Mi príncipe no tan azul

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Capítulo 10

   Rachel se miró por enésima vez en el espejo de su habitación, estaba muy nerviosa. Esta noche era el baile de primavera y Jackson debería estar por pasar a recogerla. Había estado a punto de arrepentirse y pasar de todo ya que quedarse viendo películas en casa le parecia mucho más atractivo que un aburrido baile. Pero cambio rápidamente de idea cuando Denise le contó todo lo que le haría si no se presentaba.
        Con mirada crítica inspeccionó su reflejo en el espejo y frunció el seño, parecía otra persona. Es verdad que estaba muy guapa, más de lo que lo había estado antes (todo gracias a Sarah y Denise que la habían ayudado) pero se sentía muy incómoda y extraña. Se había puesto un elegante vestido negro, corto unos cuantos dedos por encima de la rodilla cortesía de Sarah, que debido a su escote estilo palabra de honor hacia juego con su linda gargantilla de brillantes. También se había colocado unas altas plataformas negras al igual que el vestido, que junto con este conseguian que sus piernas se vieran mucho más largas. Para terminar se había rizado el pelo consiguiendo que le cayera en cascada por la espalda y se había colocado muy poco maquillaje solo algo de sombras y rimel que resaltaban sus ojos y se había pintado los labios de un rojo intenso.
        Con un suspiro se dio los últimos retoques en el cabello y salió de la habitación a encontrarse con su madre que la esperaba abajo.
-¡Pero mira que preciosa estás! -exclamó Helen en cuanto vio a su hija entrar en el salón.
-Gracias mamá -le respondió Rachel.
-Vas a ser toda una sensación en ese baile, me alegra mucho que hayas vuelto con Jackson, es un chico excelente y.....
-Mamá Jack y yo mo hemos vuelto -la cortó Rachel.
-¿Entonces? Pensé que dijiste que era quién te iba a acompañar hoy al  baile.
-Si, pero solo vamos en calidad de amigos.
-Además mamá -Interrumpió Miguel  (demonio 1) que entraba al salón acompañado de Joey (demonio 2) -a ella le gusta alguien más.
-¿Te gusta alguien más? -inquirió Helen sorprendida -No me habías comentado nada.
-¡Porque eso no es verdad! ¡No me gusta nadie! -dijo rápidamente Rachel, malditos fueran los gemelos.
-¡Si lo es! -aseguró Joey -según Miguel es un riquillo extranjero.
-¿Es eso cierto Miguel? -le preguntó su madre.
-Totalmente mamá. 
-¿Y como es que ninguno de los tres me había dicho nada? -continuó Helen con mirada severa.
-¡Es que no hay nada que decir! -dijo Rachel exasperada -entre ese chico y yo no hay absolutamente nada.
-Bueno pues para no haber nada se toma demasiadas molestias por tí -dejó caer Miguel como al descuido.
-¿De que hablan Rachel? -le preguntó Helen mirandola fijamente y ella enmudeció. 
-De que cuando Rachel se torció el pie....
-El tobillo -lo corrigió Joey -se dice tobillo subnormal.
-Si bueno el tobillo -continuó Miguel -que cuando Rachel se torció el tobillo él la trajo hasta casa y la cargó hasta el sofá. 
-Bueno pero eso no es algo tan extraño -comentó Helen -cualquier chico bien educado lo haría. 
-¿Veis? -Rachel sonrió victoriosa.
-Si pero es que luego se quedó y hasta le cocinó. 
-¿Te cocinó? -le preguntó la madre a Rachel. 
-Si.... pero bueno....
-Tengo que admitir que eso ya pasa de las meras normas de cortesía.....
-¡Bueno vale ya! -exclamó Rachel -¡Olvidaos de ese chico de una vez! El y yo no somos nada y voy a ir al baile con Jackson ¡Punto final!
-No que solo iban en calidad de amigos -le dijo Joey.
-¿Y si te gusta tanto por que no vas con él al baile? -preguntó Miguel.
-¡Pero bueno! ¿Como tengo que decírselos? ¡Que a mi no me gusta ese chico!
-Bueno Rachel pero tampoco te exaltes así -la regañó Helen -ellos solo......
     En ese momento el sonido de un clarxon interrumpió su pequeña discusión y Rachel suspiró aliviada ¡Por fin llegaba! Como un rayo se despidió de su madre y salió corriendo al porche sin darle tiempo a agregar nada más. Tal como lo había imaginado, el auto que esperaba fuera era el deportivo rojo de Jackson que había llegado a recogerla para el baile. Con una sonrisa se acercó a él que estaba apoyado en el capó. 
-Estás bellísima -le dijo Jackson en cuanto llegó a su lado.
-Gracias -dijo ella con una sonrisa.
-Es la verdad -dijo él y ella se sonrojó. 
-¿Nos vamos? -el asintió y Rachel abrió la marcha hacia el coche.
-Por cierto, gracias por salvarme -dijo ella mientras entraba en el vehículo. 
-¿Salvarte? -se extraño él. 
-Si, salvarme de la manada de lobos que tengo como familia.
-Ah eso -él sonrió -pues me alegra haber sido de utilidad.
-Llegaste en el momento justo -bromeó Rachel y ambos rieron.
-Gracias -dijo él de repente con la mirada perdida. 
-¿Por que me agradeces?
-Por aceptar venir conmigo, se que quizás no es lo que hubieses esperado pero.....
-Jack -lo interrumpió ella -no creo que exista nadie mejor para acompañarme esta noche que tu.
-¿Ni siquiera el burguesito Lockhard? -aventuró él y Rachel se quedó un momento en silencio.
-Ni siquiera él. 
-¿Segura? Porque pensé que podrías haber empezado a sentir algo por él.
-Oh por dios ¿tu también? -dijo molesta -¡pero que les pasa a todos con ese tipo! ¡ni siquiera me cae bien!
-Eh tranquila, no te enojes.
-Pues no me hagas enojar, ese y yo no somos nada.
-Mensaje captado -dijo Jackson con una sonrisa -de todos modos sabes que pase lo que pase puedes contar conmigo ¿verdad?
-Si lo se, tu siempre estás ahí para apoyarme, además de ser mi ex nunca olvides que eres mi mejor amigo.
-Trato de no hacerlo.
       Diez minutos después Jackson aparcaba el auto en el estacionamiento del instituto y gracias a dios que habían llegado a tiempo pues no quedaban casi lugares disponibles. Como todo un caballero Jack la ayudó a salir del vehículo y se encaminaron juntos al gimnasio, que era donde se efectuaba la fiesta. Nada más entrar pudieron apreciar de primera mano el gran cambio que se había producido en el lugar. Había luces de colores colgadas por todas partes y una gran bola de espejos justo en el centro del techo. Habían despejado todo el espacio, convirtiéndolo en una pista de baile y había algunas mesas con comestibles dispersadas por el lugar.
        A los primeros que vieron fueron a Denise y Carlos que los saludaban con la mano y se dirigieron a donde ellos coversaban tranquilamente con sus bebidas en las manos.
-Hola Rachel -la saludó Denise -me alegra que hayas podido venir.
-¿Por que no iba a poder venir? -inquirió Jackson.
-No es nada, larga historia -Denise se había dado cuenta de su error y le estaba echando significativas miradas a Carlos para que la ayudara.
-Jackson amigo ¿que hay? -Carlos se acercó a Jack y le dio un fuerte apretón de manos.
-¿Se conocen? -preguntó Rachel.
-Si, del entrenamiento, Carlos esta en el equipo de futbol, es el mejor queaterback que tenemos -explicó Jackson.
-Y por lo que veo tu debes ser Rachel -Carlos le dió un fuerte apretón de manos a ella también -es un gusto conocerte Denise me ha hablado mucho de ti.
-Lo mismo digo 
      Justo en ese instante entraban por la puerta Sarah y Lucas de la mano y tan rápido vieron el grupo se acercaron a ellos.
-¡Hola chicos! -saludó Sarah tan fuerte que a pesar de la estrondorosa música Rachel estaba segura de que las personas del otro lado del salón la deberían haber oído.
-Hola Sarah, llegas tardes -le dijo Denise poniendo mala cara.
-Oh lo siento, ha sido culpa mia -se apresuró a decir Lucas -es que nos hemos.... este.... entretenido con algo en el coche -dijo un poco sonrojado
    Jackson y Carlos casi se atragantan con sus bebidas mientras que Rachel y Denise se echaron a reir al ver la mirada que le dirigía Sarah al pobre de Lucas.
-Eso es algo que no venía al caso -dijo enojada.
