Mi príncipe no tan azul

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Capítulo 8

      Dos semanas, habían pasado dos semanas enteras en las que Rachel no había podido salir de su casa producto al yeso. Pero gracias a dios ayer mismo se lo habían quitado y ya podía volver a la escuela. Habían sido las dos peores semanas de su vida, en las que se había aburrido enormemente. Extrañaba un montón a sus amigas, aunque ellas habían ido a visitarla en algunas ocasiones, no era lo mismo. Incluso Jackson había ido a visitarla y le llevó flores, el único que no había ido era él..... Se había pasado dos semanas enteras sin tener noticias suyas, desde esa llamada por teléfono que habían mantenido no había vuelto a saber de él,  era como si se lo hubiese tragado la tierra. 
         Por otro lado su madre y hermanos a pesar de lo que hubiese podido pensar la habían ayudado muchísimo. Aún recordaba como se puso su madre cuando la encontró una semana antes en cama y con cabestrillo, había puesto el grito en el cielo y por si fuera poco la versión de los hechos de Miguel era super exagerada, lo único que había conseguido era poner a su madre más nerviosa.
        De un salto se levantó de la cama y comenzó a arreglarse, tenía un largo día por delante, había perdido demasiadas clases y era necesario que las recuperase. Ya estaba casi lista y se disponía a coger su bolso para irse cuando dos pequeñas bolas de humo entraron corriendo en su habitación. 
-¡Buenos días hermanita! -dijeron Joey y Miguel a una voz con una sonrisa pícara en el rostro.
-¿Que quereis? 
-Nada.... solo pasábamos a saludar -dijo Joey mientras se tiraba en la cama.
-No me lo creo, vosotros dos siempre estais tramando algo.
-Vaya por dios, pero que mala voluntad nos tiene nuestra propia hermana -Miguel se fingió ofendido.
-Pues sabed que os la habeis ganado a pulso y ahora si me disculpais tengo que irme a la escuela -Rachel fue a abrir la puerta y les hizo señas a los niños de que se fueran.
-¿Es tu novio? -preguntó Joey de forma casual.
-¿Quién? 
-El tipo ese con el que Miguel dice que estabas hace días, según él ese joven fue el que te trajo a casa e incluso te cuido y preparo la cena, eso sin mencionar que hasta contrató a una persona para que te cuidase -Rachel se sonrojó ante las afirmaciones de su hermano.
-Por supuesto que no ¿de donde sacais todo eso? Williams y yo ni siquiera nos llevamos bien.
-Pues a mi no me pareció eso -contra atacó Miguel. 
-Me da igual lo que te haya parecido, asi son las cosas ¡Deja de inventar historias absurdas!
-Ok ok ok tranquila, tampoco es que sea asunto nuestro de todos modos, solo preguntábamos -le dijo Joey mientras le giñaba un ojo a su hermano.
-¡Pues dejad de preguntar!
-Como quieras....
-Bueno si eso era todo sabed que sois libres de marcharos de mi habitación ¿Mamá no tendría que estarlos llevando a la escuela?...... ¡MAMÁ! -gritó Rachel pero nadie le respondió así que miró a sus hermanos con cara de circunstancias -¿dónde está mamá? 
-Ha tenido que irse temprano al trabajo -le explicó Joey.
-¿Y quien va a llevarlos a la escuela?
-¿Acaso no es obvio? -le dijo Miguel -Por supuesto que tú, ya te encuentras bien ¿o no?
-¿Yo? Increíble ¿sabeis cuanto me va a atrasar eso?
-Haberte levantado más temprano, ahora no nos culpes.
-Joey te advierto que no pongas a prueba mi paciencia -le dijo Rachel irritada, tener que llevar a los gemelos no estaba en sus planes.
-Vale lo siento, menudo carácter.
-Bueno, coged vuetras cosas, debemos irnos ya -Rachel tomó a Joey de la mano y salió por la puerta seguida de Miguel que murmuraba por lo bajo.
      La escuela de los gemelos no quedaba lo que se puede considerar lejos, solo a unos 10 minutos a pie, el problema era que se encontraba en dirección contraria del instituto de Rachel y la desviaba mucho. Esto conllevó a que como era de esperar llegara retrasada a la primera clase y tuviera que hacer maravillas para poder entrar en el laboratorio de biología sin ser vista. Pero al final sus intentos no valieron de mucho pues el profesor la atrapó y tuvo que escuchar todo el regaño.
