Mi Primer Amor 2

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CAPÍTULO 11: Otra vez me escapo.

—Bueno, si quieres puedes ir haciendo el café, yo iré por algo de comer— dijo mientras bajabamos las escaleras. Tomó las llaves que se encontraban colgadas en la pared al final de estas y salió de la casa.

Comencé a revisar sus cosas, bueno en realidad eran las de Alex. Un nudo en mi garganta empezó a aparecer ¿Cómo puedo estar tan tranquila aquí sabiendo que está mi ex? Porque si no me olvido es mi exnovio. Despertar al lado de él, hizo que muchos sentimientos míos se encontraran y la verdad es que duelen. Duele recordar lo tonta que fui por huir de él y de ellos, duele saber que no fui capaz de resolver mis problemas con madurez y escapé de ellos. 

Creo que será mejor que me vaya, no puedo estar cerca de alguien que me hace mal. Me hace mal, porque aún lo amo y se que fue mi decisión que seamos amigos, pero no puedo. No se si podré soportarlo, ya que tendré que reprimir la esperanza de poder volver a estar juntos.

Tomé mi celular y mientras salía de la casa marqué el número de mi mejor amigo. Por suerte alcanzó a atenderlo y le dije que nos reuniéramos en una cafetería que me quedaba de paso.

—Hola, ¿Cómo estás?—preguntó mi amigo al acercarse a saludarme mientras lo esperaba en una de las mesas con un vaso de agua.

—Huí—respondí son el punto fijo al vaso—volví a huir de él y mis sentimientos.

—Angie me llamó anoche y me contó que te fuiste con Zack—le hizo señas a la camarera para que tomara nuestra orden—sabes que no…

—Yo invito—interrumpí sabiendo su respuesta. Se siente al frente mio.

—Gracias—sonrió entre dientes—dos licuados de fresas con medias lunas—me miró para saber si quería eso y asentí. La muchacha tomó la orden y se fue.

—¿Estas bien? Ella me dijo que casi te desmayas.

—La verdad es que no recuerdo nada de lo que sucedió. Esta mañana desperté al la...dou—se que le cuento todo a mi mejor amigo pero, me reprochará por dormir con mi ex.

—Ni te gastes, ya con tu mirada se que dormiste con él—entrecerró sus ojos.

—No hicimos nada, lo juro—levanté mis manos como si fueran a dispararme— y respondiendo a tu pregunta, estoy bien fisicamente, pero me escapé cuando me dejó sola para ir a buscar el desayuno y mi cabeza empezó a dar vueltas con pensamientos y sensaciones raras.

—¿Pero no hicieron nada?

—¡Que no!—entrecerré mis ojos y él largó una sonrisita

—Esta bien, sigue contándome.

—No se pasa por mi mente, pero me acobardo. Cada vez que estoy con él siento que quiero quedarme, pero luego recuerdo nuestro pasado y quiero irme. Quiero salir corriendo y llorar en mi habitación por veinte años.

—No soy bueno dando consejos y lo sabes, pero si hasta ahora el tiempo no curó tu dolor. Lo que tienes que hacer ahora es enfrentar eso que sientes, tal vez hablarlo con él sea una buena idea. No te digo que de una día al otro volverá a ser tu novio, pero creo que una manera de poder sacar ese peso que tienes dentro tuyo—tomó mi mano como consuelo.

—Puede que tengas razón, pero el miedo me impide que haga eso. No se porqué me aferro tanto a él, creo que tengo que aprender a estar sola y es algo que me cuesta mucho.

—Quizás no es tienes que aprender a estar sola, sino es que tienes que aprender a olvidar y superar al pasado.

—¿Sabes? El amor apesta—soltó mi mano y ambos nos echamos a reír.

—Tienes razón, por eso es que siempre estoy soltera—una voz femenina interrumpe nuestro desayuno.

—¡Melanie!—exclamé luego de levantarme bruscamente de mi asiento. Nos abrazamos por unos segundos y volví a mi lugar—ella es una amiga que vive aquí, pero la conocí en el pueblo ya que es la prima de Emilia, la chica que te conté.

—Hola—se saludaron con un beso en la mejilla—un gusto conocerte cariño— conocía esa cara en ella, la hacía cada vez que le atraía alguien de su opuesto sexo.

—El es mi mejor amigo, Lucas y tiene novia—yo siempre celosa de mi amigo, como si estuviera en la relación de él y Angie.

—Cariño, no hace falta que me aclares, no tenía intenciones de nada—muestras sus dientes como respuesta—ya que nos encontramos aquí, tenemos que salir a divertirnos. Conozco muchos lugares buenos.

—No se—recordé la borrachera de anoche, es por eso que dudé.

—Vamos, tenemos que salir. No puedes negarme una invitación, puedes ir con tu amigo y amigas obvio.

—Lo pensaré y te diré.

—Genial—se despidió de nosotros y encaminó hacia otra mesa.

—No esta mal tu amiga—agregó Lucas.

—¡Oye, tienes novia!—vi mi vaso casi vacío asique tomé mi sorbete y se lo lancé.

—¡Ey!Pero no esta mal mirar de vez en cuando—se excusó y me eché a reír. Hasta que tomó de mi licuado y se lo bebió hasta el fondo.



Nerondia M.

Editado: 13.02.2020

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