Mi Primer y Último Amor

Tamaño de fuente: - +

Capitulo 1: “Belén eres para mi”

El cielo brilla como nunca, y mi amor por ti cada vez mas se hace fuerte. puedo notar en el cielo la luz de un hermoso día que espera por ser abierto frente al florecer de un nuevo amor, me encuentro frente a la ventana observando los hermosos claveles del jardín. En mi vaso un poco de café, sin ti, esperando por un sorbo que en poco le ofrecí.

Fui por mi mejor traje con mi abrigo en los brazos mientras saqué mis maletas y salí. Mis deseos solo eran hacerte sonreír así como la vida me sonríe a mí cada vez que estoy cerca sosteniendo tu mano. 

Caminé en busca de un buen detalle para ti, hasta encontrar un ramo de calas, pues son las flores de tu tipo en variedad, blancas, rosa, azules o de cualquier otro color, así de igual forma las flores de mi jardín, por eso llegué hacia la carreta de doña Maide, aquella buen señora que siempre vendía las mejores flores en la ciudad de Ciénaga (Magdalena). Mientras conversaba con la buen señora, le compré un ramo de éstas blancas, tus favoritas, a pesar de la infinidad de colores siempre te has inclinado por estas las cuales llenan de luz y paz tú alma. 

Me acerqué al capitán del barco, un viejo amigo que conseguiría nuestros tiquetes, ya estaba todo preparado, solo faltabas tú, nadie mas que tú. Te esperaba yo en aquel muelle donde nos encontraríamos para escaparnos juntos. 

La gente subía una por una y ya daban aviso que pronto cerrarían las puertas de embarque. Pero luego, algo raro comenzaba a pasar, el cielo comenzó a nublarse y empecé a perder la vista poco a poco, solo veía frente a mi partes borrosas hasta quedar todo oscuro, manteniéndome así por un buen rato, comencé a escuchar voces diciéndome que seria el próximo elegido, no entendía muy bien aquellas voces que en el rato me atormentaban, estaba un poco aturdido de lo que escuchaba, no eran voces normales se oían un poco lejos como si del inframundo se tratara. Por suerte todo volvió a la claridad, las voces me dejaron en el silencio y yo solo me puse de pie, como si nada hubiera ocurrido.

Olvide aquel tormentoso momento, solo lo deje en manos del tiempo y el destino e intente recordar mi propósito en ese instante, sin embargo, a pesar de seguir esperándote tenia la esperanza de podernos escapar por lo que había dicho antes tu padre, él había sido muy claro en decir que si tu y yo estábamos juntos te tendrías que olvidar de tu familia. Y la verdad, es que a veces pienso tanto y me pregunto si en realidad yo te merezco o simplemente es un capricho, pero de igual forma deseo tenerte aquí a mi lado para regalarte un abrazo por lo mucho que te amo. Aunque me encontraba desesperado y con angustia, me puse a imaginar nuestro futuro. ¿Que podría pasar si tu te alejas de tu familia por el resto de tu vida? ¿Acaso era posible que fueras feliz a mi lado teniendo que abandonarlos? quise huir nuevamente al bosque de la soledad el cual me había guardado en sus brazos cada día de mi vida, es ese el cual solo te da tiempo para ti sin preocuparte de nadie entregándote la oportunidad de aprovechar en aventuras, metas y el cumplimiento de muchos sueños, pero a pesar de eso dicen que el amor es muy fuerte y sin el no hay vida y ahora se lo que es la felicidad, nunca antes había sentido un gran amor como en mi había nacido por ti. Y a pesar de todos los problemas, el que me hubieras escogido a mí antes que a tu familia me hacía creer que yo era importante para ti. Seguí imaginando mil cosas, mientras en un instante fuiste acercándote hacia mí, allí estabas, con tu vestido rosa, largo hasta los tobillos con una cola hermosa que arrastraba entre sus pies, y aquel cabello largo tomado de la mano con el viento saluda entre sus rasgos a la multitud que se encontraba en ese momento, no podía creer que por fin te tenía en mis brazos, era como un sueño cumplido y sentía en mí que esta vez no había perdido, te abracé, en el instante pude sentir tu suave respiración sin mencionar el latir de tu corazón, susurre a tu oído: “Eres mi todo, quiero que seas solo para mi y yo para ti” –Mientras poco a poco nos fuimos acercando rozamos nuestros labios, como niños jugábamos en un lazo de unión desahogando la pasión que dentro guardábamos buscando tener ese bonito momento que vivíamos solo tu y yo hasta que por fin, ¡te besé!... Era como si me hubiera elevado al cielo sin siquiera despegar del suelo, sentí tus besos húmedos, al igual que tu dulce lengua pasar por mis labios y de la misma manera nuestras bocas unidas formaban aquel lazo de pasión jugando entre si, pero aunque todo fuese hermoso…

Luego todo desapareció, tus labios se alejaban de mí, poco a poco el cielo se nublaba nuevamente y tapaba toda la luz que nos iluminaba hasta que abrí los ojos y desperté… Era mi perro, me había despertado para que jugara con él, “Pero que torpe soy” –Pensé, ¿Cómo podría creer que alguien como tu estaría con alguien como yo? ¿Cómo hacerlo, si no era capaz de decirte una palabra? ¡Que ironía!... me levanté airado por haberte perdido otra vez. Pero con ánimo saque a pasear a Tobby, no había nada que perder si nunca has sido mía, sin mas preámbulos me bañe y me vestí, le di de comer un poco a mi perro querido y para mí sólo tome una manzana y así salí con la misma rutina de siempre pero con la cara en alto buscando una salida a encontrarle un sentido a la vida con el fin de llenar mi vacío existencial, ese mismo que el pasado había sembrado en mí. Al pasar por tu casa observe tu mirada desde la ventana que esperaba ver el amanecer, como siempre lucias hermosa y el brillo de tus ojos iluminaba mi día, eran las 4:40 AM, salía a trotar con Tobby cada mañana antes de ir a la escuela como siempre acostumbraba además de verte allí, lucida con tu cabello castaño y ojos color café, esos ojos de perla. Aunque no te tenga y no sepas lo que siento por ti, siempre te llevaré en mi corazón hasta que el tuyo lata por mí. Camine por las hermosas calles de ciénaga disfrutando de la poca luz del cielo apuntando en mí pues estaba un poco oscuro aún, y no faltaba lo extraño siempre en mí, presentía yo algo detrás de mí, como si alguien siguiera mis pasos, pero nunca veía nada solo la ilusión de sombras en mi cabeza que luego ya no estaban.



JAMB

#366 en Fantasía
#1056 en Novela romántica

En el texto hay: el primer amor, transgresores

Editado: 07.01.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar