamos pedir delivery, sabes que no me gusta que te esfuerces tanto.—dijo mi papá.

—No, si yo lo puedo hacer, no hace falta llamar a nadie mientras yo esté.—respondió Mariana.

—¡Papá!—dije interrumpiendo su conversación.

—Si cariño, dime—dijo él.

—¿Este fin de semana puedo ir a dormir a casa de Emilia?—pregunté.

—Esta chica está saliendo mucho cariño, deberías ponerle límites.—dijo Mariana.

¡Ay, la odio! ¡¿Por qué se tenía que meter?!

—Papá, tengo que disfrutar de las vacaciones, por favor.—hable por encima de ella.

—Sí cariño, puedes ir—dijo mi padre y la cara de la bruja se transformó muy seria— es joven, tiene que disfrutar de sus vacaciones.—dijo mi padre y en mi cara se dibujó una sonrisa, mientras que la bruja también sonreía pero falsamente.

Terminamos de comer, lavé los platos (ya que todos teníamos una función en esta casa, cada uno tenía sus días para lavar los platos y la ropa), y me fuí a mi habitación a avisarle a Emilia que me dejaron salir.

—’’¡Te lo dije amiga!¡Sabía que tu papá te iba a dejar!’’—Me dijo Emilia por whatsapp.

___________________________

Llegó el fin de semana y fui a la casa de mi amiga.

—Bien...¿A ver que te puedo prestar?—decía ella mientras miraba su ropero abriendo sus puertas de par en par.

—Lo siento, además de que me tengo que quedar en tu casa para poder salir, tengo que pedirte ropa—dije—si estuviéramos en casa de mamá no sucedería esto.

—No te preocupes, para eso están las amigas—dijo mi amiga—además cuando estemos en la casa de tu mamá tú me prestaras.

—Trato hecho—respondí y nos empezamos a reír.

Sacó sus vestidos, sus tops, pantalones, polleras y casi todo lo que tenía en su placard, nos comenzamos a desvestir y aprobarnos ropas.

—Em, este no, me hace muy gorda—dijo ella usando un vestido blanco y bien ajustados al cuerpo.

—Y en este parezco un árbol de navidad—respondí.

—Es que es un árbol de navidad, es mi disfraz de pequeña—dijo Emilia y reímos a carcajadas.

—¿Saliste de árbol de navidad?—pregunté.

—Yo quería ser un ángel, pero la maestra me dijo que no estaba hecha para ese papel, así que me dió el del árbol.—respondió Emi.

—Ah, pues sí, tenía razón tu maestra y ahora tampoco estás para el papel de ángel—dije y volvimos a reír.

—¡Hola mamasitas!—dijo una chica de cabello lila que entró a la habitación con dos jarras de cervezas.

—¡AAAAH!¡Holaaa!—gritó mi amiga yendo a abrazarla—ella es mi prima Melanie.

—Tú mamá me dijo que esta noche te ibas a una fiesta, asi que te traje estas bellezas—dijo agitando las jarras.

—¿Me imagino que irás con nosotras?—le preguntó Emilia.

—¡Por supuesto que sí!—respondió—Lo siento, no me presenté bien, soy Melanie prima de Emilia y vivo en la ciudad, vine unos días a visitarla—dijo Melanie y me saludo con beso en la mejilla.

Nos terminamos de cambiar, Emilia se puso un top amarillo, con una pollera de jeans, unos zapatos, planchó su cabello y se maquilló, ojos negros y boca roja; Melanie se puedo un vestido negro ajustado al cuerpo, zapatos negros, sus ojos azules que combinaban con su iris que era del mismo color, y su boca de color roja; y yo me puse un top blanco, con una pollera de cuero roja y zapatos blancos, solo me delinié y mis labios los pinté de color rojo mate.



Nerondia M.

Editado: 05.11.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar