Mi príncipe no tan azul

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Capítulo 3

Quiero huevos con tocino y que no se te olvide mi jugo.
-Miguel yo no soy tu criada, tendrás que comerte lo que hay- era solo el primer día desde que su mama se fue y ya Miguel la sacaba de quicio, ella no estaba hecha para estar a cargo.
-Si pudiera yo mismo iba y cocinaba algo digno de que lo coman personas ¿pero cómo pretendes que haga el desayuno un niño de 11 años? Ese es tu trabajo.
-Lo siento, hoy tendrás que conformarte con lo que hay y come rápido que estoy atrasada para la escuela.
-¿Otra vez? Si no te acostaras tan tarde quizás te levantarías más temprano.
-Calla y come.
-Apropósito ¿qué es lo que estoy comiendo?- dijo Miguel mirando una pasta muy extraña que había en su plato y no lograba identificar.
-Es una receta nueva que estoy probando ¿te gusta?
-Claro que no, esto no se puede comer, mejor apúrate y llévame a la escuela, ¡Ay mama vuelve pronto por favor, Rachel me quiere envenenar!
-¿Qué has dicho?
-Nada, lo siento, vámonos ya, que si no yo también voy a llegar tarde.
-¿No te vas a terminar el desayuno?
-Por supuesto que no.
-Como quieras, aunque para que sepas que yo lo encuentro muy nutritivo.
-No sé cómo te lo puedes comer.
        Rachel y Miguel se levantaron de la mesa, tomaron sus mochilas y salieron de la casa. Hacia una mañana hermosa, el sol estaba brillando mucho, como hace tiempo que no hacia podrías quedar prendado mirando el paisaje. Rachel se paró en la puerta de entrada y le dijo a Miguel que esperara solo un momento, no mucho tiempo después llego un volvo rojo que se ubicó frente a la casa. Del auto quien se bajo fue Jackson que intercambio una mirada de complicidad con Rachel.
-Hola Jack, gracias por venir tan rápido.
-Sus deseos son ordenes mademoiselle. 
-¿De qué habláis los dos? Díganme algo- Miguel estaba muy intrigado.
-He llamado a Jack para que sea el quien te lleve hoy a la escuela.
-¿Qué? ¿De qué hablas? ¿Qué quieres decir con que llamaste a Jack? Llevarme a la escuela es tu trabajo.
-Lo siento Miguel- dijo Rachel sin una pizca de remordimiento- Pero como hoy tengo que estar temprano, no me da tiempo llevarte, así que le he pedido a Jack que te lleve en el auto.
-Que hermana tan irresponsable tengo, ¿Cómo se le ocurre a mama dejarme al cuidado de alguien como tú?
-No me importa lo que digas, está decidido, Jack te llevara a la escuela, aunque no te entiendo ¿no prefieres ir en auto a tener que caminar?- A las palabras de Rachel, Manuel se quedó muy callado.
-Muy bien chico, si todo está bien, mejor nos vamos ya o si no llegaremos tarde los tres- Jackson creyó que ya era hora de intervenir. 
          A Miguel no le quedaban más opciones a sí que se subió en el auto de Jackson y ambos se fueron dejando en el porche a Rachel sola. Ella tomo su mochila y se puso a caminar hacia la escuela, aunque como por arte de magia el día que en momento había estado soleado se llenó de nubes oscuras. -Debí haberme imaginado que un día tan hermoso no duraría mucho- pensó Rachel y ante la amenaza de la lluvia que podía estar al caer decidió apurar el paso. La calle estaba desierta, no había una sola alma y las nubes cada vez eran más grandes. Esto era muy extraño, no recordaba haber oído que fuera a llover y de repente como si de un golpe seco se tratase lo recordó, recordó que en el parte meteorológico se les aviso a todos de que posiblemente hoy llovería y que tomaran sus sombrillas, pero ella como siempre se había olvidado de eso. Aunque aún había algo que si podía hacer para no mojarse y eso era salir corriendo a toda velocidad. Ya no le faltaba mucho para llegar a la escuela…. solo tenía que correr más rápido…. un poco más…. ya casi llegaba….
            En ese momento salió rodando por el pavimento producto de un tronco caído que había en medio del camino y quedo tirada en el piso un poco aturdida.
-Hola preciosa ¿Estas bien?- Una voz que Rachel no conocía le hablo por detrás. Como por instinto se volteó realmente rápido para encontrarse con un chico que nunca antes había visto.
-Oh sí, estoy bien, no es nada- Ella trataba de disimular lo más que podía el pequeño dolor que sentía en el pie.
-¿Estas segura? ¿Puedes pararte?- Rachel intento pararse pero sintió un dolor tan fuerte en el pie que no pudo evitar perder el equilibrio y caer al suelo, aunque el golpe fue amortiguado por los fuertes brazos del joven.
-Cuando te pregunte si estabas bien, debiste haberme dicho que te dolía el pie- dijo el desconocido en un tono burlon.
-No me pereció importante- la actitud del desconocido no le gustaba nada.
-Creo que te torciste el tobillo.
-¿Eres doctor?- dijo Rachel con una clara muestra de ironía, estaba muy enfadada por haberse lastimado.
-No hay que ser un especialista para darse cuenta de que esta torcido. Además yo tengo vastos conocimientos de muchas materias.
-Wau, te lo tienes bien creído ¿no? 
-¿Sabes preciosa? Eres un poco idiota, porque a solo un idiota se le puede ocurrir correr sin mirar por donde va y mírate ahora, no puedes ni ponerte en pie y yo tendré que desperdiciar mi valioso tiempo ayudándote a llegar a la enfermería.
-¿Valioso tiempo? No sé quién te ha pedido ayuda, no entiendo siquiera que haces aquí, puedes irte si lo deseas, me harías un gran favor, ah y no me digas preciosa.
-Valla, veo que eres bastante arrogante.
-¡Y tu un idiota insensible!
-Mira mi auto está muy cerca de aquí y….
-Ya te he dicho que no es necesario que me lleves a ninguna parte.
-Ja, ja, ja, ¿estás loca? ¿Llevarte? ¿Quién dijo que fuera a llevarte? ¿Quién dijo que te iba a dejar subir en mi auto?- el chico estaba muy  divertido.
-Entonces, si no lo quieres hacer, no lo propongas- Rachel estaba muy molesta por la actitud del desconocido.
-Si me hubieses dejado terminar sabrías que lo que quise decir fue que mi auto está muy cerca de aquí y que si no me necesitas para nada mas puedo irme.
-¡Oye tú! Eres un verdadero idiota, estoy herida, ni siquiera puedo pararme y serias capaz de dejarme aquí sola.
-¿Acaso es mi culpa que fueras tan estúpida y te calleras? No, no lo es, así que no tengo ningún motivo por el cual responsabilizarme de ti.
-¿En verdad piensas así?
-Si.
- Muy bien, entonces hagamos algo- Rache estaba desesperada- te pagare 20 dólares si me llevas a la escuela.
-¿Pagarme? ¿Vas a pagarme?- el chico no se podía aguantar de tanto reír- eso es lo más divertido que me han dicho en mucho tiempo.
-¿Qué es tan divertido? ¿Te estas burlando de mi?
-No, no, no es eso- él se estaba secando algunas lágrimas que se le habían salido-  es solo que me gusta ver a la gente desesperada.
-¡Eres un idiota!
-He tranquilízate, solo dije que fue divertido no que no fuera a llevarte, aunque lo hare sin coste alguno, puedes quedarte con tu dinero.
-¿Debería darte las gracias o vas a hacer alguna otra broma pesada?
-Las gracias estarían bien preciosa.
-Muy bien, gracias y ya te he dicho que no me llames “preciosa”.
-Como quieras “preciosa”.
-Has lo que quieras, eres un idiota.
-Cuidado como me hablas, quizás cambie de opinión sobre llevarte- el chico se estaba divirtiendo mucho.
-¡Si no quieres llevarme, entonces no lo hagas, ya pensare yo en algo!- Rachel estaba verdaderamente molesta por la actitud de ese chico tan misterioso.
-Ves aquel Ferrari negro de allá- Rachel asintió- es mi auto.
-Bonito auto.
             El chico se puso a caminar hacia el auto que estaba a aproximadamente a 10m de distancia. Cuando estaba llegando volteo a ver a esa chica tan rara y se dio cuenta de que venía mucho más atrás, cojeando mucho, prácticamente arrastrándose por el pavimento. Era obvio que el pie herido no la dejaba caminar y la hacía caer continuamente, debía hacer un verdadero esfuerzo para mantenerse solamente en pie. El chico, con un gran suspiro fue hasta donde ella se encontraba, la cargo en brazos (con unas cuantas protestas de Rachel) y la llevo hasta donde se encontraba el auto, dejándola sobre el asiento trasero. 
-Gracias, ya sabes, por ayudarme y eso.
-No hay de que preciosa.
-Ya te dije que no me llamaras así, mi nombre es Rachel Green.
-¿Rachel? Es un lindo nombre.
-……
-……
-¿Sabes? Cuando alguien te dice su nombre se supone que debes decir el tuyo.
-¿Por qué debería?
-Porque es una norma de cortesía ¿O acaso no te han enseñado modales?
-Créeme, no sabes cuantos.
-Pues deberías aplicarlos….
-Me mude reciente así que no sé dónde queda nada ¿hacia dónde voy?- el chico había mantenido rumbo fijo en la carretera.
-Gira a la derecha en la próxima curva.
-Solo quiero saber algo Rachel ¿en verdad eres tan estúpida como para no tomar un paraguas cuando sabias claramente que iba a llover?- dijo el chico mirando las gotas de lluvia que empezaban a caer.
-Lo olvide vale, ahora venga ya, dime tu nombre, la intriga me está matando.
-Adivínalo.
-Por tu acento británico supongo que no eres de por aquí.
-Vengo de Inglaterra, acabo de mudarme recientemente, pero eso ya te lo había dicho.
-Sabes que, olvídalo, no me interesa como te llames, solo eres un idiota.
-Mira- el chico había cambiado un poco su cara- creo que eres muy insolente, no sabes quién soy y aun así me hablas de esa manera.
-¿Quién eres? ¿Acaso el hijo del presidente?- Rachel le agrego una pizca de ironía a su frase.
-Peor- la cara del chico podría asustar a cualquiera.
-No sé quién seas, pero déjame decirte que….
-Me llamo Williams Lockhard.
-¿Qué?
-¿No querías saber mi nombre? Soy Williams Lockhard, creo que debes haber oído hablar de mí. Por lo que se, todos en este pueblito hablan de mí.
-¿T… tu… e…. eres…. Wi…. Williams Lockhard?- Rachel se había quedado sin habla.
-Sí, lo soy, veo que estas sorprendida. Al final tú también eres como las otras, que se ponen como locas cuando tienen delante de ellas a un chico apuesto y rico, tu sorpresa me lo dice todo. Pero para que sepas, tú no eres mi tipo, soy muy selectivo eligiendo a las chicas con las que salgo y tu preciosa, no cumples los requisitos.
-Yo… yo….
-Hemos llegado. Bájate por favor- Williams se había puesto serio de repente.
       Rachel se bajó del auto como si fuera un zombi, estaba realmente muy sorprendida, también se sentía muy tonta por no haberle contestado como debía cuando tuvo la oportunidad. Él era un verdadero imbécil por juzgarla sin conocerla, quería estar lo más lejos posible de él, no quería tener contacto con alguien como él. Aunque para su suerte él era un año mayor, así que no iban a coincidir en ninguna clase y probablemente no tendría que verlo hasta la graduación. Al bajarse le dio un portazo a la puerta y se dispuso a salir corriendo de allí, pero algo la cogió de la mano y la detuvo. Miro hacia arriba y solo se encontró con los ojos de Williams, no sabía el motivo ni cuándo se había bajado, solo sabía que estaba allí, sosteniéndola por la manga de su chaqueta. 
-¿Qué quieres? Pensé que habías dicho que me bajara ¿Por qué me detienes?- Rachel señalo con la vista a la mano de Will que todavía sostenía la punta de su chaqueta.
-No, no es nada- dijo Will soltándola- es solo que quería decir que olvidáramos lo ocurrido aquí, que olvidáramos que alguna vez nos conocimos, no quisiera tener ningún tipo de contacto contigo, ni con nadie más, que no cumpla los requisitos ¿sabes?. Usualmente no ando por allí ayudando a la gente, no sé qué me paso hoy. Por eso te pido que si me ves o te cruzas conmigo, finge que no me conoces, yo haré lo mismo.
-¿Es todo lo que tenías que decirme?
-Si
-En ese caso no te preocupes- Rachel estaba muy enojada- yo también fingiré no conocerte.
         Rachel le dio la espalda a Williams y se dirigió hacia el edificio principal donde le tocaba clases de Historia, pero no había dado ni dos pasos cuando una fuerte punzada de dolor la hizo caer al piso, pero como un acto reflejo Will la atrapo en el aire amortiguando el golpe.
-¿Estas bien? ¿Todavía te duele?- Williams estaba hablando un poco rápido- parece que tu tobillo ha sufrido una seria lesión.
-¡No me toques!- dijo Rachel apartándose bruscamente- tú fuiste el que dijo que fingiera no conocerte, así que por favor finge que no me conoces tampoco. Si tengo lesionado el tobillo o si aún me duele es un tema que no te incumbe.
-¡Yo solo intentaba ayudar! Mírate, no puedes ni pararte, creo que hoy deberías tomarte el día libre y cuidar de tu pie, se ve muy mal.
-Como ya he dicho esos son asuntos que no te conciernen, vas a llegar tarde así que te aconsejo que te vayas ahora.
-¿Pretendes que te deje así, tirada en el suelo?
-No es algo que debería importarte, solo vete por favor.
-Bien, si eso es lo que quieres supongo que no tengo otra opción que irme, espero que te mejores pronto.
       Williams se dirigió hacia el edificio B dejando a Rachel sola en el suelo. Ella lo vio mientras se alejaba y no hizo nada para detenerlo, quería que se fuera, él había sido muy grosero anteriormente y lo menos que quería era volverlo a ver. De todos modos él lo había dejado muy claro, no se conocían y que este pequeño incidente iba a quedar como si nunca hubiera pasado y ellos no se hubieran encontrado jamás. Aunque claro ahora que se había ido Rachel se percató de un pequeño problema, no se podía mover, el pie le dolía demasiado, quizás después de todo Williams había acertado y si se había torcido el tobillo. Con mucho trabajo trato de levantarse del piso, pero eso no era tan fácil como parecía, con mucho esfuerzo logro quedarse erguida sujetada a una de las barandas de la escalera. Para su suerte justo en ese momento Jackson venia caminando por el pasillo y se encontró con que Rachel parecía estar un poco cansada.
-Hola Rachel ¿Qué haces aquí? Las clases ya empezaron hace un rato, si no te presentas el señor Mitchell podría molestarse.
-Si lo sé, es que tuve un pequeño percance ¿Miguel llego bien a la escuela?
-Sí, pero el trato era que yo lo llevaba para que tú pudieras llegar temprano y me encuentro que ni siquiera has entrado en clase.
-Lo siento, pero ya te he dicho que he tenido un problema.
-¿Qué tipo de problema?
-Esta mañana iba a llover y salí corriendo para no mojarme, pero en el camino me he tropezado con un tronco y me he lastimado el tobillo.
-Oh valla, eso es terrible ¿te encuentras bien?
-Perfectamente, el único problema es que no me puedo ni mover.
-¿Y si no te puedes ni mover como fue que hiciste para llegar hasta la escuela?
-Me trajo un chico.
-¿Qué chico?- Jack estaba sudando un poco ante la idea que otro chico la hubiera traído.
-Es un año mayor que nosotros, entro nuevo hace poco, creo que su nombre es Williams Lockhard.
-¿Estas segura de eso?
-Si
-¿Pero es el mismo Williams Lockhard del que todos hablan?
-Si
-¿Y ese bastardo te trajo y te dejo aquí sola con un tobillo lastimado?
-No, no fue asi- Rachel estaba tratando de calmar un poco a Jack que se veía algo enojado- de hecho, yo le pedí que se fuera.
-Aun así, nunca debió haber dejado a una chica sola que está herida, aunque ella le allá pedido que se valla mil veces, nunca debió hacerlo, juro que voy a matarlo cuando lo vea.
-Por favor Jack cálmate, tampoco es para tanto, no quiero que pelees con ese.
-Como quieras, no lo hare, lo único que hare en estos momentos es llevarte a la enfermería, alguien tiene que verte ese pie.
           Jack cargo a Rachel hasta la enfermería donde los esperaba la doctora Benet. La doctora Liza Benet era una mujer de aproximadamente unos 36 años, pero que aún conservaba una figura digna de elogios, gracias a sus hermosos ojos verdes que dejarían paralizado a cualquiera y a su lindo cabello negro.
-Doctora- La llamo Jack- la necesitamos aquí un momento, mi amiga ha tenido un pequeño accidente- la doctora miro en la dirección donde Jackson tenia cargada en sus brazos a Rachel y quedo un poco sorprendida.
-Oh dios santo ¿Qué diablos le ha pasado?
-Me he resbalado- Rachel se sentía un poco apenada de confesarlo.
-Muy bien, en ese caso necesitare que usted joven la siente en la camilla- Jack dejo a Rachel sobre la camilla que había indicado la doctora.
-Muchas gracias muchacho, has hecho un gran trabajo al traer a esta señorita hasta aquí, creo que ya puedes retirarte, yo me encargare del resto.
-Disculpe doctora, yo preferiría quedarme aquí con mi amiga hasta que usted termine, claro si no es molestia.
-Para nada puede quedarse si así lo desea, ¿cuál es tu nombre pequeña?. -dijo la doctora Benet mirando en dirección a Rachel.
-Soy Rachel Green.
-Señorita Green usted tiene muy buena suerte de tener a un novio tan atento como el señor….
-Jackson McDowell- dijo Jack sudando ligeramente- y no somos novios, solo amigos- Discretamente le dirigió una mirada a Rachel que se había puesto colorada. 
-En ese caso lo siento, ha sido mi error, ¿Qué les parece si examinamos ese pie de una buena vez?
        La doctora Benet estuvo un buen rato observando el tobillo de Rachel y su expresión no se veía muy agradable. Le hizo ciertas pruebas para comprobar el estado en el que había quedado el pie. Con una cara de pocos amigos volvió a mirar a Rachel.
-Tienes el tobillo bastante torcido, deberás utilizar un yeso durante algunas semanas, en las que no podrás venir a la escuela ya que necesitaras reposo ¿alguna pregunta?
-¿Debo faltar a la escuela?
-Si- asintió la doctora
-Mire, esto no es nada, ni siquiera me duele- Rachel se había dado un pequeño golpe en el tobillo para demostrarle a la doctora que no le dolía pero una pequeña mueca de dolor la delato.
-Lo siento cariño pero te pondré el yeso ahora.
-Muy bien, si no tengo más remedio….
-Tranquila Rachel, será rápido- Jack la había cogido de la mano.
-Oh que lindos se ven los tortolitos- Will había entrado al consultorio sin ser visto y se había quedado mirando la escena.
-¿Qué haces aquí? Pensé que no querías verme- Rachel estaba muy sorprendida.
-Éntrate preciosa, el mundo no gira a tu alrededor, he venido por una pastilla para el dolor de cabeza.
-¡No le hables así! ¿O es que no tienes educación? Lo menos que deberías hacer es disculparte por haberla dejado tirada- A Jackson le enojaba mucho el aspecto prepotente de Williams.
-¿Así que es mi culpa que ella fuera tan tonta de caerse? ¿Por qué tendría yo que verme involucrado?
-¡Ya te dije que no le hables así! Si no fue tu culpa al menos pudiste haber sido un caballero y ayudarla.
-Y la ayude, la traje a la escuela ¿o eso no es suficiente ayuda para ti?
-¡Pero luego no debiste haberla dejado sola en el pasillo!- ahora Jack estaba gritando
-Por favor bajen la voz que estamos en la enfermería-a la doctora Benet no lo gustaban las disputas.
-Ella no es mi responsabilidad, si estaba lastimada o no ese no es mi problema- Williams hablaba muy calmadamente como si los gritos de Jackson no lo afectaran en lo más mínimo- además ella me pidió que me fuera.
-¡Y que importa si te lo pidió! Reconozco que es un poco terca…. pero aun así no debiste dejarla.
-¿Y por qué te importa tanto de todos modos? Pensé que ella te había dejado.
-¡Quien te crees que eres para hablar de algo sobre lo que no sabes nada! ¿Apropósito cómo te enteraste de eso? 
-¿Es un chiste? Todo el mundo habla de eso, después de mi llegada vuestra ruptura es el tema más comentado.   
-Chicos paren por favor- Rachel no podía creer que esos dos estuvieran peleando sin motivo.
-Mira con tu actitud solo me demuestra lo niño mimado que eres-  dijo Jack con una mueca de desdén en el rostro.
-¡Estás loco! ¿Cómo te atreves a hablarme así? ¿Sabes quién soy? ¿Sabes que podría hacerte si me da la gana?
-¿Me estas amenazando principito? Porque para que te enteres no me da miedo la gente como tú, que se esconde bajo amenazas.
-¿Me estas llamando mentiroso?
-¡Por favor no sigan!- Rachel estaba desesperada
-Lo siento Rachel, pero esto es entre el principito y yo.
-Como me vuelvas a llamar así te juro que….
-¡Basta ya!- la doctora había intervenido- esto es una enfermería, lo que necesitéis resolver hacedlo afuera, pero no aquí. 
-Como usted diga doctora ¿Qué crees? ¿Lo hacemos afuera?- Jackson estaba decidido a pelear con Williams.
-¿Qué dices? No me rebajare a pelear contigo en frente de todos
-Ha ¿así que ya no eres tan gallito o sí?
-Si quieres pelear, pues pelearemos, pero después no te arrepientas- Will quería darle una lección a ese tipo tan insolente.
-Entonces te espero afuera- Jack empezó a salir de la enfermería cuando Rachel lo cogió de la mano.
-Por favor, no lo hagas.
-Lo siento, pero es necesario- soltándose del agarre de Rachel Jackson salió por la puerta seguido de Williams.
 



Mary

#590 en Joven Adulto
#1853 en Novela romántica

En el texto hay: romance, comedia, amorodio

Editado: 24.05.2019

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