Mi príncipe no tan azul

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 5

      Rachel llego corriendo (bueno a decir verdad caminando con algo de trabajo) al patio de la escuela haciendo caso omiso de las indicaciones de la doctora Benet, pero para su sorpresa ya no quedaba nadie. Maldita sea- pensó –si no me hubiera demorado por el yeso seguro hubiera llegado a tiempo para parar a esos dos locos. De todos modos ya no había nada que hacer, ya no quedaba nadie, todos se habían ido al finalizar la pelea. Rachel se tomó un momento para mirar a su alrededor, el patio era todo un desastre y eso hizo que se sintiera un tanto inquieta, después de todo se sentía algo culpable. 
-¡He tú! ¿Te sientes bien? ¿Estas herida?- le grito una chica que se encontraba a pocos metros de ella, que, por lo visto era una de las que había quedado en el desolado patio tras la pelea.
-Sí, estoy bien ¿puedo preguntar cuál es tu nombre?
-Me llamo Camila Marvell ¿Qué hay de ti?
-Soy Rachel Green, escucha Camila ¿viste lo que paso aquí?
-O si, hubo una pelea  entre dos chicos súper guapos, todos no hacen más que hablar de eso- Camila miro un momento a Rachel y bajando un poco la voz agrego- se comenta que la pelea fue debido a una chica.
-¿Una chica?- Rachel había comenzado a sudar ligeramente- ¿Estas segura?
-No podría asegurarlo, pero… ¿es que acaso existe otro motivo por el cual unos chicos tan hermosos puedan tener semejante pelea?
-No lo sé, quizás haya sido una diferencia de opiniones, sabes que los chicos son algo brutos como para resolver los problemas mediante palabras.
-Quizás tengas razón y yo este sacando conclusiones precipitadas, pero mi olfato dice que esto fue algo más que una simple diferencia de opiniones.
-Puede que sea cierto, pero en tal caso investigar más allá no creo que sea de nuestra incumbencia- agrego algo molesta.
-Tienes razón, no lo es, pero apostaría lo que fuera a que dentro de poco se demostrara que yo tengo razón.
-¿Cómo se demostraría? Digo, si se puede saber.
-Fácil, solo debo esperar y ver a cuál es la chica que ambos quieren cortejar.
-¿En serio crees que exista tal chica? 
-Podría jurarlo.
-Ten cuidado Camila, estas demasiado emocionada con el tema y quizás te lleves una decepción.
-¿Decepción? Que hables así solo puede significar una cosa, y es que tú sabes el verdadero motivo de la pelea ¿me equivoco?
-Sí, y no sabes cuánto, no sé ni tengo el menor interés en averiguar el motivo de la pelea entre esos dos.
-¿Estas segura? Porque hace rato cuando viniste a preguntarme te veías bastante interesada.
-Eso era completamente diferente.
-¿Diferente? En qué sentido.
-Mira mejor olvídalo, tengo algo de prisa ¿sabes adonde fueron los jóvenes después de la pelea?
-¿Ves lo que te digo? Ahora te muestras interesada en los chicos una vez más, yo creo que tú sabes más de lo que dices.
-Te equivocas, yo no sé nada que no sepas tú, entonces ¿me vas a decir o no?
-No me mal entiendas Rachel, nunca dije que no te lo fuera a decir, simplemente quería expresar mi punto de vista.
-¿entonces?...
-Luego de la pelea el señor King los llevo a ambos a la dirección, creo que van a expulsarlos.
-¿Expulsarlos? Pero eso es terrible- en la cara de Rachel se podía observar claramente la angustia que esa idea le causaba.
-¿Por qué te importa de todos modos?
-Por nada en especial, muchas gracia Camila.
-No hay de que, espero volver a verte pronto.
-Así será, que tengas un buen día. 
         Rachel se encamino lo mas rápido que podía hacia la oficina del señor King, bien era ya conocido por todos el mal carácter del director y en vista de que los chicos habían roto una regla fundamental de la escuela Rachel se temio lo peor. Iba tan concentrada en caminar deprisa sin perder el equilibrio y caer debido al yeso que no se percató de la persona que tenía delante hasta que se dio de narices contra ella y hubiese ido a parar al suelo si unos fuertes brazos no la hubiesen sostenido.
-Oye mira por donde caminas -para su desgracia Rachel reconocería esa voz en cualquier parte, muerta de vergüenza levantó la cabeza para encontrarse con el rostro enojado de Williams -casi te matas.
-Lo siento -fue a lo único que atinó a decir, se quedó sumamente sorprendida al ver lo golpeado que venía -la verdad es que yo....