-¡Pero por supuesto que si viene caso! -rebatió Carlos ignorando por completo la mirada asesina que le dirigió Denise -Lucas tío eres mi héroe.
-¿Otro futbolista? -preguntó Rachel con fingido aburrimiento.
-Desgraciadamente si -le confirmo Sarah.
-¿Eh? ¿Algún problema con los futbolistas? -protestó Jackson y todos se echaron a reír.
-Por lo menos por mi parte ninguno -dijo Denise guiñandole un ojo a Carlos -no les veo ningún problema.
-Eso es muy bueno saberlo cariño -dijo Carlos mientras la atraía contra si y le daba un tierno beso en los labios.
-Chicos por dios, coseguios una habitación -le dijo Jack con una sonrisa.
-Envidioso -le soltó Lucas.
-De hecho amor -intervino Sarah -yo también estoy algo envidiosa.
-¿Ah si pequeña? -dijo Lucas mientras se acercaba a ella con una mirada cargada de promesas -Pues tendremos que resolver eso ¿no crees? -y seguidamente la tomó de la cintura y también la besó. 
-Solo faltamos nosotros "cariño" -le susurró Jackson a Rachel -no querrás que nos quedemos atrás ¿verdad?
-Atrévete a acercarte y puedes irte olvidando de tu "masculinidad" 
-Solo bromeaba, solo bromeaba -dijo Jack levantando las manos en son de paz.
-Más te vale.
-Parece que no va a venir -susurró Carlos para si de repente.
-¿Quién cariño? -preguntó Denise curiosa.
-Williams -explicó Lucas -había quedado con nosotros de venir pero al parecer no va a hacerlo.
-¿Sois amigos? -Rachel los miró extrañada.
-Algo así -le dijo Carlos -De hecho va a nuestra clase y es muy inteligente, nos ha ayudado con un montón de cosas.
-¿De verdad? Y yo que pensaba que solo era un riquillo presumido -soltó Jackson con desprecio.
-Para nada -dijo Lucas -de echo es extrañamente modesto y muy reservado, no se relaciona con casi nadie pero aún así parece buen chico.
      A Rachel casi le da un ataque ¿Williams? El Williams que ella conocía ¿modesto? ¿buen chico? Definitivamente a la única conclusión coherente que llegaba era que o Lucas se había vuelto completamente loco o estaba hablando de otra persona.
-¿Te has golpeado la cabeza en el entrenamiento en los últimos días? -le preguntó de manera casual.
-No ¿por qué? 
-Porque para decir que Williams es modesto y buen chico no debes estar muy bien que digamos.
-Concuerdo totalmente -dijo Jackson.
-Pues es la pura verdad, quizás sea que ustedes aún no han conocido esa faceta de él -intervino Carlos.
-Pude ser pero..... -empezó a decir Rachel pero Sarah la interrumpió.
-¿Oigan ese que está entrando no es Williams? 
-Y parece que no viene solo además -observó Carlos.
      Rachel se volteó y efectivamente, en el salón acababa de entrar Williams del brazo de Jessica O'Donell. Una oleada de furia recorrió su cuerpo ¿conque no le gustaban los bailes? Si no quería ir con ella pudo haberselo dicho directamente, no esconderse detrás de mentiras como un cobarde. Se sentía una verdadera estúpida ¿había pensado por algún momento que el pudiese salir con ella? Claro que no, al final como el mismo había dicho en una ocasión ella no era su tipo, pero al parecer Jessica si. Ella era el tipo justo de persona con la que se lo imaginaría a él saliendo, era esbelta, sofisticada y bellísima, la viva imagen de la perfección. Sin poder evitarlo sus miradas se encontraron y sintió como sus ojos le ardían, rapidamente apartó la vista para que él no lo notara.
-Rachel ¿te encuentras bien? -indagó Jack preocupado.
-Si, estoy perfecta.
-De repente te has puesto muy pálida -le dijo Carlos.
-No es nada, solo necesito un poco de aire.
-Te acompaño -se ofreció Denise.
-No -se negó ella -estaré bien, vuelvo enseguida.
-¿Segura?
-Completamente -dijo ella y se apresuró a salir del local antes de que nadie la detuviese.