      El día, como siempre, pasó terriblemente lento. Tanto así que cuando tocó el timbre del almuerzo Rachel estaba prácticamente a punto del desmayo. Sin esperar demasiado recogió sus cosas y se dirigió al comedor para encontrarse con sus amigas. Sin poder evitarlo se preguntó que estaría haciendo Williams, no lo había visto en todo el día y por alguna razón eso la ponía inquieta. Rápidamente desechó sus pensamientos, era obvio que el no se preocupaba por ella si no había ido a verla en dos semanas completas. Seguramente las atenciones que le había propiciado habían sido solo a causa de la culpa y ya se debería haber olvidado de ella. Al final tampoco se conocían tanto, incluso él tenía problemas para recordar su nombre en la mayoría de las ocasiones, siempre la andaba llamando "preciosa", seguramente eso lo utilizaba cuando no recordaba el nombre de las chicas con las que salía. Y por si fuera poco ella no era ni siquiera una de esas chicas, como él mismo habia dicho no cumplia los requisitos. Tampoco era que le importase, si él estaba decidido a ignorar su existencia pues ella también. 
        Pensando en todo esto llegó al comedor y fue directamente a sentarse a la mesa del fondo donde la esperaban Sarah y Denise con sus bandejas.
-¿Y tu comida? -le preguntó Denise en cuanto se sentó a la mesa.
-La verdad es que no tengo hambre.
-¿Estás a régimen? -dijo Sarah observando detenidamente a Rachel con extrañeza. 
-No, no estoy a régimen pero no tengo mucha hambre, luego comeré algo.
-¿Segura? -Denise desconfiaba un poco.
-Si tranquila, no te preocupes -Rachel sabía que sus amigas solo se preocupaban por ella pero a veces podían llegar a ser agobiantes -¿Como les ha ido el día? 
-¡Perfecto! -dijo Sarah con una sonrisa de oreja a oreja -Increíblemente me han puesto un 10 en matemáticas, aún no puedo creermelo.
-Te lo mereces, has estudido mucho -la alabó Rachel.
-Nunca lo habría conseguido de no ser por Denise, ella me ayudó a repasar.
-Y debo decir que a pesar de todo Sarah es una alumna muy aplicada -contestó la aludida.
-Si es verdad, ella.... 
-Hola chicas ¿que tal estais? -interrumpio Jackson que se había acercado sin ser visto y sentado en la silla libre al lado de Rachel.
-Muy bien Jack -le saludo Rachel -Aquí estabamos felicitando a Sarah por su 10 en mates.
-¿Sarah? ¿10 en mates? -Jack se hizo el sorprendido y la señaló -¿Hablais de esta Sarah?
-¿Conoces a alguna otra imbécil? -le dijo Denise de mal humor.
-No es eso, es que me he sorprendido.
-Denise es una excelente profesora -se defendió Sarah -si nos ponemos quizás podamos hacer que hasta tu subas tus notas.
-Perdería el tiempo, he descubierto que los jugadores de fútbol americano no tienen cerebro -dijo Denise con una mirada de suficiencia.
-Si, son todo unos musculitos -estuvo de acuerdo Rachel.
-¿Insinuais algo? -Jackson las miró una por una.
-Para nada -dijeron las tres al mismo tiempo y los cuatro rompieron a reír. 
-Y bueno Jack ¿que cuentas? -preguntó Sarah curiosa.
-Oh si, venía a ver si os habías enterado del baile.
-¿Baile? ¿Que baile? -se interesó Rachel.
-El baile anual de primavera, va a ser la semana que viene, ya casi todos tienen pareja -explicó Jack y Rachel se encontró preguntandose si Williams ya tendría pareja.
-Ah ese baile, Carlos me ha invitado esta mañana a que fuera con él y le he dicho que si -comentó Denise con una sonrisa radiante.
-Yo también voy con Lucas -dijo Sarah -pero ahora que lo pienso Rachel no ha estado viniendo a la escuela y por eso no debe haberse enterado.
-No, no sabia nada -concordó Rachel.
-Y bien....¿Tienes a alguien en mente? -quiso saber Jackson.
-¿En mente para que? -Rachel se hizo la tonta.
-Obviamente que para ir al baile -le aclaró Denise.
-Oh eso, no, no tengo a na.... -no pudo continuar pues en ese momento su mirada se dirigió a la puerta por la que entraba Williams con unos amigos. Por un momento sus miradas se cruzaron y él le giño un ojo.
-Tierra llamando a Rachel -bromeó Jackson -te has quedado embobada.
-Lo siento -se disculpó esta -¿que decías? 
-Te he preguntado si querías ir conmigo al baile -le dijo Jack esperanzado, pero Rachel apenas lo oyó ya que estaba pendiente de como Williams le decia algo a sus amigos que ya se habían sentado en una mesa y empezaba a acercarse a ella.
-Jackson,  me alegra que me lo hayas pedido pero yo....
-Tranquila, no digas nada, solo piensalo ¿si? -ella solo asintió con la cabeza.
-Buenos días señoritas -saludó Williams que había llegado a la mesa sin quitarle la vista a Rachel.
-¿Que quieres aquí? -le espetó Jackson de mal humor.
-Pasaba por aquí y se me ocurrió llegar a saludar, es buena educación -le respondió Will sin alterarse -aunque claro, que hago yo hablandole de buenos modales a alguien que no sabe ni siquiera el significado de la palabra.
-Quizás esa palabra no la conozca, pero hay muchas otras que me gustaría enseñarte -dijo Jack mientras apretaba los dientes y cerraba los puños.
-Dudo mucho que alguien como tu pueda enseñarme algo a mi.
-¡¿Quieres que lo comprobemos?! -le gritó Jackson poniendose de pie.
-¿Sabes cual es tu problema? Que eres demasiado impulsivo- le dijo Will con una mirada cargada de ira- aunque claro, no se que esperaba de un deportista sin cerebro, aún no se que vio Rachel en alguien como tu.....
-¡Repite eso! -Jack lo había cogido del cuello de la camisa con furia.
-¿Qué? ¿También estás sordo? -Will ni siquiera se había inmutado.
-¡Te voy a......!
-¡Bueno vale ya! -interrumpió Rachel irritada -¿acaso sois niños pequeños? ¡Parad de pelear de una vez!
-Ha empezado él -se defendió Williams -yo solo pasaba a saludar.
-Tienes razón Rachel -dijo Jack mientras soltaba a Will -nos hemos comportado como dos niños, lo siento.
-Lo dirás por ti.
-¡Will basta ya! -le gritó Rachel.
-Como quieras preciosa.
-No le digas así -le espetó Jackson. 
-¿Por qué? ¿Vas a hacer algo?
-¡Ya está bien! -Denise pensó que ya era hora de intervenir -¿Acaso no habeis oido a Rachel? ¡Dejad de pelear! Parece mentira.....
-Jackson ¿no tienes entrenamiento ahora? -le preguntó Sarah para intentar suavizar las cosas.
-Si, mejor me voy, que tengais buena tarde.
-Si eso, vete de aquí -Jack ignoró completamente el comentario de Williams y como una fiera salió del comedor, encontrarse con el burguesito siempre lo ponía de mal humor.
-Finalmente se fue -comentó Will cuando Jackson ya había desaparecido -no se como lo aguantais.
-¿Que buscas aqui Williams? -le preguntó Rachel no muy amigable y Sarah y Denise no sabían donde meterse.
-Veo que no estás comiendo -le dijo Will ignorandola mientras miraba hacia la mesa -¿Te sientes bien?
-Estoy perfecta, solo no tenía hambre -respondió ella y Will frunció el seño.
-No deberías dejar de comer, no es bueno para tu recuperación.
-Ya estoy completamente recuperada, no es necesario que te preocupes.
-Pero lo hago.
-No deberías, como tu mismo has dicho muchas veces no soy tu responsabilidad -la tensión se podía cortar con un cuchillo y Sarah y Denise comprendían cuando empezaban a sobrar.
-Oye Rachel, Denise y yo nos vamos, es que aún tenemos que pasar por la biblioteca a hacer un trabajo -le dijo Sarah. 
-¿Un trabajo? ¿Que trabajo? -preguntó inocentemente Rachel que aún no había entendido.
-Uno de historia y yo quiero ayudar a Sarah con el comienzo.....-explicó Denise sin saber muy bien que decir por primera vez.
-Bueno nos vamos -se despidió rápidamente Sarah y las dos salieron volando del comedor dejando a Rachel con la boca abierta.