-Parece que tienes un gusto especial por terminar siempre en el suelo -dijo Will en tono burlón haciendo que Rachel se enojara.
-¡Eso no es verdad! -intentó separarse bruscamente de él que aún la sostenía pero Will se lo impidió fortaleciendo su agarre y tomandola de la barbilla con su mano libre. Rachel sentía como su corazón latia tan freneticamente que parecía que iba a salirsele del pecho, era increible como ese idiota conseguía perturbarla tanto. 
-¿O es que solo pasa conmigo? -y en susurro junto a su oreja solo para que ella lo oyera agregó -¿Es algún tipo de intento por llamar mi atención? 
-¡¿Llamar tu atención?! Pero quien diablos te cres que eres ¡preferiria morir antes que salir con alguien como tú! 
-¿Es eso cierto? -dijo él acercando su cara a la de ella, ahora sus bocas se encontraban solo a escasos centimetros -Entonces por que venías corriendo detras de mi.
-¡No corria detras de ti!.... solo queria saber si el señor King los había expulsado.... estaba preocupada -un brillo inesperado cruzó por los ojos de William pero solo duró una fracción de segundo porque rapidamente su mirada se oscureció y soltandola agregó. 
-Por supuesto, debias de estar muy preocupada por tu novio.
-Jackson no es mi novio y lo sabes -dijo Rachel con los ojos chispeantes por la furia -y aunque lo fuera eso es solo problema mío, además tu dijiste que fingiera no conocerte -Will se quedó un momento en silencio como si lo meditara.
-Es verdad lo que dije, pero en vista de que no paras de perseguirme e incluso me han golpeado por ti, supongo que eres mas problema mio de lo que me gustaría. 
-¡¿Perseguirte?! ¡¿Yo perseguirte?! Tienes que estar de broma y que sepas que desde este momento te libero de cualquier tipo de obligación que pienses que tienes conmigo, no quiero tener nada que ver contigo -William fingió estar dolido y se puso una mano en el pecho con dramatismo.
-¿No? Me rompes el corazón y yo que pensaba que esto podría ser el inicio de una bella amistad.
-Solo déjame en paz -dijo Rachel mientras se volteaba y comenzaba alejarse pero una mano la detuvo.
-¿A donde crees que vas? -preguntó Will con el seño fruncido.
-Pues a mi casa, estoy de baja por lo del yeso, no podré volver en al menos una semana.
-Muy bien, te llevo -declaró él. 
-Muchas gracias por la oferta -dijo ella con asentuado sarcasmo -pero creo que prefiero irme con Jack.
-No te irás con él. 
-Tu a mi no me dices que hacer y definitivamente no voy a permitir que tu me lleves.
-Antes no pareció molestarte tanto la idea -dijo Will levantando una seja.
-Antes fue una cuestión de vida o muerte y creo recordar que me dejaste bastante claro que no era bienvenida en tu auto.
-Las cosas pueden malinterpretarse.
-Oh pero estoy segura de que no malinterprete nada.... y ahora si me disculpas.... -intentó liberarse de su agarre pero William era mucho mas fuerte que ella.
-Ya te dije que no te irás con el tal Jackson.
-¡No puedes obligarme a que valla contigo! 
-¿Quieres apostar? -dijo Will con una mirada peligrosa que hizo estremecer a Rachel y sin previo aviso la cargó y comenzó a caminar con ella en brazos hacia su auto.
-¡Pero que diablos crees que haces! ¡Bajame ahora mismo idiota! -dijo ella mientras no dejaba de patalear.
-En un minuto, mi auto esta alli mismo.
       Rachel miró hacia el frente y vio un reluciente Mercedes negro estacionado comodamente en una sección individual del aparcamiento y olvidando su enfado lo miró intrigada.
-¿Tu auto no era un ferrari? -el solo la observó extañado antes de soltar una estrondorosa risa.
-Preciosa harías bien en recordar que yo tengo más de un auto -En ese momento Rachel se sintió muy idiota ¡Por supuesto que tenía más de un auto! ¡El tipo era riquísimo! Instintivamente su mente voló a cuando ella había intentado ofrecerle dinero para que la llevara y su cara se puso roja de vergüenza ¡Ofrecerle dinero a él! Tenía que ser en verdad gilipollas, pero en su defensa hay que admitir que cuando ocurrió lo del dinero ella no sabía quién era él. Odiaba a los tipos de su clase,  que se creían que solo por tener dinero eran los reyes del mundo, asi que recuperando su enfado le espetó. 