       Inmediatamente poner un pie fuera del instituto el aire fresco la golpeo haciendo que se sintiera mucho mejor. Había sido una tonta es verdad, pero no dejaría que algo como eso volviera a ocurrir jamás. No iba a derramar lágrimas por quien no las merecía, además ¿no que no le caía bien? Pues eso, odiaba a Williams. Solo era un riquillo presumido, hijito de mamá y papá que disfrutaba jugar con las personas, gente como esa solo le daba nauseas. Fue bueno que le demostrara desde ahora quien era, que le demostrara cuan detestable era. En el fondo sentía lástima de Jessica, posiblemente la pobre solo fuera otro de sus juguetes y que después de esta noche no iba a querer saber más de ella. De cualquier manera ese no era su asunto, haya ellos y sus problemas.
-Hola lindura ¿necesitas compañía? 
       Por estar tan absorta en sus pensamientos no se había percatado de que un chico se le había acercado y le sonreía abiertamente. Ella se le quedó mirando fijamente, era muy guapo es verdad, pero había algo extraño en él, algo que no le gustaba, era como un presentimiento de que debía alejarse lo más posible de él.
-Hola -se limitó a contestar.
-Me llamo Jordan, voy en tercer año -el chico le extendió la mano y ella un poco reselosa se la estrechó.
-Yo soy Rachel -se presentó ella.
-¿Rachel? Es un bonito nombre.
     ¿Acaso él estaba filtreando con ella? Parecía ser que si y a pesar de que la mala sensación no había desaparecido no parecía ser un mal chico. De seguro todo habian sido imaginaciones suyas, además estaban frente al instituto, un lugar lleno de gente ¿que es lo peor que podría pasar? Ella era una chica soltera y sin compromiso y él un chico muy guapo que estaba coqueteando con ella.
-Gracias.
-¿Te importa si me siento? -dijo él y ella le hizo espacio en el banco que estaba.
-No para nada -le dijo Rachel mientras él se acomodaba a su lado, demasiado cerca a su parecer pero no le dio mayor importancia.
-¿Qué tal la fiesta? -le preguntó Jordan con una sonrisa.
-Algo aburrida -contestó ella.
-Eso supuse.
-¿Qué hay de ti? -inquirió ella -¿también te aburre la fiesta?
-Digamos que este tipo de fiesta no es mi estilo.
-¿Ah no? ¿Y cual es tu estilo? -preguntó ella.
       Él se le acercó mucho y dejó caer despreocupadamente una mano sobre su muslo desnudo. Rachel pensó en apartarsela al instante pero el no parecia ser consiente de lo que había hecho y pensó que solo debió haber sido un accidente así que lo dejó estar.
-Yo prefiero algo más..... salvaje.
-¿Salvaje? ¿A que te refieres?
-Si quieres saber a que me refiero deberías venir conmigo -dijo Jordan en voz baja mientras le apartaba un rebelde mechón de cabello del rostro.
-¿Ir contigo? ¿A dónde? 
-A una fiesta más divertida, la dan unos amigos mios, de hecho me dirigía hacia allá cuando te he visto.
-¿Fiesta? Yo creo que mejor no -dijo ella un poco exaltada, no conocía a ese chico de nada y no sería prudente irse con él. 
-Oh vamos -insistió él -tu misma dijiste que esta estaba aburrida, te prometo que conmigo te divertirás mucho.
      Bueno ahi la había pillado, era cierto que había dicho que la fiesta estaba aburrida, pero eso no justificaba que se fuera con un perfecto desconocido a quien sabe donde. Pero por otro lado la idea de desaparecer del alli le resultaba bastante tentadora, de todos modos no creia tener el coraje de volver a entrar en ese lugar y ver a Williams manoseando a Jessica,  solo de pensarlo sentía náuseas. 
      Ni siquiera sabía lo que estaba haciendo, fue completamente un impulso del momento, lo único que sabía es que tenía las imágenes de Williams y Jessica en la mente cuando se acercó a Jordan y le susurró la palabra que él había estado esperando escuchar.
-Acepto -le dijo y el sonrió. 
-Te prometo que no te arrepentirás. 
      Unos minutos más tarde estaba con él subida a su moto y solo pudo pensar en el nudo que empezaba a sentir en su estómago antes de perderse a toda velocidad en la oscura noche. Algo le olía muy mal.....
 



Mary

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En el texto hay: romance, comedia, amorodio

Editado: 24.05.2019

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