Mi príncipe no tan azul

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Prólogo

                                                        Viernes, 13 de abril 
 

No me pregunten por qué pero en mi interior siento que hoy será diferente, hoy ya soy un poco mayor (bueno no todos los días se cumplen 10 años) y he estado pensando en algo que siempre le he oído decir a mi madre, una palabra que aun no entiendo del todo pero que sus ojos brillan cuando la dice…. Amor ¿Qué es el amor? No lo entiendo, solo se lo que dicen los libros que mamá siempre me lee antes de dormir, en ellos hay dragones, brujas, caballeros, bellas princesas y apuestos príncipes que siempre salvan a sus princesas para que la historia termine con un final feliz. Mamá dice que solo son cuentos y que no existen ni los príncipes, ni las princesas, ni las malas brujas, pero papá dice que son verdad, solo que hay que cambiar el punto de vista un poco, porque todas somos princesas y todas las princesas siempre tienen a un príncipe azul que las espera. Si esto es verdad yo también debo tener a mi príncipe azul, solo está escondido, como papá dice, esperando el momento para salir, pero yo quiero que salga ya, no quiero tener que esperar pues…..
 

-Rachel cariño baja ya, es hora de pedir un deseo.
 

-Ya voy mamá.
 

   Rachel se levantó de la cama y guardo su diario donde siempre, debajo de la almohada, hoy era un buen día, su cumpleaños número 10 y su papá llevaba toda la semana diciendo que le regalaría algo genial. Obviamente imaginaba que no sería la picana que le había pedido para cuando sus hermanos la sacaran de quicio, pero aún asi se encontraba sumamente emocionada.
 

Ya no se aguantaba de los nervios así que bajó  corriendo las escaleras sin importarle que pudiera tropezarse. Estaba ansiosa por darle un abrazo a su padre, pero para su gran decepción abajo solo se encontraba su madre con un gran pastel de cumpleaños, al parecer la persona que esperaba se había atrasado en el trabajo y aún no había vuelto a casa.
 

-Felicidades pequeña -la saludó Helen con una gran sonrisa.
 

-¿Dónde está papá? -preguntó Rachel mirando a su alrededor como esperando que su padre, Richard, saliera de algún escondite a felicitarla.
 

-Ya debe estar por llegar, dijo que no iba a tardar mucho.
 

-Papá esta atrapando a los malos -dijo Joey, su hermano pequeño de solo 4 años mientras salía de la cocina acompañado de su gemelo Miguel.
 

-Si, es el mejor poli del mundo -agregó este último con su risa infantil -De grande yo seré como él.
 

-Bueno venga, todos a la mesa -dijo Helen mientras abria la marcha hacia el comedor con sus tres hijos a sus espaldas.
 

  Habían acabado de colocar el rico pastel de chocolate sobre el mantel y se disponían a cantar feliz cumpleaños cuando unos toques en la puerta los interrumpieron.
 

-¡Es papá! ¡Es papá! -comenzaron a gritar felices los niños sin ser capaces de ocultar su euforia.
 

-Ire yo -les dijo Helen encaminandose hacia la puerta también sonriente, a pesar de lo que había  dicho a su hija pensaba que Richard iba a llegar tarde, su trabajo le consumía demasiado tiempo, pero al parecer había logrado escaparse un poco más temprano hoy. 
 

Abrió la puerta ilusionada, pero se quedó de piedra al ver a los dos oficiales uniformados que la miraban inexpresivamente y sin necesidad de más aclaración en su corazón lo supo.....
 

-Lo siento mucho señora -dijo el más alto con pena confirmandole sus sospechas.
 

-¿Que ocurrió? -exigió saber, decidida a no desmoronarse, tenía que recordar que sus hijos se encontraban a solo unos metros.
 

-Fue un accidente de coche, estaba en un operativo persiguiendo a unos ladrones que habían robado un auto.... ayer llovió y bueno.... el terreno estaba resvaloso y perdió el control.... -El oficial no pudo seguir, la mujer se había echado a llorar desconsoladamente y sentía enormemente haber sido él el encargado de dar la noticia, siempre odiaria esa parte de su trabajo.
 

-¿Donde esta papá? -preguntó Rachel surgiendo del comedor mientras miraba inquisitivamente a los dos oficiales. Se acercó a su madre y esta solo la abrazó mientras lloraba -¿Mamá que pasa? ¿Por que lloras?
 

-Papá no va a venir -le dijo Helen a Rachel ahogando un sollozo ¡Oh su pobre pequeña! No sabía como darle la noticia.
 

-¿Como que no va a venir? ¿Tiene mucho trabajo? ¿Cuando vuelve? -preguntó inocentemente la pequeña con un hilo de voz mientras su madre negaba freneticamente con la cabeza.
 

-No, cariño, quiero decir que no va a volver nunca más -La niña la miró sorprendida.
 

-Oh si, traía esto -dijo el oficial sacando un paquete envuelto en un lindo papel de regalo -en sus ultimos momentos me lo entregó y dijo que era de suma importancia que se lo hiciera llegar a su hija.
 

-Sentimos mucho su muerte señora... -agregó el otro.
 

-¡No! -empezó a gritar Rachel con los ojos bañados en lágrimas -¡Ustedes estan mintiendo! ¡Papá va a volver! ¡El me lo prometió! 
 

-Hija calma.....


-¡No! ¡No les creo! -dicho esto salió corriendo a su habitación, su día perfecto se había convertido en una autentica pesadilla.
 



 


 


 


 



Mary

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En el texto hay: romance, comedia, amorodio

Editado: 24.05.2019

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