-Por supuesto, que tonta yo, es obvio que necesitas ir por ahí haciendo alarde a tu dinero y posición social para sentirte bien -dijo Rachel mientras se dejaba acomodar por el en el asiento del copiloto.
-Yo no hago alarde de mi dinero, pero ya que lo tengo ¿acaso no debería usarlo? -su expresión era inescrutable.
-Pero no te vendria nada mal ser un poco más humilde -dijo ella con los ojos chispeandole de furia.
-La humildad es para los pobres, un Lockhard jamás será alguien humilde. 
-El dinero no lo compra todo.
-Te equivocas, vivimos en un mundo corrupto, he visto a personas cambiar completamente sus principios con solo ver un buen fajo de billetes.
-Pareces estar muy seguro.
-Lo estoy, el dinero lo compra todo, he incluso.... -agregó dirigiendole una mirada lasciva -la compañia.
-De una ramera en el mejor de los casos -Rachel no podía creer lo que oía ¿sería cierto que él pensara así? 
-No, de una ramera no -dijo el mientras la observaba -por ejemplo ¿cuanto quisieras por pasar la noche conmigo? -la bofetada vino tan de prisa que practicamente no la vio, pero que resonó en todo el espacio vacío del auto.
-¡Como te atreves! Eres un.....-levantó la mano para propinarle otro golpe pero el se la atrapó en el acto sin la menor delicadeza.
-No vuelvas a hacer eso, vuelve a golpearme y no respondo -ella se quedó sin habla, intentó retirar la mano pero él no se lo permitió, solo acercó su rostro al de ella como si fuese a besarla y Rachel se tensó ¡Oh dios! Debería estar penado por la ley ser tan guapo.
-Fue tu culpa por....-comenzó a decir ella nerviosa pero el no la dejó continuar.
-¿Por qué? ¿Acaso te he ofendido? -y acercándose más agregó -¿Tanto te disgustaría pasar la noche conmigo?
-Yo.....-Rachel iba a replicar pero no conseguía que de su boca saliera nada inteligente.
-Creo que voy a comprobarlo- Antes de Rachel tuviera tiempo de meditar el significado de sus palabras él  la rodeo con los brazos y la besó apasionadamente. El contacto de sus labios con los de ella era tan maravilloso que sintió que la piernas le flaqueaban. Quería agarrarse a él,  devolverle el beso y estaba a punto de ceder a sus instintos cuando recordó con quién estaba. ¡Pero que diablos estaba haciendo! ¿Acaso había perdido la razón? Sin permitirle que siguiera adelante lo empujó con brusquedad y se apartó, él la miró sorprendido.
-¿Que rayos crees que estas haciendo? -le soltó ella mientras intentaba recuperar el aliento. Williams parecia igualmente anonadado pero en seguida se recuperó. 
-Te he besado ¿acaso no te ha gustado? -dijo el en tono burlón -porque hace rato parecias estar disfrutandolo bastante como para venir ahora a hacerte la niña ofendida.
-¡Como te atreves! Tu..... -le empezó a gritar ella pero él la interrumpió. 
-Si ya lo se, soy un idiota, imbécil, mal nacido- él la miró a los ojos divertido -¿se me queda algo?
-¡No vuelvas a tocarme nunca!
-Tranquila preciosa, para tu tranquilidad te diré que no eres mi tipo -¿Que no era su tipo? Rachel estaba indignada ¿y este que se creía? 
-Pues para tu información tu tampoco eres mi tipo, tu solo contacto me repugna -esto último lo dijo con la intención de herirlo, pero al parecer su intento había pasado inadvertido ya que él parecía más bien divertido.
-Muy bien, ya que estamos de acuerdo en ese punto, creo que lo mejor será que olvidemos lo que ha pasado aquí puesto que no volverá a repetirse.
-Por mi perfecto.
       El resto del camino lo hicieron en silencio, Rachel estaba demasiado enojada como para dirigirle la palabra y él simplemente la ignoraba. Después de un rato el aparcó el coche frente a su casa, se bajó, dió la vuelta y le abrió la puerta del copiloto mientras le tendía la mano. En ese mometo, mientras tomaba su mano para bajar se dió cuenta de algo que hasta el momento le había pasado inadvertido. 
-¿Como sabías dónde vivo? No recuerdo haberte dado la dirección -él sólo se encogió de hombros y ayudandola a salir del auto le dijo.
-Preciosa, yo lo se todo -ese comentario volvió a irritar a Rachel ¡Es que no podía estar ni 5 minutos con él sin discutir!