-Vaya, esa si que ha sido una retirada con estilo -comentó Williams mientras se sentaba a la mesa ahora casi vacía. 
-¿A que te refieres? -preguntó Rachel sin entender.
-A tus amigas, te han dejado colgada.
-¡Claro que no! Sarah y Denise nunca harían eso.
-Si tu lo dices.....
-¡Lo sé! -dijo ella con convicción. 
-Da igual....-dijo él como ofrenda de paz- es bueno volver a verte.
-¿Seguro? -dijo ella sin creérselo -Porque no te vi ir a visitarme ni un solo día. 
-¿Y eso te molestó? -dijo Will en tono salamero. 
-¡Por supuesto que no! ¿Quién te crees? Solo decía que si te hubieras interesado por verme podrías haber ido a mi casa.
-Lo siento -dijo simplemente él -He estado.....ocupado.
-Ya te he dicho que no importa -dijo ella con intención de cambiar de tema.
-Te equivocas, si importa, a ti te importa -el la miraba fijamente y ella se sonrojó. 
-Este....yo....
-Espera aquí un segundo -la interrumpió él mientras se levantaba y ella supiró aliviada. En un momento estuvo de vuelta con una bandeja de comida en las manos y Rachel lo miró sorprendida.
-¿No habías comido ya?
-No es para mi -le aclaró él -es para ti.
-¿Para mi?
-Si, tienes que comer.
-Ya te he dicho que no tengo hambre.
-Me da igual -aseguró él y Rachel lo miró enojada.
-No eres mi padre, déjame en paz.
-Por alguna extraña razón he descubierto que no puedo, ahora come -eso sonó claramente como una orden y a Rachel no le gustaba que nadie le ordenase nada.
-Que no -dijo firme.
-Oh venga -exclamó el exasperado -¿es que tenemos que discutir por cada maldita cosa?
-¿Insinuas que es mi culpa? 
-No insinuo nada, solo quiero que comas algo ¿si? -el tono tan condecendiete que utilizó logró convencerla.
-Bien -dijo sin ganas y tomó la bandeja que él le ofrecía. 
-Gracias -dijo Will con una sonrisa. 
-¿Te enteraste de lo del baile de primavera?
-Oh si, todos hablan de él -le respondió él y Rachel no podía dejar de pensar en si ya tendría pareja y quien sería. 
-¿Ya tienes pareja?
-¿Te interesa? -él la miró divertido. 
-No, no es eso, solo preguntaba -ella desvió la mirada.
-No, no tengo, la verdad es que.... -Rachel lo interrumpió esperanzada.
-¿Te gustaría ir conmigo? -dijo ella en un impulso y al momento se arrepintió de sus palabras pero ya era tarde.
-¿Quieres ir conmigo? -dijo él extrañado.
-Bueno.... no..... digo si..... o no se..... solo pensaba en que ya casi todos tienen pareja y bueno.....
-Y pensaste que a falta de mas candidatos podríamos ir los dos juntos -terminó él por ella.
-Por que no.
-Aunque si mi memoria no me falla creo recordar que el futbolista te invitó hace rato ¿piensas rechazarlo?
-Yo.... creo que sería lo mejor..... no quiero que se haga una idea equivocada de nosotros. 
-¿Y si yo me hago una idea equivocada de nosotros? -dijo Williams acercándose más a ella.
-Se que tu no lo harías -Rachel se apartó rápidamente. 
-No estes tan segura -murmuró él por lo bajo y ella no pudo oírle. 
-¿Y bien? -lo apremió Rachel. 
-¿Y bien que?
-¿Quieres ir conmigo?
-Ah eso, lo siento pero no puedo, no me gustan los bailes y tengo otro compromiso.
-Oh entiendo -Rachel intentó ocultar su decepción,  había sido muy idiota al pensar que él pudiera querer ir con ella, de seguro su compromiso seria con alguna de sus novias.
-De verdad que lo siento.
-No te preocupes -Rachel sentía que había echo el ridículo -Ya casi van a empezar las clases, deberia irme -comenzó a penerse en pie y Will la imitó. 
-¿Vas a irte asi?
-Perdón pero tengo cosas que hacer, nos vemos mas tarde -sin darle tiempo a contestar salió rápidamente del comedor dejandolo solo.



Mary

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En el texto hay: romance, comedia, amorodio

Editado: 24.05.2019

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