Mi Protector

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MI PRIMER DÍA COMO ASISTENTE

CAPÍTULO 3

 

Por primera ves en toda mi vida, había logrado llegar tan puntual al trabajo y sobre todo en mi primer día como asistente personal. 

La alarma había sonado exactamente a las 7:30 de la mañana, la había apagado al mismo tiempo que mi cuerpo se movía por si solo, con los ojos aún pegados y algo estúpida me puse de pie para ir al lavado y tomar una ducha. Tenía una comezón horrible entre las nalgas y las piernas y no pude evitar llevar una mano para rascarme mientras caminaba rumbo al lavado. A de haberme visto muy patética con un camisón hasta las pantorrillas, mi cabello amotonado, mis ojos aún cerrados, caminando encorvada y la maldita mañia de rascarme todas las mañanas las malditas nalgas. 

Entre al lavado eh hice del uno y del dos, tome un baño y antes que alcanzará a salir de la ducha, mi móvil comenzó a timbrar. ¿Quien mierda podía ser a esa hora? ¡Que momento tan oportuno para marcarme! Lo alcance con las manos aún húmedas y sin siquiera leer la pantalla lo llevo a mi oído y contesto. 

  • - ¿Quien demonios es? Podrían ser un poco más consiente y llamar en otro momento. ¿Que hubiera pasado si aún hubiera seguido dormida? No es muy propio de la gente marcar al celular de alguien a esta hora de la mañana. Respondí molesta por tener que responder bajo la regadera y aun húmeda por el baño.
  • - Señorita Dafne, llamaba solo para asegurarme de que se hubiera despertado, pero ya veo que si. No me hubiera gustado de que fuera impuntual en su primer día de trabajo por sus sueños de cuento de hadas que suele tener usted.
  • ¡Mierda! ¿Como pude ser tan estúpida? ¿Porque siempre metes la pata Dafne? En el preciso momento en que me di cuenta que la persona al otro lado del teléfono era nada más ni nada menos que mi jefe, quise que me tragara la tierra por mi manera tan inrespetuosa de responder. Mientras tenia mi pequeña discucion con mi yo inconsciente, Andrew Harris (mi jefe) soltaba unas extrañas carcajadas.
  • - Disculpe señor pero ¿De que se ríe?
  • - Nada Dafne, solo cosas mías.
  • - Pues si se va a reír, hágalo en otro momento. Ya que me imagino que se ríe de mi.
  • - no Dafne, no te imagines cosas, quiero que abras la puerta, te acabo de enviar las vestimentas que debes de usar como asistente.
  • - ¿Esta bromeando? ¿Es alguna especie de uniforme o algo así? Porque si es así me niego a usarlo.
  • - jajajaja, volvió a soltar una cuantas carcajadas.  - no es un uniforme pero es lo más apropiado para una asistente.
  • - No pretenderá que camine hasta la puerta en este momento, si estoy completamente desnuda y aún mojada en la regadera.
  • El silencio al otro lado del teléfono no se hizo esperar.
  • - ponte algo rapido, le diré al mensajero que espere. Nos vemos adios
  • Colgó el teléfono dejándome con la palabra en la boca. Tome la toalla y me seque el cuerpo rápidamente envolví mi cabellos con ella y después me apresure a salir de la ducha. Me puse un pantalón de pijama y una camiseta y fui abrir la puerta. El chico de unos 19 años de edad esperaba pacientemente en la puerta.
  • - Disculpame por hacerte esperar.
  • - No se preocupe señorita, me ofrecieron muy buen dinero por esperar aquí, así que solo debo agradecerle.
  • ¿Acaso Andrew le había pagado dinero extra solo por esperar a que yo saliera de la regadera? ¡Que hombre más imponente!
  • El chico me entrego una caja mediana de color blanco y me hizo firmar el recibo, cortesmente se despidió de mi y salió de mi vista que no alcance a notarlo. Cerré la puerta tras de mi y deje la caja sobre el sofá, comencé a desenvolver y casi me espanto al ver una falda corte sirena de terciopelo, color rosa y una blusa blanca algo transparente con algunos bordados del mismo tono, los zapatos eran unos tacones rosa de taco abuja. Pero lo más increíble que el muy descarado me había enviado un conjunto de lencería blanca. ¿A quien demonios se le ocurría elegirle asta la lencería a su asistente? Esto para mi era una falta de decoro grave y cuando lo tuviera en frente se lo haría saber.
  • ¡Mi condenada madre! Este traje me hacía ver como una diosa. Balbusie mientras me miraba al espejo, la apretada falda me llega un poco más arriba de la rodilla y la blusa un tanto suelta pero sin duda dejaba ver mi brasier. Los zapatos me asustaban un poco pues había usado un par en algunas ocasiones pero jamás con el taco tan fino como estos, de igual manera me los coloque al fin y al cabo combinaban perfectamente con el conjunto. ¡Tenía que admitirlo! El hombre decoroso tenía un muy buen gusto por la moda ¿Por algo era dueño de una compañía de moda?

 

Sali del departamento a las 8 en punto y una Limosina aparcada fuera del roñoso edificio esperaba por mi. 

  • - Señorita Dafne soy Lucas, el señor Andrew me pidió que la llevara hasta sus oficinas. Había dicho un chico joven que al verme abrió la puerta de Limosina con bastante cortesía. 
  • - No, no es necesario yo puedo llegar sola.
  • - pero el esta muy interesado en que sea yo quien la lleve.
  • Justo en el momento en el que pretendía responderle al chico obstinado en frente de mi, mi móvil suena, leí en la pantalla Andrew Harris, esta ves no me agarrara desprevenida me asegure de quien se trataba para no volver a cometer el mismo error de hace un rato. Respondí de inmediato y el hombre en el teléfono dijo.
  • - Dafne soy tu jefe ahora y si te digo que subas a la Limosina, tu te subes sin quejas.

¿Este hombre podía oírme a distancia? ¿O estaba espiandome en algún lugar? 

  • - no estoy allí, pero sube ahora o me molestare.
  • ¿Que diablos se estaba creyendo? Algo me decía que trabajar junto a este hombre sería una tortura.
  • - Está bien subiré. Dije en medio de un suspiro. Y corte la llamada.
  • Monte la gran Limusina algo molesta por acabar acatando las ordenes del hombre tras el teléfono mucho antes que iniciará mi día loboral.
  • Me acomode en el cómodo asiento de cuero negro y me espante al ver lo amplio que era por dentro y me pregunté ¿si acaso se trataba de alguna especie de magia o algo parecido? Pues la Limosina por fuera muy grande. Pero ¡valla! Por dentro era impresionante parecía sacada directamente de Harry Potter.
  • El chico del volante bajo una especie de cortina nagra automáticamente y me dijo.
  • - Allí tiene algunos aperitivos por si es que no a tomado desayuno
  • - ¿Como sabes que no eh desayunado?
  • - Andrew me lo a dicho.
  • Otra ves el hombre adivinando lo que e hecho y lo que no ya hasta temía ir al baño, por miedo a que me viera haciendo del dos, o peor aún que me viera bajo la regadera. Mire en todas direcciones dentro de la Limusina para asegurarme de que el hombre no tuviera cámaras ocultas por donde escucharme o observarme.
  • - Tranquila señorita aquí dentro nadie puede espiarla, ni siquiera mi jefe.
  • El chico a pesar de trabajar para Andrew era bastante amoroso, aparentaba unos 18 años y cuando hablaba se le forzaba una sonrisa inconsciente en los labios, parecía no darse cuenta pero era algo totalmente agradable de observar, me imaginaba que el era bastante dedicado por su trabajo y el hecho de que me buscará la platica me hacía ver a través de él y descubrir un joven con una humildad única y pura. Traté de charlar un poco más con él, haber si así le conocía un poco más allá de lo que alcanzaba a ver. 
  • - ¿Y trabajas hace mucho para el señor Andrew?
  • - Si, hace muchos años. Luego de ir a la escuela me venía directamente a su mansión para ganar algo de dinero extra y ahorrarlo para estudiar.
  • - ¿Que edad tienes?
  • - 19
  • - ¿Y no estás estudiando ya?
  • - aún no e ahorrado lo suficiente, el señor Andrew se ofreció apagar mi colegiatura pero si no lo consigo por mi mismo de que habría valido el esfuerzo que eh puesto todos estos años.
  • - Claro te entiendo perfectamente. ¿Y que tal es el señor, como jefe?¿Es muy cascarabias? ¿O pulpozo?
  • - no, nada de eso. El es una persona muy sensilla aunque algo temperamental pero nada de lo que tengas que preocuparte.
  • - ¿Alguna esposa? ¿Novia? ¿O ex? De la que allá que preocuparse.
  • - ¿novia el señor Andrew? Ajaja no para nada, Jamás le e conocido una sola mujer en todo los años que llevo con él, es un hombre muy solitario y dedicado a su trabajo, también podría decirte que es un tanto misterioso nadie lo conoce tan a fondo, pero creo que tu serás la primera ya que pasaras día y noche con el.
  • - ¿Que? No te equivocas no pretendo ser esclavizada por el.
  • - ¿No eres su asistente personal, desde hoy?
  • - lo soy
  • - Entonces no tienes argumentos para decir que no serás esclavizada ¿o es que acaso, no sabes lo que significa ASISTENTE PERSONAL?
  • - Creo que tenemos un consepto diferente respecto a lo que ambos creemos que es una Asistente personal.
  • - deberás estar día y noche con el, por algo el "Personal" si no solo te hubiera dado el puesto de asistente.
  • ¡Mierda! ¿En que rayos me había metido?
  • Tome mi móvil y le marque a Dana pero la muy perra no me respondío ¡Maldita sea! Justo ahora que necesitaba un consejo con urgencias. Después de un rato se me encendió la ampoyeta de la inteligencia y se me ocurrió marcarle a Aaron y al intentarlo rogué por qué el si me contestara. Luego de que marcará por unos segundos mi maravilloso amigo me había contestado.
  • - Hola ¿Dafne eres tu?
  • - Si claro ¿Quien más?
  • - Hola hermosa ¿Que demonios te habías hecho? ¿Donde estas? ¿Cuando nos veremos? Aun me debes la salida al bar del que te hable la primera ves ¿Recuerdas?
  • - Si lo se Aaron y te lo pagaré apenas pueda. Pero ahora necesito un consejo de una persona con más experiencia en esto que yo y no se si tu puedas ayudarme.
  • - Haber sueltala.
  • - ¿Recuerdas al hombre sexy del centro comercial? Al decir sexy Lucas que me miraba por el espejo retrovisor soltó una solitaria carcajada algo acusadora y burlesca por mi comentario.
  • - Si claro, el bombón suizo que te invito un cafe
  • - Bueno veras me dio trabajo.
  • - pero que maravillosa noticia querida. Trabajar con ese hombre debe sentirse como si lo hicieras en los cielos, si parece un ángel. ¿Que tiene de malo eso?
  • - Es que me contrato como su asistente personal y al parecer eso significa que pasaré todo el tiempo con el.
  • - A no, ¡estúpida! Yo te mato, ¿porque no me habías contado algo tan maravilloso maldita ridícula? Puedo apostar que lo querías para ti sólita y no pretendias compartir un pedacito conmigo. Pero que egoísta eres Dafne. ¿Podemos compartirlo? Si te enteras de que es gay puedes darle mi número, hazlo por este amigo cariñoso y solitario que no tiene perro que le ladre.
  • - ¿Porque dices eso de Gay?
  • - después que tu te fuiste con el, Dana y yo nos pusimos a investigarlo y te mueres al saber que tiene más dinero que el mismísimo Ricky Ricon y además jamas se le a visto con alguna novia a lo largo de su vida, por lo que se rumorea es Gay. Por eso ahora que serás su asistente personal y trabajas con el codo a codo y te enteras accidentalmente de que es gay, inmediatamente le das mi número. Y no te perdonaré si no lo haces.
  • - Pero Aaron necesito que me aconsejes respecto a mi futura exclavitud junto a este hombre.
  • - Hay no seas tarada niña, que te importa pasar todo el día trabajando para el. Yo en tu lugar estaría encantada, ni intentes renunciar ¿oíste? Esta oportunidad jamas en la vida se dan y tu tienes el privilegio de vivir una y pretendes desperdiciarla, por favor deja de hacerte la mojigata y empiza a disfrutar.
  • - Osea que ¿estas de acuerdo con que trabaje como su asistente personal?
  • - ¡Hay Maldita! Vas hacer que me de un colapso ¿que parte del si no entiendes? Si en todo lo que te e dicho esta escrito el si, niña lenta. Ahora dime... ¿Que paso entre ustedes aquel día?
  • - Nada solo me ofreció el trabajo, quiso saber el porqué de mi despido en mi anterior trabajo y le conté sobre uno de mis sueños que lo puso sensible pues que supuestamente le había pasado algo parecido a lo que yo veo en mi sueño. Además me dijo que me daría un departamento nuevo para mi.
  • - ¿Que? Pero que maravilloso, creo que te has ganado la lotería al cruzarte con ese hombre.
  • - Aún no cantaré victoria pues recién comenzaré a trabajar con el y nada está escrito todavía, pueden pasar muchas cosas dentro de este tiempo.
  • - ¿Muchas cosas como cuales? Enamorarte de el.
  • - ¿Que? ¡noooooo! No estoy interesada en tener novio, solo deseo superarme y regresar a casa como una gran profesional eso es todo.
  • - Señorita Dafne hemos llegado ya. Interrumpió Lucas
  • - Oh gracias Lucas ya desciendo.
  • - Lo siento Aaron luego hablamos ya e llegado a mi lugar de trabajo. Estaba a punto de colgar cuando escucho aún a Aaron al otro lado preguntando.
  • - Dafne ¿Quien es ese que te a hablado? Su vos suena sexy ¿cuantos hombres estas escondiendo para ti maldita zorra? Si no me dices no te perdonaré.
  • Me hice la tonta y le corte la llamada pues si no lo hacía el muy desgraciado no se detendría hasta que le llevara a Lucas frente a él y descubrir por el mismo que tan guapo y sexy era.



Marytha

Editado: 11.08.2019

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