-Oh si claro -dijo con ironía -Apuesto a que moviste algunos contactos para averiguar donde vivo -por primera vez desde hace mucho ella sonrió -¿sabes? Eso podría considerarse acoso -bromeó pero él parecia tener la cabeza en otro lugar.
-Podría acostumbrarme a esto -ella le miró sin comprender.
-¿A que?
-A verte reír, tienes una sonrisa hermosa, deberías hacerlo más a menudo -ella se ruborizó pero rápidamente volvió a tomar el control de si misma.
-No te entiendo, pensé que ni siquiera te caía bien.
-Y estas en lo cierto, no me caes bien, pero eso no quita que no sepa apreciar tus...."cualidades" -ella iba a replicar indignada cuando alguien los interrumpió. 
-¿Rachel? ¿Eres tu? -Preguntó Miguel saliendo de la casa y observandola exclamó -¡¿Pero que diablos te ha pasado?!
-Me he resvalado.
-Te han puesto un yeso ¿Te encuentras bien? -habló Miguel intentando esconder su preocupación pero sin conseguirlo.
-Ten cuidado pilluelo -dijo ella con humor -o empezaré a pensar que te preocupas por mi -rápidamente el reaccionó. 
-¿Preocuparme por ti? ¿Es que te has vuelto loca? -dijo el frunciendo el seño -Solo preguntaba....
-Si claro.....
-¿Y este pequeñuelo tan mono quién es? -preguntó Williams mirando a Rachel. No tenía ni idea de que ella tuviese hermanos. Ella iba contestar pero Miguel saltó ofendido.
-Me llamo Miguel y para tu información quien quiera que seas no soy ningún pequeñuelo mi mamá dice que ya soy todo un hombresito.
-En ese caso mis disculpas -Williams hizo un ademán de reverencia y el niño apenas podía contener la risa -está más que claro que no eres ningún pequeñuelo sino todo un hombretón.
-Por supuesto que sí -Miguel le miró orgulloso -por ejemplo ahora mismo que mamá está de viaje me toca a mi mantener en orden la casa -Will le miró sorprendido.
-¿Tu madre no está? 
-No, anda de viaje.
-Miguel...-el tono que empleo Rachel fue una clara advertencia pero tanto Will como el niño decidieron ignorarlo.
-¿Cuándo vuelve? -preguntó Williams claramente ansioso.
-La sem....-empezó a decir el pequeño pero Rachel lo cortó. 
-No es asunto tuyo -dijo ella y Will la miró molesto.
-¡Por supuesto que sí! ¿Si tu madre no está quién piensas que va a atenderte a ti y a tu hermano? Tu claramente no puedes.
-Te repito que no es asunto tuyo....-Rachel hablaba con voz pausada y calmada -ya nos las arreglaremos.
-¿Que ya se las arreglarán? ¿No esperarás acaso que los deje aqui solo? ¿o si? -él estaba visiblemente alterado y ella no lograba comprender el motivo.
-¿Por que no? Ya lo has hecho antes ¿o no?
-¡Por dios Rachel! ¡Deja de ser así! 
-¡Asi como! -gritó. 
-¡Tan testaruda! ¡Deja de echarme las cosas en cara! ¡Actuas como si todo hubiese sido mi culpa!
-¡Y en que sentido según tú algo de lo que ha pasado ha sido culpa mía! 
-¡Tampoco mía! Te recuerdo que te llevé hasta la escuela y que después tenía toda la intención de ayudarte pero tu no me dejaste.
--¡¡Después de que me dijiste que fingiera no conocerte!! -la tensión era palpable en el ambiente.
-Eso fue completamente diferente.
-No importa, antes no necesitaba tu ayuda y ahora tampoco -Rachel se sentía demasiado cansada para discutir, había sido un día muy largo -como dije te libero de cualquier tipo de compromiso que puedas tener conmigo.
-Rachel....-empezó a decir Miguel un poco asustado, no era muy común ver a su hermana mayor gritando.
-Ahora por favor vete -dijo ella ignorando completamente a Miguel mientras se sostenía de una de las columnas del porche, se sentía extañamente débil, cosa que no le pasó inadvertida a Williams. 
-Rachel ¿te encuentras bien? -dijo este preocupado, ella se veía demasiado pálida para su gusto.
-Si.... me encuentro perfec.....-no pudo seguir ya que todo se le puso negro y lo último que supo antes de perder el conocimiento fue el sonido del estrondoroso grito de Miguel y la calidez de los brasos que la envolvían. 
 



Mary

#571 en Joven Adulto
#1830 en Novela romántica

En el texto hay: romance, comedia, amorodio

Editado: 24.05.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar